miércoles, 16 de mayo de 2012

- Cazorla y Segura…………la sierra de los huidos

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El espacio tiempo suele ser el gran enemigo para la memoria de los que humanos nos sentimos, pero también puede recuperarse como un gran aliado. Hace más de 30 años que mis botas pisaron por primera vez estas serranas tierras y alrededor de 25 de mi última visita, pero mis recuerdos siguen frescos de aquel entonces. No muchas cosas han cambiado, si que la forma de vivir de sus gentes; ahora los pequeños núcleos de población del interior de estos altozanos, antaño humildes y aislados, hoy son reclamo de un creciente turismo rural hambriento de deportes de acción y naturaleza. Pero en poco más he notado ese cambio en el tiempo. Reconocer que el asfalto ha sido sustancialmente mejorado, pero el resto de las rutas siguen manteniendo esa magia de descubrimiento, sus gentes siguen siendo amables, aunque algunas de ellas en la actualidad sean foráneas, pero nos reciben con la misma sonrisa que tenían sus padres o abuelos.

Este macizo calcáreo que ocupa el noreste de Jaén, avecinado con Albacete y Granada, ocupa una extensión cercana a las 215.000 ha. Siendo el mayor espacio protegido de España y el segundo del continente Europeo. No es una sierra tal y como se nos imagina a los mesetarios, por ello mi denominación de “macizo”, pues comprende varios y díscolos cordales, dibujando un laberinto de valles, calares y altiplanos, trazando un relieve enormemente abrupto surcado de profundas barrancadas, en las que sus ríos toman distintos caminos. Unos hacia el Este como el Segura, camino de las huertas murcianas del mediterráneo y otros como el Guadalquivir que se dirigen hacia el Suroeste en busca del mítico tartessos atlántico.

Su altitud entre los 500 y los 2.000 metros, con campas o navas en su interior donde poder desarrollar la agricultura, aunque esta fuera de subsistencia, ha propiciado su humanización desde tiempos remotos, si bien es cierto que su principales núcleos de población se hayan en la periferia, ya sea Norte (Segura de la Sierra), Oeste (Beas de Segura, Cazorla, Quesada), Sur Pozo Alarcón), Este (Santiago de la Espada).
Los primeros restos humanos catalogados de la época prehistórica (VI milenio a.C.) están ubicados en el corazón de la sierra, próximos a la Nava de San Pedro, localizados en un pequeño abrigo de roca del valle de Valdecuevas, situada al final del riachuelo de su mismo nombre, en un espolón sobre el arroyo, en la sierra del Pozo, no muy lejos del río Guadalentín. Pudiendo tratarse de un campamento ocasional de pastores o cazadores del neolítico.
Con nueve manantiales en un radio de unos 4 km. y próxima al manadero del Segura, en Fuente Segura (Pontones), se halla la Cueva del Nacimiento en la cual se han encontrado restos de ocupación humana, donde una comunidad del paleolítico superior y mas tarde del neolítico, vivían de la caza de los animales que había en su entorno: rebeco, ciervo, corzo, jabalí y cabra montés.
Se tiene probada evidencia de la presencia en la sierra, concretamente en las faldas orientales de la sierra, de grupos de pastores neolíticos que recorrían estos parajes, cobijándose en covachas y abrigos de la zona. Dejando en muchas de ellas vestigios de su paso a través de pinturas rupestres como las que he podido documentar en la Cueva del Clarillo, con unas magnificas y extraordinarias manos en rojo, que traen a mi mente las impresionantes del Rio Pinturas en la Patagonia Argentina.

En época íbero esta zona estuvo bajo el amparo del gran centro ibérico de Toya (Peal de Becerro), donde se puede visitar su Cámara Sepulcral. De esta época es también la necrópolis de las Quebradas.
Durante la dominación islámica de la península, que por estas tierras duró lógicamente más que por en norte de Hispania, las tierras de  Cazorla y Segura estuvieron pobladas de numerosas baluartes, alquerías y pequeñas poblaciones. En el término municipal de Santiago-Pontones quedan huellas de recintos fortificados entre los que destacan el Castillo de las Gorgolillas.

En el siglo XIII la comarca fue conquistada  a los musulmanes por la Orden de Santiago, concediéndoles el rey Alfonso X a sus moradores una serie de privilegios. El ser frontera árabe-cristiana durante casi tres siglos, hizo que no se desarrollase hasta la conquista de Granada a finales del siglo XV. Trescientos años en los que hubo un fluido comercio entre ambos bandos, unas veces permitido y otras perseguido, considerándolo las autoridades como contrabando, por lo que los arrieros de aquella época que se dedicaban a esta actividad eran denunciados como delincuentes y en ocasiones espías, por lo que se veían forzados a cobijarse en las Sierras.
Pero fueron muchos años de ocupación sarracena, y aun después, durante la expulsión de los moriscos de la península en 1609, muchos de ellos para no ser desterrados  se refugiaron en estos valles de estas escarpadas sierras, donde su cultura, el arraigo de sus costumbres y su religión aun perseguidas fue difícil de erradicar. Se conoce el caso de Juan López González, de la población de Riopar en plena sierra de Segura, fallecido en 1986, que a escondidas de sus vecinos, como comentaba su hija Venerada:

“se postraba de rodillas mirando al este y tocaba repetidamente con la frente en el suelo. Al sol le llamaba a veces Mahoma. A menudo recitaba unas salmodias incomprensibles con un libro viejísimo en las manos, con tapas negras de madera, que escondía dentro de una talega en una viga. En Semana Santa, cuando por el pueblo desfilaban procesiones, él no probaba ningún alimento mientras hubiese luz natural. Esos días, colocaba un plato vuelto del revés en el umbral de la puerta de su cortijo. Un día que un vecino le preguntó por que lo hacía, respondió ruborizado que era para que el plato se secase……………es que estaba muerto de miedo, siempre se escondía y me pedía a mí que no contase nada de lo que le veía hacer, es nuestra tradición, me contaba, pero eso no debes decirlo fuera de casa…… Él y su hermano salían a rezar al campo, para que nadie les viese. Antes de comer, inclinaba la cabeza y susurraba una salmodia en la que repetía mucho Alá”.
El escritor ingles Gerald Brenan, que no recorrió estas serranías, pero si las no muy lejanas y similares de Las Alpujarras, confirma en su libro “Al sur de Granada”, que a principios del siglo XX se conservaban muchas de las viejas costumbres moriscas entre sus gentes. Y es que 800 años de civilización árabe no son fáciles de erradicar en los 500 siguientes. Cuantos que nos creemos con pura sangre ibera, no correrá por nuestras venas sangre “barberi”, y a quienes despectivamente llamamos “moros”, no pudiera ser que formaran parte de nuestro pasado familiar.

Pero sigamos recorriendo parte de la historia de estas tierras. En 1809 los vecinos de los pueblos de los alrededores serranos, huyendo esta vez no del Cardenal Cisneros y su “Santa Inquisición”, si no de las huestes de los ejércitos franceses de Napoleón que habían invadido esta maltratada piel de toro, sembrando la desolación y la muerte por toda la geografía española. Utilizan nuevamente las navas, los valles y los lugares mas recónditos de estas serranías para refugiarse de las travesuras gabachas, como la destrucción y quema de la iglesia de Santa María en Cazorla, el saqueo de la vecina población de La Iruela, con la destrucción y quema de su Basílica de Santo Domingo de Silos, pasando a cuchillo o cruelmente fusilados a cuantos lugareños sorprendían con las armas en la mano o la ocupación en 1810 de Segura de la Sierra, arrasando su castillo y dando muerte a muchos de sus vecinos.

El fracaso de Napoleón al intentar traernos la modernidad a este país de “aquesas formas”, nos introdujo en el revuelto y dispar siglo XIX, con sus crisis permanentes, creadoras de una oligarquía rural que abusó del caciquismo para imponer a sus gobernantes, donde los ricos se hacían más ricos y los pobres más y más pobres. Esta situación provocó el crecimiento del bandolerismo en el sur peninsular, más concretamente en Andalucía, y estas sierras no estuvieron fuera de ese fenómeno. La figura del bandolero como malhechor y salteador de caminos, que resguardado en la sierra bajaba de ella para atracar a los sorprendidos viajeros, como un pintoresco componente de atrasadas sociedades rurales, de complejas comunicaciones y con poca presencia policial, tal y como nos han dejado las películas y series televisivas, nada tiene que ver con la visión que de ellos se tenia desde el interior de las sierras, donde la concepción mayoritaria justificaba, y aún hoy en día justifica, muchos de los actos que abocaron al bandolerismo (resistirse violentamente a pagar impuestos abusivos, robar a quien robaba, castigar al delator, agredir al capataz despótico o aplicar la propia e inapelable justicia).

Algunos narradores no dudan en afirmar que Francisco Ríos González, “El Pernales”, merodeó en mas de una ocasión por las sierras de Cazorla y Segura. Pudo ser de paso hacia Valencia, ya que esta demostrado que estuvo en esta ciudad intentando embarcar a América al menos en dos ocasiones, antes de ese fatídico 31 de agosto de 1907, en que una partida de la Guardia Civil dio muerte al famoso bandolero en la vecina Sierra de Alcaraz, en el paraje del Arroyo del Tejo de Villaverde de Guadalimar, cerca de la población de Salobre, donde nació José Bono, nuestro ínclito y simpar anterior Presidente de Las Cortes.
¿Volveremos en el siglo XXI (daros cuenta que las siglas romanas son las mismas, pero con otro orden) al XIX…………….?.  La crisis esta que no es nuestra, los nuevos modos de explotación laboral, el acopio de riqueza de unos, las decisiones de los gobernantes, las presiones de los mercados, la corrupción, el robo de los banqueros, las mentiras de los políticos……….. ¿Volverá a renacer en estos tiempos que corren el bandolerismo romántico y trasgresor?...........o será suficiente el 15-M para remover las conciencias.

Hacia los años de 1930 y hasta la guerra civil se crean sociedades de carácter sindicalista en los pueblos serranos, que durante el conflicto armado permanecerán fieles a la Republica convirtiéndose en un lugar de retaguardia y de cobijo. Al terminar la contienda el número de combatientes republicanos huidos fue tal que era difícil no encontrar familias en el ámbito rural de las sierras que no ocultaran a alguno de sus miembros buscado por el hecho de haber combatido contras los sublevados franquistas y muchos de estos nuevamente se refugiaron en el interior de las sierras jiennenses creando una guerrilla enormemente activa. Los Maquis, con una rebeldía combatiente basada en la defensa del régimen republicano, se adentraron en las espesuras de las serranías más inaccesibles, donde dispusieron sus bases realizando una guerra de guerrillas que trajo en jaque a la Guardia Civil hasta bien entrados los años cincuenta.
Durante los primeros años de la postguerra fueron numerosos los grupos de maquis que circularon por la provincia. Tales fueron, los capitaneadas por los hermanos "Jubiles", o las de "Vidrio" y "Torrente de Andalucía" situadas en los aledaños de Sierra Morena. Las partidas de " Cencerro " y " Salsipuedes " operaron en las sierras del sur de la provincia, mientras que las de los hermanos "Chaparros", "Pajuelas" y el "Sargento Chamorro" lo hicieron en Sierra Mágina.
El régimen franquista censuró intencionadamente estos hechos a los que tuvo que hacer frente no sin esfuerzo y un coste humano elevado. Más de 6.000 maquis recorrieron las sierras del país. Entre 1943 y 1952 fueron muertos en combates 2.302 guerrilleros y 3.846 fueron encarcelados tras haber sido heridos, siendo la mayor parte de ellos posteriormente fusilados. Sólo en Jaén capital, durante el periodo comprendido entre 1939 y 1949 fueron ejecutadas 1.276 personas.
Uno de estos huidos de la represión sediciosa fue Manuel Calderón Jiménez alias " Ramiro ", miembro de la partida de “Pablo el de Motril”, uno de los últimos guerrilleros antifranquistas abatido en 1952 por la guardia civil. Encontró la muerte en Torcal del Lobo junto al río Guadalentín, un lugar muy próximo a la Nava de San Pedro, en pleno corazón de las Sierras de Cazorla y Segura. Su cuerpo cargado en una mula y trasladado hasta Quesada fue enterrado en la oscuridad de la noche, sorteando las miradas importunas de la población. Se le dio sepultura en la fosa común del "corralillo de los ahorcados", una porción de tierra relegada del cementerio y reservada en aquellos tiempos de fundamentalismo católico, para los suicidas, ateos, niños sin bautizar y apostatas, que no eran merecedores de ser sepultados con los piadosos.

Curioso es el hecho que se pude advertir en la inscripción registral de su muerte. En el apartado en el que se debían consignar los motivos de la defunción se escribió literalmente: "el finado falleció al hacer frente a la guardia civil cuando ésta lo perseguía como malhechor y fugitivo de la pasada guerra de 1936". Todo el párrafo fue tachado posteriormente; tal vez el censor de turno se percató de que cuando comenzó la guerra civil "Ramiro" era tan sólo un niño de trece años y se estaría reconociendo la incompetencia del régimen, para apresar a este joven que durante catorce años combatió clandestinamente contra el gobierno faccioso.
Curiosos y singulares son también las denominaciones que se utilizaban para definir a las personas que colonizaron o desarrollaban algunas actividades en las sierras. Durante el siglo XIX, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz tuvieron efectos significativos para estas sierras, pues a través de ellas se consiguió la repoblación de las mismas. Un decreto permitió ocupar “sin pago” las tierras de realengo cercanas al Guadalquivir y sus afluentes, amojonarlas y ponerlas de terreno nuevo apto para cultivo, considerándose “siempre” de su propiedad. Este es el origen de ”Los Hornilleros” y supuso la colonización de la Sierra de Cazorla, hasta que en 1960 se declarara el Coto Nacional de Caza, obligando a los serranos a abandonar sus casas para vivir en los pueblos que entonces se crearon al efecto, Coto Ríos y Vadillo.


De nuevo una huida a estas sierras, esta vez por penuria. Familias enteras, hombres mujeres e hijos, llegaban a estos territorios tan alejados de sus orígenes, llevando tan solo consigo consigo sus aperos de labranza, sus ganados y sus bestias de carga, aunque muchos eran tan pobres que no tenían otras posesiones que la ilusión de poseer un trozo de tierra. Casi todos iban con sus hornillos colgados para cocinar la escasa comida que llevaban o la que pudieran conseguir por el camino, por lo que los individuos que los veían pasar cuando se dirigían hacia estas sierras empezaron a llamarles “Los Hornilleros”. Estas gentes simplemente amojonaban un territorio, lo saneaban de pinos para ponerlo en cultivo y construían su choza. Sin necesidad de escrituras ni papeles, se convertían en sus amos, no hacía falta redactar censos para tener tierras. Como el dicho………. “tenían menos papeles que la burra de un gitano”,……….. pero no los precisaban para vivir allí; simplemente la tierra pertenecía a quien vivía en ella y la trabajaba.
 
La actual población de Santiago de la Espada, ubicada en las faldas de la Sierra de Segura, tuvo su origen en un grupo de pastores que acudían con sus ganados desde Cuenca, llamándose originalmente El Hornillo, desde entonces sus habitantes tienen el gentilicio de hornilleros, apodo del cual están muy orgullosos.
Desde mis primeras visitas a estas intrincadas sierras obra en mis manos la novela que Juan Luis González-Ripoll editó en 1976, “Los Hornilleros”. En ella nos narra las vicisitudes de estos colonos en estas sierras. Sus vidas, miserias, sus inquietudes, su coraje y sus esperanzas son contadas a través de la familia Montiel, protagonistas en un tiempo ya lejano, en que la sierra atufaba a lobo y aun quedaban osos por las altas cumbres.

Curioso, aunque también tétrico y macabro, es el término de “recolectores de cadáveres” que se acuño por estos lugares desde la colonización del interior de las sierras en el siglo XVIII por “Los Hornilleros”, hasta comienzos del siglo XX. Las navas, valles, arroyos, praderas y regatos estaban salpicados de una colectividad humana que aunque diseminada en cortijadas tenia cierta importancia, amen de las personas que se trasladaban desde las poblaciones de las cercanías, para desarrollar las variadas tareas que las explotaciones rulares requerían en su interior, desde pastores a agricultores, pasando por buscadores de fortuna, mineros, guías, leñadores, clérigos, pescadores, cazadores, delincuentes, guardas, peones camineros, viajeros ocasionales… una disparidad de sujetos se movían por un territorio carente de las comunicaciones de hoy, adentrándose en lo más recóndito sin coincidir dos personas en semanas, con jornadas de trabajo duras y sin el menor remedio próximo ante la enfermedad, produciendo en  multitud de ocasiones la muerte del desventurado que tenia la mala fortuna de caer herido, enfermar o ser asesinado en estos territorios inhóspitos, lejos de su lugar de origen.

Esto ocasionó que algunos individuos de las aldeas circundantes se dedicaran a la búsqueda de los desaparecidos que no habían vuelto a sus hogares en el tiempo razonable. A estos personajes de peculiares características y un oficio nada envidiable se les denominaba "buscadores de muertos" o "recolectores de cadáveres”, hombres sencillos, respetuosos, fuertes, normalmente solitarios. Su labor fácil a la vez que tétrica y desagradable, era ir con una o varias bestias  por los parajes donde se creía podía encontrarse el difunto, localizarlo, cargarlo y transportarlo hasta el cementerio del pueblo, toda vez que había que darles sepultura en tierra sagrada, normalmente el La Iruela o Cazorla, evitando que sus almas tuvieran problemas con la divinidad.

Su partida de búsqueda solía ser al atardecer ocultándose de la vista de los ciudadanos.  Los supersticiosos lugareños tenían reparos en cruzarse con ellos, por lo cual utilizaban trochas y veredas poco usadas y apartadas de la vista, sendas que tomaron la denominación de “caminos de los muertos”. Durante el retorno se repetía el mismo ritual se procuraba coincidir con horas en los que la luz era escasa, normalmente de noche, intentado que no hubiese contacto visual con la población, hasta dejarlos en el cementerio. Uno de esos lugares de enterramiento era el antiguo camposanto de la Iruela, Un lugar tenebroso ya de por sí que sin duda favoreció más si cabe a fomentar la leyenda negra sobre estos traslados de cuerpos. El tramo final que conduce hacia el interior de un recinto amurallado, es un camino estrecho, empedrado, y con una claustrofóbica entrada que hace varios giros leves pero lacónicos.

Todos los oficios tienen particularidades que los hacen diferentes y únicos y estos protagonistas no podía ser menos. Los "buscadores de muertos" eran personas de unos escrúpulos y una religiosidad fuera de toda duda. No deja de sorprender lo que la sociología de un acontecimiento útil y medianamente religioso pudo derivar debido a la sugestión, al miedo y al respeto hacia la muerte y su entorno. Durante años la figura de estos individuos, que tenían una labor tan poco grata, suscitó el "miedo al encuentro", un temor que se convirtió en pavor y de ahí, en leyenda.
El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, que ese es su nombre, está declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1983, Parque Natural desde 1986, así como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987.

Espesos bosques de pinares se extienden por sus valles llegando hasta las alturas, donde habitan especies únicas endémicas, como la violeta de Cazorla (el narciso más pequeño del mundo), la pingüicola vallisneriifolia (singular planta carnívora) de la Sierra de Segura, la hormatofila, el geranio de Cazorla, la aquilegia cazorlensis y el narcisus longipatus. Poseyendo una de las floras más ricas de toda la cuenca mediterránea.
Así mismo cuenta con una variada fauna salvaje (ciervos, gamos, muflones, cabras hispánicas, buitres, ardillas, nutrias, jabalí, halcón peregrino, quebrantahuesos, comadrejas...). En las zonas elevadas, entre las rocas, se puede encontrar la lagartija de Valverde, descubierta en 1958 y endémica de la Sierra Segura. También única y en peligro de extinción es la nocturna mariposa Isabellae, una de las más llamativas del mundo. El oso se extinguió a principios del siglo XVII,  el lobo dejo de verse en el primer cuarto del siglo XX (1.923), el lince ibérico ha debido extinguirse durante las últimas décadas del siglo XX, aunque no se conoce con seguridad la fecha exacta.  Resaltar el impresionante espectáculo auditivo que en otoño produce la “berrea”, durante el cua los ciervos braman y pelean por ser el amo y señor de las hembras de la manada.

Para visitar sus mágicos enclaves lo mejor es recorrer a pie sus antiguas trochas y los caminos de herradura, que durante siglos usaron como vía de transito la escasa y dispersa población local, que desde tiempos añejos moraron esta extraordinaria tierra. Muchos de estos viejos senderos hoy han quedado en desuso, aunque otros se están recuperando. No me quiero extender sobre los sorprendentes lugares y asombrosas veredas que por estas sierras podemos encontrar. Hoy afortunadamente existe este medio por el que me estas leyendo y con la infinidad de publicaciones existente que encontramos en cualquier librería especializada, podemos documentarnos sobre enclaves y recorridos por estas serranías. Es por ello que no os voy a cansar más, solo relacionaros algunos lugares de especial interés, reconociendo que no soy un gran conocedor de la zona y sabedor de mis carencias sobre otros lugares de igual o superior belleza escondidos entre estos barrancos serranos:

Visitar el Valle y Nacimiento del Guadalquivir, ir a contemplar los Tejos milenarios del Barranco de la Cañada de las Fuentes, pasar a admirar el Nacedero del Segura, recorrer el Barranco del Guadalentín,  caminar por la Nava del Espino hasta llegar a los miradores del Poyo de la Mesa, recrearnos en la Nava de San Pedro para acceder a los Arroyos de Valdecuevas y Valdetrillo, ascender a la Nava de Paulo (donde antiguamente habia un refugio en el que dormi en mis años mozos y del que ahora solo quedan sus ruinas) para conocer los Campos de Hernán Perea y ascender al Pico Empanadas, transitar la Cerrada del Utrero admirando la Cascada de Linarejos y sobre todo realizar el recorrido por el Rio Borosa hasta la Laguna de Valdeazores.

Espero que estas letras mías os hayan intrigado hasta el punto de acercaros a visitar estas tierras.




martes, 15 de mayo de 2012

- 15-M – 2012 …………..un año después la esperanza se mantiene……..la revolución sigue pendiente

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Un año después,………… esos que decíamos dormidos, que no participaban, que se resignaban, que pasaban de todo…………esos jóvenes han vuelto a la “Puerta del Sol”. De nuevo una maraña multicolor recorría los cuatro puntos cardinales de la ciudad para confluir y llenar de nuevo la esperanza, en el mítico kilometro cero de nuestra piel de toro. Otras ciudades, otros lugares, celebraron la fiesta de la indignación.
Quiero desde esta pagina rendir pleitesía a esos que no se resignan y que con tan solo sus manos en alto y sus gritos mudos, quieren cambiar este mundo llenos de los nuevos mercaderes de Cafarnaúm. Sirva para homenaje de esos perroflautas, indigentes y cualquier otro de esos descalificadores adjetivos con los que la rancia antigualla de los TDT Party, nos aporrean en los subvencionados y financiados medios de comunicación mediáticos, con los que los sectores mas enigmáticos de la “diestra” española se ha servido para intentar conseguir sus fines ideológicos.

También rendir cumplida consideración a otro indignado-insurgente que todos los viernes y domingos nos regala sus acidas letras, a través de “El País”. Juan José Millás sigue resistiéndose a ser oveja y con sus letras de lobo nos refresca la memoria y nos acerca a la realidad. Este artículo que os trascribo y que está recorriendo la RED, no tiene desperdicio…………………..la pura realidad que nos ha llegado en suerte un 20 de noviembre..
Un sindiós
Desde que los ministros de Rajoy, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didácticamente los porqués de la demolición del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aquí un resumen, claro como el agua, de sus argumentos: Se pone precio a la sanidad para que continúe siendo gratuita y se expulsa de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derechos de los trabajadores y se penaliza al jubilado y al enfermo para proteger a los colectivos más vulnerables. En cuanto a la educación, ponemos las tasas universitarias por las nubes para defender la igualdad de oportunidades y estimulamos su privatización para que continúe siendo pública. No es todo, ya que al objeto de mantener el orden público amnistiamos a los delincuentes grandes, ofrecemos salidas fiscales a los defraudadores ambiciosos y metemos cuatro años en la cárcel al que rompa una farola.
Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir, de modo que mentimos, sí, pero al modo de los novelistas: para que la verdad resplandezca. Dentro de esta lógica implacable, huimos de los periodistas para dar la cara y convocamos ruedas de prensa sin turno de preguntas para responder a todo. Nadie que tenga un poco de buena voluntad pondrá en duda por tanto que hemos autorizado la subida del gas y de la luz a fin de que resulten más baratos y que obedecemos sin rechistar a Merkel para no perder soberanía. A no tardar mucho, quizá dispongamos que los aviones salgan con más retraso para que lleguen puntuales. Convencidos de que el derecho a la información es sagrado en toda democracia que se precie, vamos a tomar RTVE al asalto para mantener la pluralidad informativa. A nadie extrañe que para garantizar la libertad, tengamos que suprimir las libertades.
Juan José Millás (El País viernes 27 de abril de 2012)
Para los que estuvisteis en la Puerta del Sol el pasado sábado día 12, entre las 21,32 y las 22,37, os mando este regalo para a ver si os veis……………….yo a esa hora ya me había ido de cañas por los alrededores de la plaza……no me busquéis.
Pincha en este enlace y si te ves……….saluda:

miércoles, 25 de abril de 2012

- Recortes y copagos

En pleno debate de los Presupuestos Generales del Estado, y rumiando los recortes y copagos a los que nos está castigando Mariano y sus peperos ministros, me envía un buen amigo del sur esta carta dirigida a nuestro Presidente de Gobierno, que me parece de lo más adecuada y hasta podría calificarla de ejemplar. En ella Marcos Paradinas, redactor jefe de diario ELPLURAL.COM, le trasmite algunas de las recetas que nuestro ínclito gobernante podría plantear para rebajar ese déficit con el que nos están maltratando, no solo a nuestros bolsillos, también a nuestros ojos y oídos a través de los mediáticos medios de comunicación y me atrevería a decir que hasta nuestras conciencias.

Plantea soluciones que ya algunas veces han sido esbozadas por diferentes colectivos cívicos, o individuales personajes del entorno informativo.
Así tal cual os la trascribo:

5 recortes que salvarían a España sin tocar a los más débiles
Querido Mariano Rajoy:

Supongo que no dará abasto con todo este marrón de ser presidente del Gobierno: que si hay que madrugar entre semana, que si Wert vuelve a meter la pata, que si hay que viajar a Bruselas cada dos por tres... ¡con el miedo que le da a usted volar! Vamos, normal que viva "en el lío". Como dentro de unas semanas cumplirá 57 primaveras, me he permitido ofrecerle, como regalo, un quinteto de medidas para reducir el déficit que tanto aprieta. Así podrá dedicarse con calma a organizar su fiesta de cumpleaños.
1º Fin del Concordato con el Vaticano. Todo el mundo tiene derecho a creer en zarzas ardiendo, magos con turbante o unicornios rosas invisibles, pero los vicios derivados, que se los paguen de sus bolsillos. El que quiera ir a hospitales religiosos o recibir clase (de Matemáticas o Religión) por parte de monjas tiene que financiárselo él. Y por supuesto, nada de exenciones de impuestos para quienes viven de un cuento milenario. El ahorro final estaría entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros.

2º Erradicar el fraude fiscal. Según el profesor Vicenç Navarro, el fraude fiscal en España ronda los 90.000 millones de euros al año. Eso sí, querido presidente, no caiga en el error fácil de culpar al fontanero que no pasa factura o al paleta que cobra en negro. El 72% de este fraude proviene de las grandes fortunas, de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y de la banca. Para perseguir este delito podrían sus señorías amenazar con esa cadena perpetua que han creado a quien defraude más de cierta cantidad. Pero también, gastar un poquito del ahorro previsto en incorporar más inspectores. Así, de paso, reducen el paro. Para no pasarnos de optimistas, imaginemos que al final recupera sólo la mitad. Ahí van otros 45.000 millones de euros.
3º Eliminación de las Diputaciones: Gobierno central, Comunidades Autónomas, Diputaciones, mancomunidades… Señor Rajoy, esto es un descoloque. O más bien, un coloque porque tengo la impresión de que estas arcaicas instituciones sirven en gran medida para repartir dádivas. Que se lo digan si no a la presidenta de la Diputación de León, de la que ya he perdido la cuenta de los cargos que tiene… ¿13? ¿14? ¿20? Muchas de las gestiones de estos entes pueden ser asumidas por las autonomías o mancomunidades de municipios. Teniendo en cuenta que las diputaciones cuestan al año 20.000 millones de euros, y que habrá que destinar algunos fondos a quienes asuman sus principales competencias, podría ahorrarse entre 5.000 y 10.000 millones de euros.

4º Regulación de la prostitución y las drogas blandas: Son muchos los que han calculado cuánto podría sacar el Estado de unas prácticas que, gusten más o menos, existen. Incluso tirando por lo bajo (un IVA del 7% para la prostitución e impuestos para marihuana y hachís similares a los del tabaco) la cifra no bajaría de los 15.000 millones de euros. Y todo esto sin tener  en cuenta cómo se descongestionaría el sistema penitenciario (más de la mitad de reclusos lo son por delitos derivados de las drogas) y el tiempo libre que tendrían policías y jueces para perseguir la corrupción fiscal de la que hablábamos antes.
5º Instauración de la III República: Sí, ya lo sé, presidente, le parecerá un capricho. ¡Pero déjeme soñar! Seamos serios: lo de que la Monarquía cuesta 8 milloncejos y que el Rey cobra sólo el doble que usted es un cuento muy bonito, pero ambos sabemos que no es así. A todo esto hay que sumar el mantenimiento de palacios, coches (¡300!), yates… el coste de los viajes, las galas, las audiencias, las bodas reales, personal de seguridad… Un jaleo, lo sé, presidente, pero tengo una buena noticia: hay gente que se ha tomado la molestia de sumar todas las partidas y aseguran que la cantidad anual que nos cuesta tener Rey asciende a 560 millones de euros.

Resumiendo. Haciendo unas simples medias para limar las horquillas a mí me sale que le acabo de ahorrar más de 76.000 millones de euros sin tocar el Estado del Bienestar. Eso dejaría nuestro déficit por debajo del 1%. No se olvide de que en Bruselas quieren que tengamos un 3% para el año 2013. ¡Imagínese lo que podrías presumir (usted o su traductor) en las cumbres europeas!
Pero ahora viene lo mejor, el bonus track. Podría limitar el sueldo de los alcaldes para que no cobren más de 45.000 euros (que es la mitad de lo que cobra usted como presidente del Gobierno); meter la tijera a los coches oficiales (que en mantenimiento diario sólo en las autonomías se nos van más de 56 millones de euros al año); meter en cintura a los militares (que tienen una deuda de 26.000 millones en armamento) y eliminar el Senado (o le damos poderes reales o evitamos que siga costando 50 millones anuales).

Si hace todo esto, para su próximo cumpleaños seguro que hasta tiene superávit. Si es así, no quiero que me de las gracias ni que me haga presidente de la Agencia EFE. Sólo le pido que no se gaste los beneficios en aeropuertos peatonales, carreras de Fórmula 1 o macrocasinos…

A la espera de contestación a esta carta del mencionado periodista, a nuestro centenario (por días) Presidente de Gobierno, hay quien a estas propuestas añade:
- Disminución del gasto militar.

- Eliminación de sobresueldos a políticos.

- Prescindir de rescates a Bancos y Cajas de Ahorro.

- Descartar ERES a empresas con beneficios.

- Agrupar los cuerpos de Seguridad del Estado.

- Eliminación de Paraísos Fiscales.

- Reintegro de los dineros que han robado todos esos sinvergüenzas “reales” o “correas”, que brotan por doquier.

- Devolución de las competencias urbanísticas al Estado.

- .......................................y todos los etceteras que se quiera poner.

viernes, 23 de marzo de 2012

- La Valletta……….la barroca capital de Malta

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Señorial y decadente a la vez, su empaque es antiguo y actual al mismo tiempo, animada de día y vacía en la noche, con ese color especial que le da la piedra de sus edificios y la luz del mar que casi la rodea,…….. así es como se nos mostró a nuestra llegada la ciudad que concibieron los Caballeros Hospitalarios.

La capital de Malta seduce por esa mezcla de delicadeza y elegancia que se respira en sus calles; algo enigmático hay en ella, quizás por el cuño que han dejado los sucesivos pueblos que por su temperamento han dejado, tal vez por esa sensación de museo al aire libre que le da la abundancia de monumentos existentes o acaso por ese dorado color de sus construcciones.

La Valletta es una ciudad moderna, si es que el termino moderno, puede entenderse para una ciudad que se edificó en el siglo XVI; pero es uno de los primeros ejemplos de planificación urbana, una magnifica muestra de organización y proyecto inusitado para la época. Su cuadriculo trazado, diseñado con paralelas y perpendiculares calles, la hacen diferente a cualquier centro histórico de otras capitales europeas de las que podamos conocer, toda vez que las ciudades crecían a partir de cascos urbanos viejos y enmarañados. 

Al llegar en 1530 los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén a las Islas de Malta, se ubicaron justo al otro lado de la bahía, en la pequeña población de Birgu, pero las fortalezas que la resguardaban no eran lo suficientemente recias para protegerse de los incesantes acosos sarracenos. Por ello buscaron un lugar más idóneo para construir un nuevo asentamiento donde ubicar unas poderosas defensas, encontrándolo en árido roquedal de la estratégica y abrupta península del Monte Sceberras, abrazada por las profundas bahías de Marsamxett y Grand Harbour, verdaderos puertos naturales, reconocidos entre los mejores y más profundos del mundo.

La nueva ciudad fue concebida antes del gran asedio otomano de 1565, ordenado por Solimán el Magnífico, que junto con la Batalla de Lepanto resolvió la hegemonía en el Mediterráneo entre el Islam y el por aquel entonces predominio Español en Europa, resolviéndose definitivamente la supremacía sobre los últimos. Fue entonces, después del “Gran Asedio”, cuando los países cristianos reconociendo la tenaz resistencia de los Caballeros Malteses, aportaron pecunias para fortalecer la estrategia defensiva de las islas. El Rey Felipe II de España y el Papa Pío V otorgaron un importante apoyo económico para el proyecto de la nueva fortificación, contratando los favores del italiano Francesco Laparelli de Carotana afamado ingeniero militar de la época. Comenzándose a edificar la nueva ciudad en 1566, terminándose en el tiempo record de 15 años, con las impresionantes defensas que hoy podemos admirar, sus bastiones, baluartes, incluso su poderosa Catedral.
 
El italiano ingeniero tuvo la oportunidad única de plantear una urbe diferente a lo conocido hasta el momento, una ciudad perfecta, uno de los primeros ejemplos de planificación (junto con algunas de las capitales americanas que por aquel tiempo también se estaban edificando) de una metrópoli proyectada en base a un diseño en cuadricula de trazado urbano, permitiendo la ventilación de sus calles a través de la brisa marina procedente de sus puertos. Laparelli dispuso que el abastecimiento de agua fuera mediante tuberías, primicia vanguardista y notable decisión, casi revolucionaria en aquellos años; novedad bien acogida por los Caballeros, comerciantes y población en general que debían colonizar la nueva Capital.

Al terminar el siglo XVI era ya una villa de considerables dimensiones, llegándose hacia ella para protejerse entre sus bastiones, gentes de poblaciones contiguas, hasta de fuera de las islas, convirtiéndose en un puerto prospero y activo, en detrimento de la antigua capital Medina, que quedo como refugio de la nobleza y la burguesía maltesa.
 
Durante la Segunda Guerra Mundial, La Valletta fue fuertemente bombardeada por los ejércitos Nazi-fascistas de la Alemania hitleriana y la Italia de Mussolini, causando graves estragos en sus edificios y en la población civil.

Su nombre le viene de Jean Parisot de Valette, Gran Maestre de la Orden de Malta durante el “Gran Asedio”, fundador de la ciudad y máxime valedor de su construcción,   quien murió en 1568 sin ver culminada su obra.

La Valletta posee numerosos títulos, todos relacionados con su rico pasado histórico: Ciudad Fortaleza, Humilissima Civitas Valletta, Cittá Umilissima. En sus apenas 55 hectáreas conserva una de las mayores concentraciones de edificios históricos de mundo. Ciudad Artística Europea y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1980. Obra maestra del barroco, puede presumir de contar en sus estrechas calles con algunas de las obras artísticas, iglesias, casonas y palacios más refinados de Europa. Una ciudad de contrastes, que no deja indiferente a nadie, desde que se conduce por la izquierda, herencia de su cercano pasado inglés, hasta que al hablarte, lo hacen en tres idiomas a la vez, malte, italiano e inglés. De lo que primero que nos damos cuenta los que provenimos de nuestra piel de toro, es el tema de los horarios, entre las 6 y las 7 de la mañana el sol despierta la ciudad, pero la contrapartida ocurre entre las 17 y las 18,30 horas, que cierran la mayoría de los establecimientos, esto quiere decir que en la tarde, cuando comienza anochecer la ciudad entra en letargo, vacía, casi muerta, se nos muestra como fantasmagórica, solo acompañada por las luces de las calles y los tubos de neón de los comercios, es hora de ir buscando donde cenar pues nos podemos encontrar con la sorpresa de no poderlo hacer, la casi totalidad de los restaurantes dan las cenas a las 19 horas. Pero pasear a esas horas por sus mágicas calles puede ser uno de los momentos que no podremos olvidar.
 
Desde el mar impresiona, es como una fortaleza tallada en la viva piedra de meloso color; sus palacios, bastiones, baluartes y cúpulas se recortan bajo el cielo, sumergiéndose en el intenso azul del agua,……… una imagen propia de postal. Activa, trabajadora, humilde, señorial y porteña; centro administrativo de las islas. La Valletta es una vieja, hermosa y bien cuidada capital, donde descubrir callejuelas y recovecos con ese característico sabor maltes. Perderse por sus travesías, pasear y callejear la ciudad es un verdadero placer. Sus empinadas calles con la ropa tendida en sus fachadas, sus inconfundibles balcones, sus escalonadas aceras, las puertas, gatos y las coloridas ventanas son suficientes alicientes para conocerla. Al recorrerla nos topamos con un enclave histórico atrayente; prácticamente en cada esquina nos encontramos estatuas, santos, hornacinas, fuentes o escudos de armas. Una hermosa y bien conservada villa totalmente amurallada, mágica y misteriosa; con balcones malteses por doquier que cuelgan sobre las estrechas, empinadas y onduladas calles; pintoresca, no muy grande, colmada de monumentos;……………….. una ciudad para ser admirada y paseada.

Propongo un recorrido por ella sin extenderme en muchos detalles, ya que las guías turísticas están repletas de ellos y seguramente más completos que los míos. Comenzamos por la Plaza de la fuente del Tritón (Triton Fountain Square), situada a extramuros, justo enfrente de la entrada principal de la ciudad y principal centro de trasporte. En ella comienzan y terminan prácticamente todos los autobuses de la isla. Esos arcaicos autobuses, amarrillos con una franja naranja que caracterizaban y creaban ese tipismo único han sido sustituidos por otros más modernos y de un verde ecléctico que le han hecho perder su exotismo. Los viejos solos los podremos ver en las postales y como reclamo en miniaturas de las tiendas de suvenires. Próximo a la plaza, en The Mall Floriana, encontramos el Hotel Phoenicia, que aconsejo para alojarse, aunque no para mochileros, se trata de un cinco estrellas.

Atravesamos la Puerta Real, o lo que fue de ella, imaginado lo que será o podrá ser, pues un maremágnum de bloques de hormigón y enormes grúas actúan en las proximidades de la que antaño fue la principal entrada de la urbe, ………….miedo me da el pensar como pueden terminan estos diseños vanguardistas y innovadores, en contraste con la delicada sutileza de La Valletta………….y más en su acceso primordial, pero bueno sigamos caminado.
 
Ante nosotros se muestra Republic Street, la peatonal calle principal, llena de comercios, palacetes y boutiques de la moda más puntera. Antes de llegar al Palacio Ferrería, a mano zurda (pues decir izquierda, empieza a ser reprochable por nuestros gobernantes actuales) encontramos un par de cafetines con terraza en donde poder desayunar. Más adelante la Iglesia de Santa Bárbara, diseñada en el siglo XVIII por Giuseppe Bonici; casi enfrente de ella, en el 297 de  Republic Street un curioso lugar a visitar la Societa´ Filarmónica Nacionale y donde poder cenar por un discreto precio. Al mismo lado de la calle pero más adelante, se halla el  Albergue de Provenza, hoy sede del Museo Nacional de Arqueología (National Museum of Archaeology), el cual es imprescindible su visita. Debo de relatar que en La Valletta había ocho albergues, uno para cada nacionalidad de los Caballeros de la Orden de Malta que la habitaban, ocho lenguas diferentes, y así la cruz de la Orden con ocho puntas la podremos divisar por cantidad de lugares por los que pasaremos.

Llegamos a la Plaza de San Juan donde encontramos la fachada principal de la Catedral (concatredral) St. John’s Co-Cathedral, a la que accederemos por un lateral. Digna de ver, sus dorados lo invaden todo, sus suelos plenos de lapidas de Caballeros, sus capillas y un “Caravaggio” de nivel, en que el camorrista pintor italiano, caballero de la Orden y después expulsado por bronquista; representa “la decapitación de San Juan Bautista”.

En la Plaza del Gran Asedio (Great Siege Square), encontramos el Palacio de Justicia, antiguo Albergue de Auvernia, destruido durante la Segunda Guerra Mundial y donde se comenta, ocurrían sucesos extraños que traían en jaque a sus moradores.

Situados en la Plaza de la Republica, por detrás de la estatua de la Reina Victoria, se halla la entrada a la Biblioteca Nacional (National Library). Casi enfrente, en el 244 de Republic Street, está el Café Cordina, que data de 1837, el más antiguo de la capital y donde entre frescos de Giuseppe Cali podremos degustar un buen capuchino o una grapa compartida con un delicioso turrón maltes.

Llegados a la Plaza de San Jorge (St. George Square) o Plaza del Palacio, la más amplia de la urbe, nos encontramos a diestra el Palacio del Gran Maestre hoy sede del Parlamento Maltes y justo enfrente un bello edificio con fachada columnada es el “The Main Guard” (la Guardia Principal).
Debemos entrar al Palacio del Gran Maestre, en el hay una buena colección de armas, pero lo que más me gustó fue recorrer sus pasillos, entre una atmosfera de intriga y asombro; por ellos iban y venían los Caballeros Hospitalarios de la Orden de Malta, ……….. a la vez monjes y guerreros.

Seguimos nuestra ruta y es posible que se acerque la hora del almuerzo, nada mejor que dejarnos caer en Margo´s, un nuevo y agradable restaurante ubicado en el 63 de Republic Street, pasta como en Italia y pizza como pocas he probado. Unos portales más adelante, en el nº 74 se haya la Casa Rocca Piccola, palacete donde evidenciar como vivía la burguesía maltesa del siglo XVI……… aun hoy siguen viviendo allí.
 
La calle Republica desciende hacia el mar, sus casas son ya más humildes y están sus fachadas abarrotadas de esos característicos balcones, aquí es donde más sabor tiene la ciudad. Llegamos al vértice de la ciudad, en el se haya el Fuerte San Telmo (Fort Sant’Elmo), un esbelto baluarte que la resguardaba de cualquier ataque, indiscutible proa de la urbe y donde se instala en la actualidad el Museo de la Guerra. Como curiosidad comentaros que en parte de sus dependencias se rodaron escenas del “Expreso de medianoche”, film que Alan Parker rodó en 1978.

Giramos a diestra acompañando desde la altura las azules aguas, en busca de lo que fue en su día uno de los hospitales más importantes de Europa, modelo de gestión hospitalaria para la época, ya que cada enfermo gozaba de su propia cama y sin tener que instalar el “copago”. La Sacra Infermeria (Santa Enfermería), hoy dedicado a centro de Exposiciones y Conferencias, pero interesante es visitar las mazmorras, en las que está instalada una curiosa recreación de cómo se sanaban los males en aquellos años. Al otro lado de la calle se instala The Malta Experience, un audiovisual donde se cuenta la historia de Malta.


Continuando por la orilla marina llegamos a la Gran Campana (Siege Bell Memorial), en recuerdo y homenaje a los combatientes de la Segunda Guerra Mundial, desde el que las vistas de la bahía son esplendidas. A su lado se sitúan los bucólicos jardines Lower Barracca Gardens, con impresionantes vistas de Las Tres Ciudades y el Gran Puerto.
 
Caminamos por calles balconadas, introduciéndonos de nuevo en la ciudad para llegar a St. Paul´ Street donde se encuentra la antigua Universidad de la Orden, el mercado y la iglesia de San Pablo. Camino del Gran Puerto de La Valletta (Grand Harbour), atravesamos la atrayente Puerta Victoria y tras una enrevesada y escalonada ascensión entre patios de oficinas o colegios, llegamos al Bastión Lascaris, cuartel general ingles durante la segunda Gran Guerra. Desde él por mas y mas escaleras remontamos por fin de nuevo a la parte alta de la ciudad, donde se encuentran los Upper Barracca Gardens, desde ellos contemplaremos la mejor vista que se pueda uno imaginar, aconsejable visitarlos también en la noche maltesa, envueltos en esa mágica tranquilidad con la que nos regala las sombras de La Valletta.
 
A un paso, en la Plaza Castille, está el hermoso, impresionante y barroco Albergue de Castilla, León y Portugal, edificado 1744, hoy dedicado a sede del Primer Ministro.

Enfilamos ahora la calle del Mercado (Merchant Street), a su comienzo encontramos Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, justo enfrente la de Santa Catalina de Siena, las dos del siglo XVI y a mano izquierda el Albergue de Italia, en la actualidad Oficina de Información Turística. Enfrente se halla ubicado el Palacio Parisio, que fue alojamiento de Napoleón durante su paso por la isla.

Continuando por la mercantil calle, a la diestra alcanzamos “Castellania” antiguo Tribunal de Justicia y prisión para los Caballeros de la Orden.
A la altura de la Catedral de San Juan, también a mano derecha y en el mismo edificio, 21 de  Merchant Street, se hayan el Valletta Boutique Guest House y el restaurante Luciano, los dos bastante recomendables, el hotel por su situación y precio, el segundo por sus agradables platos a la hora de la cena,
 
A partir de este punto en horas mañaneras se instala en la calle un animado mercadillo, justo en los alrededores del Mercado de la Ciudad que le da nombre a la calle. Giramos a zurda para continuar nuestra ruta por la Calle del Viejo Teatro (Old Theatre Street), llegando hasta el Teatro Manoel, mandado edificaren 1731 por el Gran Maestre Manoel de Vilhena, del que le viene el nombre. Más adelante, en la misma calle está la Basílica de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Divisada desde las vecinas poblaciones próximas a La Valletta, su cúpula sobresale entre la silueta de la cuidad, hasta llegar a confundirla con la Catedral. Las calles que la rodean son angostas y algo lúgubres; hemos cruzado la urbe y estamos situados ahora en la vertiente de la bahía de Marsanxett. En esta zona podemos visitar el Palacio del Obispo, el Albergue de Aragón y la anglicana Catedral de San Pablo (St. Paul´s Pro-cathedral), construida en lo que antaño fue el Albergue de Alemania. De aquí nos acercamos al Bastión San Salvador, desde el que parten los ferrys hacia Sliema, en la otra orilla de la bahía.

Transitamos ahora por el gran tobogán que forma Old Mint Street hasta llegar a South Street, en la cual encontramos, en un bello palacio, el National Museum of Fine Arts o Museo de Bellas Artes. Desde él pasando por los jardines Hastings Gardens y el Bastión de San Juan retornamos a nuestro punto de Partida en la Puerta Real y la Fuente del Tritón. 

Recorrer sus alrededores puede resultar interesante, sobre todo la parte de la orilla Sur de la bahía que forma el Gran Puerto. En ella se sitúan lo que denominan “Las Tres Ciudades” (Three Cities), que como ya he comentado eran los antiguos puertos antes de construirse La Valletta, verdaderas dársenas naturales utilizadas como dársenas desde el tiempo de los fenicios. Senglea (Isla), Cospicua (Bormla) y Birgu (Vittoriosa) forman un conjunto de villas al que dedicar una mañana entera o más bien una tarde, pues desde ellas las puestas del sol son especiales. Recorrerlas nos llenara del aroma autentico de Malta y de gran parte de su historia marítima. Cottonera que también es como se las conoce, en reconocimiento al mallorquín Nicolás Cotoner (Barón de Negroponto), que junto a su hermano Rafael, promovieron en 1670 la construcción de una línea de fortificaciones que las defendía de los ataques musulmanes. Dentro de ellas encontramos al igual que en la capital, palacios, albergues de la Orden, iglesias, fortines y edificios de rancio sabor. El Palacio del Inquisidor, Palacio del Capitán ahora Casinó di Venezia y Castillo Sant' Ángelo en Birgu, los singulares bastiones que dan al puerto con el Jardín Safe Haven y las iglesias de Nuestra Señora de la Victoria y San Felipe en Senglea o las puertas Margherita y de la Roca en Cospicua, son algunos ejemplos de los lugares que podremos visitar y transitar.
 
Al norte de La Valletta, en la otra orilla de la bahía de Marsamxett, comienza un conglomerado de ciudades, unidad unas a otras, de un dudoso gusto arquitectónico. Es como si fuera una prolongación de la maltrecha costa mediterránea de nuestra levantina piel de toro. Sliema, St. Julián y Paceville componen una multitud de hoteles de “primera línea” de estilo ecléctico-veranil, que para nada atraen muestro interés, una zona de tiendas, restaurantes, centros comerciales, resorts, marcha y discotecas para aburridos descerebrados, de los que dejan los restos adquiridos en McAuto esparcidos entre sus pies. Y lugar donde se alojan y toman clases gran cantidad de estudiantes de inglés que acuden a estas latitudes para perfeccionar el anglosajón idioma. El único interés que tiene la zona, son las hermosas vistas de la capital maltesa desde el promontorio de Sliema, sobre todo al atardecer y por la noche.

Sugestivo recorrido por esta interesante urbe que os traigo hoy aquí, proponiéndoos una visita a estas mediterráneas e históricas Islas, a las que nadie defrauda y en las que encontrar curiosos lugares. El resto de este grupo de islas podréis descubrirlo pinchando aquí "Malta, la isla de los Caballeros ".