jueves, 30 de abril de 2009

- Quintana Redonda ..............mi pueblo,.......... mi gente

Aunque nacido en Madrid, con orígenes madrileños que se remontan a 1734 y aún con apellido catalán, me siento también soriano, “quintanero” por más señas, orgulloso de ser “mosco” como todos los que paridos fuimos de las cepas de Pablo y Martín, los queridos y venerados patriarcas……………yo también confieso esa devoción aun solo habiendo conocido al último de ellos, historias de los dos siempre me fueron agradables de oír cuando eran narradas a mi alrededor, historias contadas con ternura y fervor, con delicadeza y encanto, con cariño y ardor, ………… que bien si pudiéramos recopilar esas historias para conocimiento de la “mosqueria” en general.

Hoy quiero comentar de “mi pueblo”, del que siempre lo ha sido y lo seguirá siendo; de los que en Madrid nacimos siempre se dijo que no tenemos pueblo, pero yerran al decirlo, casi todos los de aquí, casi todos los capitalinos lo tenemos, Madrid es y ha sido producto de muchas migraciones, no solo de los que ahora llegan y tienen la piel más morena que la mía, también llegaron de sitios menos lejanos, la escasez y la penuria de otros tiempos los trajo, y Madrid los arropó, por eso tenemos raíces en otros lugares, en otros pueblos.

Y mi pueblo es “Quintana Redonda”, de la áspera y austera Soria, tierra de contrastes donde la haya, de paisajes cambiantes, de rudos campos, de limpios horizontes,……….. así son sus gentes, pura esencia del carácter de una tierra sobria y fría.

Quintana es un pueblo distante solo cuatro leguas de la capital numantina, hoy en día a tiro de piedra de ella, justo por su plaza pasan las carreteras de Almazán y Berlanga; que lastima de gasolinera que nadie ubica, que falta de ambición colectiva, que agrupado exceso de dejadez, con la cantidad de posibilidades que ofrece su situación, ………………….. pero es así; hasta parada de ferrocarril de momento hay, ya que la estación dejo de funcionar hace tiempo, quedando como testigo del paso de los trenes y de algún que otro furtivo beso, esperando también alguna iniciativa lúdica que la rescate o que algún grupo de “ocupas” instale allí su cuartel general.

Rodeada de un mar de pinares con frescas y deliciosas fuentes, bosques que en otras latitudes serian la envidia de propios y extraños, paraíso micológico otoñal, donde su trazado urbano se hace cómodo de recorrer, Quintana es un pueblo acogedor, no hay monumentos señeros, la iglesia de estilo románico fue construida en los primeros años del siglo pasado y el Palacio blasonado de los Gonzáles de Gregorio es del siglo XIX, parecen ser interesantes sus jardines, pero hasta la fecha no han sido horadados por mis ojos, la Plaza, ……………..que decir de la Plaza, mejor no decir nada, quitaron de ella el símbolo de Quintana, su frontón a doble cara y sustituyeron ese emblema por la “fuente del cántaro” construida en granito, piedra lejana, ninguna cantera cercana podríamos encontrar en sus rededores que no sea de la dúctil caliza.

Pero no todo van a ser regañas, sus gentes son lo mejor, pena que poco a poco se vayan estos pueblos despoblando, envejeciendo su población, abandonándose en los fríos inviernos, cuenta con tres bares (siete tabernas llego a tener en su día) y la tienda de Luis, piscinas de agosto, frontón cubierto, campo de fútbol, una dehesa sin ganado y una singular Plaza de toros, solo dos dicen haber en España de esas características, construida bajo rasante al aprovechar para su construcción unas antiguas canteras de arcillas para aprovisionar las tejeras que antaño tuvieron importancia en la comarca y que también desaparecieron en época aun reciente. El río Izana la cruza, cangrejos tenía en tiempos. Una sierra, una ermita con una virgen milagrera, Hinodejo,............... “y si no dejo”..............y pinares, el pino es sin duda el paisaje y la representación mas destacable de esta población Soriana.

Pinchado aquí puedes realizar una visita en imágenes de nuestra población. Si pulsas después en F11, las veras a pantalla completa.

Algunas reseñas históricas:

El origen de la población tendríamos que buscarlo en los asentamientos celtíbero-romanos de las Quintanas y Royo Albar, núcleos de una gran implantación alfarera, textil, metalúrgica, ganadera y agrícola, hechos constatados por las excavaciones de urgencia realizadas en 1993 por un equipo de arqueólogos, así como restos visigóticos próximos al Prado de los Ojos.

El asentamiento primitivo empezó en época celtibérica, tiempo del cuál datan los primeros restos cerámicos (Siglo I a C., Siglo IV).

De esta época celtiberica es el importante hallazgo arqueológico encontrado en el termino municipal denominado “Tesoro de Quintana” al que me referiré mas adelante.

El origen del pueblo esta en el monte de “Las Quintanas” en donde se han hallado restos de cerámicas rojas de origen celtiberico, si bien su nombre pudiera venir de lugar situado junto a una vía romana, plaza y mercado unido a un campamento romano.

No existe fecha exacta de cuándo se creo en su actual emplazamiento, pero hay algunos datos que nos inducen a pensar que se produciría entre el siglo XII y XIII, puesto que la antigua iglesia, según datos de D. Celestino Zamora, era del siglo XIII.

En el siglo XV tenemos constancia documental de la presencia en Quintana Redonda de Juan II de Castilla (padre de la Católica Reina Isabel), quien estuvo alojado en la localidad el 3 de julio de 1430, su presencia en tierras sorianas fue motivada por el conflicto existente en esos momentos con la corona de Aragón.

Durante el siglo XVI, se creó el concejo de Quintana Redonda, apareciendo el primer documento escrito. En 1515 tenemos constancia escrita en un pergamino existente en el Ayuntamiento sobre el deslindamiento del término y la petición de la dehesa, en él se hace mención a la actividad alfarera, reseñando la colocación de un mojón en la senda "que llevan los olleros al pinar". Este pinar era una pequeña isla en un inmenso bosque de roble. En esta época sus actividades económicas principales son la agricultura y la ganadería.

En el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1750, se sigue haciendo referencia a la alfarería, siguiendo siendo la agricultura y ganadería las actividades principales de la población.

En 1808, entran las tropas francesas a la población, saqueando cuantas cosas de valor encontraron en la iglesia.

Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico, estadístico, histórico de España, 1845-1850 hace referencias al Velasquillo y a poblaciones vecinas de Quintana.

En 1850, la extensión de pinar nombrada en el pergamino de 1515 se había ampliado enormemente a costa de los bosques de roble, esta circunstancia incorpora a las actividades económicas de Quintana Redonda la extracción de la resina y aserraderos de madera, incrementándose también la industria alfarera.

A mediados del XIX se construye el primer frontón en la plaza de Quintana y son importantes en la población las industrias de cerámica para la producción de ladrillos y tejas.

El 20 de Junio de 1865 a través de un oficio, se da cuenta al Ministro de Fomento de haberse hallado en el despacho del Gobernador Civil de Soria una parte del tesoro celtibérico encontrado en el mes de junio de 1863 en los aledaños de Quintana Redonda de cuyo robo se había hecho denuncia en 1864, este tesoro según distintas fuentes se componía de dos jarras de plata, una lisa y otra con asas, conteniendo entre 1300 y 2500 monedas, la mayoría de ellas denarios celtibéricos del tipo Bolskan y algunas otras romanas, todo ello dentro de un casco de bronce del tipo “Montefortino”. Del total del tesoro, del que también da cuenta en 1941 el arqueólogo Blas de Taracena, así como distintos boletines de la Real Academia de la Historia, solo se conservan en la actualidad, el Casco y 10 de los denarios celtibéricos que están custodiados en la citada Academia, parece ser que en el convulso siglo XIX todo era posible y no solo hoy ocurre como con los trajes de lo gestores Valencianos, entonces se repartían los hallazgos del nuestro patrimonio histórico, hoy se reparten las recalificaciones de nuestras costas levantinas, seguramente si pudiéramos investigar tendrían estos expoliadores los mismos apellidos.

De 1888 data el sensitivo y delicado relato corto “La leñadora de Quintana Redonda” que nos deja el escritor soriano Joaquín Juste y Garcés, en el que nos relata el encuentro en la capital numantina una mañana de frío invernal con una vecina de nuestra localidad. En los enlaces que al final del presente trabajo incluyo, podéis leer los interesados, la narración completa de esta piadosa historia.

En 1890 el investigador Palacios y en 1892 Mallada, descubren en el cauce del río Izana, en la parte baja de Quintana, troncos fósiles en posición de vida, se trata de árboles pertenecientes a las especies de pino sylvestris y pino pinaster, calculándoles una antigüedad de alrededor de 9.000 años.

En las primeras décadas del siglo XX ante el “libertinaje” de la población, la falta de respeto piadoso y la inasistencia a los oficios religiosos, el secretario municipal obliga a los lugareños, bajo multa a acudir a misas y otros menesteres litúrgicos.

El 13 de agosto de 1918, se incendia la iglesia parroquial de la Asunción.

Entre 1918 y 1920 se construye el Frontón de la plaza, a doble cara, mirando a Soria por las mañanas y a Berlanga en las tardes, ese mismo frontón que una noche fría de enero de 1997 desapareció con la nocturnidad, la desidia, la prepotencia del poder de la institución Municipal y la complicidad de algunos vecinos, incapaces de ver por encima de los pinos que les rodean, hoy ese frontón ya forma parte de la historia grafica de mi pueblo.

La llegada del ferrocarril a principios del siglo XX desarrolla el auge de la población en todos los sentidos, siendo en aquella época de relevancia la actividad resinera, llegando a ser en 1927 un pueblo en pleno desarrollo y vitalidad, teniendo en aquellas fechas dos pueblos anejos, Izana y Los Llamosos contando la población con 893 habitantes, teniendo sus anexos 89 y 172 moradores respectivamente.

En 1948 llega la luz y el teléfono, también se instala la ya desaparecida bascula que había junto a las escuelas.

A mediados del siglo pasado se repoblan de pinos “Los Tomillares” unas 280 hectáreas, se trae el agua desde Los Llamosos, construyéndose las Fuentes de la Plaza, del Coso y de las Escuelas.

En 1953 se termino de construir el actual edificio sede del Ayuntamiento y el salón de actos, también se termino la construcción del lavadero y las casa de los maestros, así como la ampliación de las escuelas.

Miguel Moreno y Moreno en 1954 publica el libro “Quintana junto al Izana” en el que entre exaltaciones patrióticas, loas al “Generalísimo” y al Gobernador Civil de la Provincia, alabanzas por otra parte comunes en aquellas fechas entre los que a las letras se dedicaron y que no fueron motivo de exilio, persecucion o ajusticiamiento. Nos relata en su libro, con prosa entusiasmada las mejoras que por aquellos años se habían acometido en la población, sin mencionar para nada las condiciones de los lugareños, que de forma masiva por aquellos años tuvieron que emigrar a distintos puntos de la península, por las carencias y las condiciones en que se desarrollaban sus vidas; también en su texto nos hace una relación histórica de la localidad, prácticamente basada en las memorias de Don Celestino Zamora, verdadero cronista de Quintana.

En 1955 se terminaron de ejecutar la casa del médico y el Centro de Higiene Rural.

Durante estos años Quintana pertenecía en lo eclesiástico a la Archidiócesis de Burgos y al Obispado de Osma, en lo militar a la Capitanía de Zaragoza y en lo judicial a la Audiencia de Burgos, la estafeta de correos estaba en Soria, había en la población tres fondas para huéspedes, un café, un par de comercios de ultramarinos “la Revillana y la Amancia”, hubo también dos tejeras y dos molinos de grano, uno de ellos propiedad de mis antepasados, el del “Mosco”, que ha dado nombre a mi gente, con el que se nos conoce y nombra con respeto............. y orgullosos de ser ”Moscos” estamos.

A partir de aquí la historia de Quintana es mas próxima, cercana y conocida, siendo la emigración a otros lugares la pauta dominante, tal y como ocurre en la mayor parte del ámbito rural de la vieja Castilla, envejeciéndose su población y convirtiendo su caserío durante los fríos inviernos en un verdadero desierto humano, solo recuperando su viveza con los calores del estío, en que la practica totalidad de sus hijos pródigos retornan al lugar donde bebieron de las ubres maternas.

El trabajo de recopilación de algunos vecinos de Quintana nos ha dejado algunas imágenes del pasado, sobre las cuales se realizo una exposición en 2004, desde aquí puedes acceder a ellas, una buena recomendación para recuperar a los personajes que forjaron un pueblo. Si pulsas después en F11, las veras a pantalla completa.

Personajes singulares:

El obispo Agustín (pontificado de 1261 a 1286) era natural de Quintana Redonda, (manuscrito de Martel) para otros historiadores era nacido en Soria.

El Velasquillo, de nombre Miguel de Antona, bufón en la corte de Felipe II y persona de su confianza, fue nacido en "mi pueblo", dispensándole el monarca los pecunios para el retablo de un altar en la iglesia de Quintana dedicado a Maria Magdalena, en el que estaban representados tanto el burlón como su mujer Juana, “El de Velasquillo era como un hombre gordinflón, pequeñín y chato y su vestido como el que usan los volatineros en los pueblos y el de su mujer era como el de una señora bastante vulgar, más alta que su esposo, pero de poca más belleza”, así nos da una descripción del lacayo real el cura Zamora, este tríptico fue destruido en el incendio de la iglesia de 1918.

Don Celestino ,Celestino Zamora Ramos cura párroco del pueblo por muchos años, arcipreste de Villabuena y autor de unas memorias que han sido muy comentadas y documentadas.

El abuelo Pablo, Pablo Carnicero Medrano del que me viene el nombre, hombre listo y con conocimientos para su época, colaboró con ingenieros de la época, y aun siendo un fiel creyente su relación con el clero local no fue del todo muy cordial, ................... “los curas, casados o capados” .

Don Mariano, Mariano Cubillos García, el maestro que formo a gran parte de los habitantes del pueblo.

Don Galdino, cura párroco de buen recuerdo para las gentes, pues avisaba durante los años del hambre en la posguerra de que llegaba la requisa, para que los vecinos pudieran esconder parte de las cosechas y no fueran incautadas.

El tío Abanero, persona recordada y nombrada aun hoy entre las gentes de la población

El Chorlo, verdadero comentarista de la villa.

La tía Coneja, mujer activa y con temperamento, de la que se tienen buenos recuerdos.

La tía Hilaria, de la que se cuenta hacia las mejores rosquillas y magdalenas.

Don Leoncio González de Gregorio, “El Señorito” (apodado Pilín) aristócrata local , casado con la duquesa de Media Sidonia “Grande de España”, apodada “La Duquesa Roja”.

Elpidio Barranco, molinero que patentó un molino ambulante con el que recorría los pueblos moliendo con el en cada casa.

Rocío Dúrcal, cantante de moda en aquel entonces, fallecida recientemente, veraneo unos años en nuestra población concretamente en casa de la tía Julia.

Evelio Arnanz recupero en 1982 la tradición alfarera que el pueblo había perdido, "De Quintana Redonda los Cantareros. De tierra colorada cántaros negros."

Lugares de interés:

El Castro de Izana:
Al norte de la aldea de Izana encontramos un asentamiento de la época celtibérica, situado en un cerro plano denominado Castil Terreno. Lo defendía una muralla con doble sistema unido al resto por una torre. Durante su excavación se encontraron restos de cerámica celtibérica, así como utensilios de hierro, armas, hebillas y algunas monedas monedas.

El Castro de Las Cuevas:
Encima del pueblo de Las Cuevas y dominando el mismo, así como el valle de río Izana, existe un castro celtíbero, justo donde después se construiría la ermita dedicada a los Santos Martires, estando este castro aun sin documentar definitivamente.

La villa romana de Las Cuevas:
En el pueblo de Las Cuevas de Soria podemos visitar una de las residencias más características de la hispania-romana, En lo que hasta entonces era dehesa del pueblo de Las Cuevas de Soria, se descubrieron, en segunda década del siglo XX los restos de lo que resultó ser una villa romana, planificada según la arquitectura de la época imperial. Se trata de una villa con patio central rodeada de galerías que comunican directamente con los salones e indirectamente con las habitaciones de uso individual. Posee 30 habitaciones visibles, de las que 22 tuvieron pavimento de mosaico con formas geométricas y debió construirse a finales del Siglo II y principios del siglo III.
Investigadores como Cea Bermúdez, Córnide y Loperraéz localizan aquí la antigua ciudad de “Tukris”, capital de la tribu de los pelendones, donde los Arqueólogos Taracena y Tudela realizaron excavaciones en la temporada 1928 y 1929.

Ermita de San Agustín (desaparecida):
Se tienen constancias documentales de una ermita dedicada a San Agustín, sin saber exactamente su situado, en 1627 el obispo Pedro Dueñas mando enterrar las figuras de los Santos que en ella había, por no motivar las devociones de los vecinos del pueblo, al parecer por su estado de abandono y dejadez, recuperadas mas tarde según unos nuevos documentos de 1758. También hay constancia de otra anotación en 1716, sobre el cargo de una cantidad de olmo de la mencionada ermita. En 1773 visita nuestro pueblo el obispo de Osma Bernardo Antonio Calderón y nos comentan los documentos sobre el estado ruinoso de la antigua iglesia de La Asunción, mencionando el mismo documento, la utilización de la ermita de San Agustín como almacén de materiales para la reparación de la iglesia parroquial. En 1778 se da fin a la existencia de la ermita, dedicándose 693 reales para con los restos que quedaban de ella utilizarlos en las obras de la iglesia parroquial.

Ermita de San Roque (desaparecida):
Esta ermita estaba situada posiblemente, próxima al actual frontón y el Hospicio o pobrera, (lo que hoy son los vestuarios del campo de fútbol, que daba cobijo a ambulantes, peregrinos y pobres). Era de pésima construcción aunque hizo en varias ocasiones de sustituta de la iglesia parroquial, y puede considerarse como el segundo lugar sacro del pueblo.

Iglesia de La Asunción:
De estilo neo-románico esta iglesia se construyó entre 1921 y 1924, tiene pórtico, con arquerías y 21 canecillos, esta coronada por una cruz que estuvo más de 200 años colocada en la Academia de San Fernando. Fue construida con piedra del próximo monte de Los Ainos y del Golmayo, este cercano a la ciudad de Soria y vino a sustituir a la iglesia original que estaba situada próxima al actual cementerio, la cual durante su existencia paso por numerosas vicisitudes que quiero aquí relacionar, pues siete veces hubo que reconstruirla.

De esta iglesia sabemos que era de origen románico, de construcción pobre y sencilla y edificada alrededor del Siglo XIII
“De estilo románico, de una sola nave, sin capillas (...) torre en forma de espadaña de menos de diez metros de altura con dos campanas, y se notaba que había sido hecha dos veces (...). En toda la construcción de este templo no había ni una piedra sillar (...) casi todo estaba construido con abundante cal y piedra pequeña en forma de tapiales”, así la describe Celestino Zamora.

En 1562 se ordena la confección del famoso retablo de Maria Magdalena encargado por El Velasquillo con el permiso y las ayudas de Felipe II.

En 1602 se construye la torre del campanario, funcionando como templo parroquial durante más de un siglo. Es entrado el Siglo XVIII cuando comienzan las desventuras para sacerdotes y feligreses.

La iglesia se derrumba el 28 de marzo de 1728, teniendo que ser trasladados los Sacramentos a la ermita de San Roque, haciendo esta las funciones de iglesia parroquial.

El 22 de octubre de 1730 vuelven las imágenes a la iglesia original, habiéndose hecho arreglos en el campanario que amenazaba ruina.

Para 1766 se cae el nido de la cigüeña, habiendo de ejecutarse arreglos en la parte trasera de la iglesia, no debiendo ser del todo efectivos, por cuanto en el año 1733 el obispo Calderón en una visita, da cuenta del “fatal estado” de la iglesia y del “notable riesgo” de celebrar cultos, mandándose practicar estos en el pórtico de la iglesia.

Hacia 1780 se acometen nuevas obras (encalado de la iglesia, recomposición del arco y de la bóveda....) con un coste de 3.195 reales.

El 21 de noviembre de 1808 las tropas francesas entran en Quintana saqueando la iglesia, despojándola de todas las cosas de valor que en ella había.

El 10 de febrero de 1869 , miércoles de ceniza, no habiendo pasado ni media hora del abandono de la iglesia de los rezos de “Rosario” se desploma, sin que nadie se viera afectado, en conmemoración de ello se declara esa fecha como festivo en el pueblo, es el día de “La Función de la Iglesia”.

En solo tres meses se volvió a reconstruir, pero siguió siendo de pobre construcción y de pésimos materiales, verá como durante el paso de los años se le hacen añadidos y arreglos hasta la fatídica fecha del 14 de agosto de 1918, que quedó destruida por un incendio.

En la madrugada del 13 de agosto de 1918 Magdalena Lafuente dará aviso al cura y al pueblo del trágico suceso, que consumió los pasos religiosos del mismo:“Allí fueron carbonizadas las Sagradas Formas y hasta el Copón donde se encerraban” (C. Zamora), lo cual debió levantar alguna polémica entre los vecinos, al ser comentado por los incrédulos, el hecho de que las Sagradas Formas no hubieran sido capaces de haberse salvado de las llamas. “Dios permitió todo esto para probar nuestra fe”, concluyó el párroco.

El 24 de mayo de 1921 se puso la primera piedra del templo en su actual emplazamiento, terminándose de construir el 22 de abril de 1924.

Palacio de “Montenegro”:
Perteneciente a la familia González de Gregorio, en su día perteneció a los dominios del “Conde de Lerena”, son de destacar sus hermosos son los jardines denominados “La Cerca”, así como el blasón de fu fachada principal situada en la carretera de Soria.

El Coso taurino:
Singular plaza de Toros tiene Quintana, bajo rasante del terreno, al parecer solo existen dos de esas características en toda España, esta originalidad es debida a que para su construcción se utilizaron unas antiguas canteras de arcilla que sirvieron para aprovisionar de materiales a las cercanas industrias ya desaparecidas de fabricación alfarera “Las Tejeras”.

Centro Temático de la Cerámica Tradicional (museo):
En este museo de reciente creación y mantenido con esfuerzo municipal, podremos hacer un recorrido temático desde la antigüedad hasta nuestros días, de una tradición artesana que hoy se sigue desarrollando por parte de Evelio Arnanz, quiero hacer hincapié aquí de que la alfareria tradicional de Quintana es de color negro intenso, solo común en otras dos poblaciones mas de esta España artesana, Llamas del Mouro (Asturias) y Verdú (Lérida).
Está instalado el museo en parte de las antiguas escuelas, dándole asimismo uso a un edificio representativo de la población.
 
Enlaces sobre Quintana Redonda:

La leñadora de Quintana Redonda
http://www.sorianos.org/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=1410&Itemid=51

Centro Temático de la Cerámica Tradicional
http://www.quintanaceramica.com/

Fuentes
http://www.soria-goig.org/fuentes/fuentes-q.htm

Elpidio Barranco (molinero)
http://soria-goig.com/Etnologia/pag_0874.htm
Alfareria Arnanz
http://alfareriaarnanz.com/inicio.asp
El Rincón del Chorlo
http://txakobo.spaces.live.com/

Web oficial del Ayuntamiento de Quintana Redonda
http://www.quintanaredonda.es/

Casa Rural “La Vieja Cantina”
http://www.ecoturismorural.com/www/FichaEstablecimiento.php?Id=5153

Colegio Rural Agrupado C.R.A. Río Izana
http://centros4.pntic.mec.es/cp.rio.izana/nuestros%20pueblos.htm

Memorias de Celestino Zamora Ramos
http://soria-goig.com/Biblioteca/libros/lib_235.htm

Ruta en tren Almazán – Soria
http://soria-goig.com/Rutas/pag_0446.htm

Soria Pueblo a Pueblo – Quintana Redonda
http://soria-goig.com/Pueblos/pag_0579.htm

La matanza del cerdo, Quintana Redonda 2009
http://actualidadsoriaysuspueblos.blogspot.com/2009/02/religiosidad-y-tradicion-en-quintana.html

Tesoro de Quintana Redonda.
Armonía Pulso y Púa, (videos del concierto de Navidad 2008)
http://www.armoniapulsoypua.blogspot.com/
Asociación cultural para el mantenimiento del frontón de Quintana Redonda (Soria) (pagina desaparecida)
http://www.paisvirtual.com/viajes/rutas/fronton

Ruta micológica
http://www.soriasurturismo.net/files/Quintana_ruta%20micol%C3%B3gica.pdf

8 comentarios:

Anónimo dijo...

YA ME GUSTARIA HACER ALGO PARECIDO SOBRE EL PUEBLO DE MI MADRE, YA QUE SOBRE EL MIO (BATA-GUINEA ECUATORIAL) ME COSTARIA UN POCO MAS, POR LO DE LA DISTANCIA.
TUS FAMILIARES Y PAISANOS TIENEN QUE ESTAR ORGULLOSOS, POR EL TRABAJO DE DOCUMENTACION Y EL CARIÑO CON QUE ESTA REALIZADO.
DISFRUTO MUCHO VIENDO TUS TTABAJOS
UN ABRAZO DESDE ALASKA

Anónimo dijo...

disculpa mi ignorancia, ¿los sorianos sois pirenaicos? ¿teneis cerca los pirineos?

Anónimo dijo...

Me encontó encontrarme con tu blog navegando por internet, me ha llevado a recordar toda mi infancia que pase en Quintana Redonda y ver alguna que otra fotografia, que pena no tener yo algunas para enviar
Te puedo decir que mis abuelos maternos (Fermin Aragones y Adelina Moreno)fueron los que regentaron el palacio de Quintana, a los 3 meses de vida, me llevaron alli hasta casi los dos años, y todos los años volvia para quedarme a pasar el verano.
Mis ojos si han visto todo el palacio por adentro ya que he vivido en el.
Me gustaria conseguir fotografias tanto antiguas como de ahora de ese pueblo que tambien considero mio ya que por herencia tengo parte de terreno en el

Pablo Font dijo...

Hola "Anonimo" no se ni tu nombre ni desde donde me has escrito tu comentario, pero si que conici a tus abuelos, si indagas mas en la pagina que has leido, hasta podras ver una foto de ellos.
Te puedo hasta comentar mas cosas, tu tia Ciriaca es tambien tia mia y tus primos son mis primos, con los que tengo una muy buena relacion.
Si me mandas tu correo electronico
te podre enviar mas cosas.
Espero tus noticias y te envio un saludo

Cándido Fernández dijo...

No sé que rara casualidad me ha traido hasta aqui. Hasta alguien que "quintanero" o no, me permite retroceder en mi memoria nada más y nada menos que cincuenta y cuatro años.
Era 1956 cuando por primera vez salia de mi pueblo de la mano de otros cuarenta o cincuenta chiquillos que, comandados por un soriano de armas tomar, Escolastico Gonzalez Izquierdo, director de la Escuela Hijos de Obreros de Almaden (Ciudad Real), nos permitio conocer "otro mundo". Otro mundo con rio, pinares, fronton, fuente y gente que cantaba, "de piedra ha de ser la cama, de piedra la cabecera......"
No he vuelto por Quintana Redonda a pesar de haber pasado infinidad de veces por la desviación en la carretera de Medinaceli a Soria.
No sé si, ademas de por otras cosas, tambien por lo que un més de verano en Quintana Redonda dejó en mi, acabé casandome con una soriana de San Pedro Manrique.
Si sé que ese mes dejo en mi alma de niño y en la de mis mas íntimos amigos, algo que provoca que, ya sesentones, sigamos recordando vívida y detalladamente mil anecdotas, juegos y travesuras que jamás se alejaran de Quintana Redonda.
A esa Quintana de ayer y a la de hoy un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

soy mohammed aynaou un moro extrangero vivo en izana de quintana redonda con mme fomilia me dos hijos laila niña de 10 años y saad 1años mew mujere safia me gusta la historia y lo que encontrado aqui para me es un tesoro un abrazo mohammed 08/03/2011

Anónimo dijo...

Mi abuelo paterno era de Quintana redonda (Félix Lafuente Aceña). A finales del siglo XIX viajó a Barcelona y de ahí, junto con sus hermanos Esteban y Valentina cruzaron el Charco y se establecieron en Costa Rica (Centroamérica). Esteban y Valentina regresaron a Barcelona donde les pilló la Guerra Civil. En Cartago, Costa Rica, Félix junto con otros castellanos fundó una empresa de servicio de autobuses entre dicha ciudad y la capital costarricense (San José) dista 22 km. Esa empresa aún existe, solo que en otras manos. Casó mi abuelo en Costa Rica con Elena Canossa, una lombarda proveniente de Sermide, Matova. De esa unión nacieron mi padre (Francisco), Antonio y Enrique. Solo Antonio vive. Félix regresó a Barcelona enfermo y ahí murió en enero de 1949. En enero, porque todos los Lafuente morimos en enero. Por cierto, entre la gente mas vieja de Cartago se le recuerda al Félix como un visionario, un hombre extremadamente inteligente. Pasé en tren en 1979 por la estación (venía de Soria con destino a Torralba/Madrid) pero no tuve oportunidad de bajar a conocer la ciudad por falta de tiempo.
Algún día! Gracias por toda la información sobre Quintana Redonda.
Juan Antonio Lafuente Fernández

David dijo...

Si eres el mismo Pablo Font que tiene cuenta en myheritage, creo que tenemos antepasados comunes. Mi correo es d.gmunozm@gmail.com por si quieres contactar conmigo. Un saludo