sábado, 25 de marzo de 2023

- Aitona …… melocotoneros en Flor

Pincha aquí si deseas ver las fotos de "Aitona...... melocotoneros en flor" y si quieres verlas en pantalla completa pulsa en la tecla "F11"

Buscando nuevos y coloridos horizontes, nuestros pasos se dirigen esta vez hasta tierras de Lérida (Lleida), que al estar ubicada en el interior de Cataluña, al sur la cordillera Pirenaica y a levante de su vecina Aragón, es de las cuatro provincias catalanas la única que no posee costa marina. Pese a ello, todos los años por estas fechas del mes de marzo, y generalmente justo antes de comenzar la primavera, gran parte de sus campos se tiñen de rosa creando un verdadero "mar" de tonos violáceos, que pueden casi contrarrestar esos azules del "Mediterráneo" que nos trasladara magistralmente el gran juglar Serrat ya hace años. Centrándose principalmente estas visiones en la comarca del Segriá, al suroeste de la provincia, zona que concentra la parte más sugerente de esta expresión cromática, tan bella como efímera. 

Este hermoso y colorido efecto se debe, ni más ni menos, a la floración de las enormes extensiones de frutales enclavadas en la zona del “Bajo Segre” (Baix Segre), conformado fundamentalmente por las poblaciones de Soses, Alcarràs, Torres de Segre, Seros o La Granja d'Escarp, pero sobre todo de Aitona, todas ellas ribereñas del rio Segre antes de ceder sus aguas al gran Ebro. Municipios con apelativos de origen árabe, ya que los musulmanes se asentaron en ellas durante cuatro siglos. 



Intentamos encontrar las imágenes que en cierto modo habíamos visto por distintos medios de florestas pasadas y que nos habían impresionado, sobre este fenómeno tan natural y extraordinario que se repite cada vez más exuberante en estas latitudes, tanto como en tierras murcianas de Cieza. Prodigio que ya ha comenzando a competir con las afamadas floraciones de "Cerezos en Japón", "Tulipanes Holandeses", "Lavandas en la Provenza Francesa" o los cacereños "Cerezos del Valle del Jerte", unas ordenadas, uniformes y variadas tonalidades de purpureas extensiones que llenan la visión de los campos hasta el horizonte en muchos casos. 

Son las llamadas "fruta de hueso": almendros, paraguayos, perales, albaricoques, membrillos y cerezos, los árboles que conforman el inmenso paisaje ondulante de las alomadas sierras en el Bajo Segre. Pero sobre todo son melocotoneros y nectarinos los que de forma abrumadora abundan entre sus cultivos, siendo estos los que le confieren esa tonalidad rosa al campo durante los días previos a la llegada de la primavera. 

No es una imagen secular de estos lugares, ya que esta visión es un evento relativamente novedoso, pues hasta los años 60 del siglo pasado en que se comenzó la introducción de perales, melocotoneros y manzanos, aquí solo se cultivaba, arroz, algodón, maíz, algo de viñedo y cereales. Siendo la explosión "quimérica" de los frutales, las plantaciones realizadas entre los años 70 y 90, continuando su expansión en la actualidad. 

Un delirio que sigue en crecimiento, toda vez que podemos comprobar cómo se están realizando de forma considerable plantaciones nuevas, sobre todo de melocotoneros ya que a los tres años se puede recoger fruto, no como en el caso de los perales que tienen que pasar hasta trece. Hasta el punto debe de ser rentable la actividad, que se están descarnado y aterrazando montes baldíos, instalando nuevos plantones en lugares que antes eran escarpes y terraplenes, ya que con nitratos y agua, cualquier terreno es válido…………….. da la sensación de que llegarán a plantar frutales hasta en las cunetas de las carreteras……. es la imagen de que la codicia humana es infinita. 

Sus habitantes deben su actual bonanza a los canales que toman agua Segre, teniendo ya en 1975 la renta per cápita más alta de Europa. Afortunadamente el sistema de riego por goteo ha reducido más del 30% el consumo de agua reducir un 30% el consumo de agua, en una comarca donde la agricultura de regadío llega hasta el 60%. 

Amenazados como ya es realidad por el Cambio Climático, en un escenario de sequia generalizada en nuestro país, como también en Cataluña, y con gran cantidad de embalses bajo mínimos en plena primavera (como hemos podido observar en el cercano de Canelles que está al 20% de su capacidad), las fincas de frutales de Aitona permanecen indiferentes a estas alarmas. El agua destinada al regadío de los árboles se obtiene del denominado Canal d'Aragó i Catalunya (ribera derecha del Segre), así como de las aguas del Canal de Seros (ribera izquierda del Segre), propiedad de una compañía eléctrica, utilizada para la producción de energía. También se utilizan para riego (por la margen izquierda del río), las aguas de antiguas acequias de origen árabe (séquia Vetula o séquia Vella, séquia de Fontanet, sequia del Moli) que unían Torres de Segre y Granja d'Escarp en un recorrido de unos 27 kilómetros. 



Situada en medio del "Bajo Segre", Aitona es una población que pese a estar próxima a la capital leridana (apenas 20 km.) ha sabido mantener su población estable en unos 2.500 habitantes. De origen islámico tras la invasión sarracena, fue recuperada para los cristianos en el siglo XII, aunque su población musulmana se mantuvo hasta 1610, en que fueron expulsados todos los moriscos de España. 

Posee una extensión de casi 67 km2. dedicados gran parte a la agricultura, con apenas industria y ganadería. Del total de su superficie 3.800 Ha. están sembradas de frutales, un 57% de todo su territorio, convirtiéndose en el municipio leridano que mas fruta genera de toda Cataluña. Llegando a producir anualmente entre 100 y 150 millones de kilos de fruta, de los que se exporta algo más del 80 % al extranjero -Israel, Brasil, Arabia Saudí….. gran parte de ella vendida antes de su cosecha. 

Una única finca propiedad de los Hermanos Espax, familia de campesinos locales, ostenta una extensión cercana a las 500 Ha. produciendo anualmente unos 60 millones de kilos de las distintas variantes de melocotones. Siendo esta fruta hoy en día el emblema y sello de identidad de Aitona y en la que está centrada toda su difusión de cara al exterior y al turismo, como es el caso de su floración, haciendo valer el refranero catalán que dice “una flor no fa estiu, ni dues, primavera” (una flor no hace verano, ni dos, primavera). Generando esta población silo en melocotón y nectarina alrededor de 550.000 toneladas cada campaña. 

Especializada en el cultivo de melocotón, paraguayo y nectarina, los extensos campos de esta propiedad se tornan de tonos rosados justo antes de comenzar la primavera, generando un manto con toda la paleta de purpuras imaginables, que al atardecer y con las brumas del crepúsculo nos asemeja a las imágenes de los cerezos en flor del País del Sol Naciente. Una inmensidad de paisajes trasformados en un mar de color magenta que cubre cientos de hectáreas de flores que apenas duran unos pocos días. Siendo efímera su germinación, pues apenas permanece unos diez días, según la climatología del año, a principios de marzo. 

Estos floridos brotes han servido para que Aitona se transforme por unos días en un paisaje único, solo comparable a unos pocos escenarios planetarios. Donde la vista se pierde en una especie de alfombra con diferentes tonalidades de rosado según el tipo de melocotonero, ya que existen más de 2.000 variedades distintas. Incapaces de ser distinguidas por los profanos visitantes que hasta allí nos acercamos, incapaces de advertir sus variedades. 



Su serena visión nos sorprende por la finura y suavidad del espectáculo que ante nosotros observamos, contrastando las armoniosas y onduladas amplitudes de color fucsia, con los escabrosos y escarpados cortados septentrionales del ribazo diestro del Segre, dos escenarios tan próximos y tan dispares. 

Para su mejor observación deberemos buscar los lugares más idóneos, todo ello dependiendo del nivel de floración, ya que no todas las variedades de frutas florecen al mismo tiempo. Un consejo es trampear por los campos, respetando las señalizaciones de los payeses, y buscar la mejor hora del día para sacar instantáneas. Un sitio aconsejable es "Mas de Paula" (Masía de Paula) o Mirador del Mar Rosa, por encima del Valle de Burgebut a escasos 500 mts. al norte y a otros 400 más en la misma dirección del lugar denominado “Segon Origen” (Segundo Origen), recogiendo el nombre de la película de Carles Porta. Film en el que sales escenas de estos florecidos lugares, donde está ubicado el cartel de la finca Espax y desde donde se suelen realizar las fotos de los melocotoneros en flor con los campos ondulados por la orografía (todo esto cuando acompaña la floración, toda vez que esta zona es la más tardía en florecer de toda la comarca, además de estar en una finca privada). 

Algunos consejos

Para comer: En la población de Seros (5 km. al sur de Aitona) se encuentra el restaurante Sant Ángel, bastante bien el plato del día. No debiendo dejar de probar los caracoles, plato genuino de la zona. 

Para alojarnos: Parador de Lérida y Hotel Real, también en Lérida. 

Como curiosidad reseñar la película ahora de moda “Alcarrás” de Carla Simón, basada en una historia de payeses de esta población pegada a Aitona, con su economía familiar basada en la recolección del melocotón, Ganó en el festival de Berlín (Berlinale) de 2022 el Oso de Oro. 

También haceros participes de dos visitas interesantes

La primera en la misma población de Aitona, sería realizar la Ruta de Robert Capa en el frente del Segre durante la Guerra Civil. Recorriendo a través de las fotos de este interesante fotógrafo húngaro los lugares relacionados con las instantáneas. Imágenes de los reporteros Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour, que han estado pérdidas durante más de 68 años, no siendo descubiertas hasta 2007, en la que se conoce como La Maleta Mexicana. 4.500 fotogramas realizados durante la Guerra Civil Española y fundamentalmente en el Frente del Segre de Aitona durante el mes de noviembre de 1938. 

El otro lugar es la Cuidad de Lérida, resaltando su Calle Mayor o el estigmatizado y depauperado Casco Antiguo (Casc Antic) con el Carrer de Cavallers (Calle Caballeros) como eje central, los vestigios de su antigua judería "La Cuirassa" y el Convento del Roser convertido hoy en un magnifico Parador. Pero sobre todo destaca de la ciudad y hasta en la lejanía la altiva silueta de la Seu Vella (Catedral Vieja) el gran templo leridano. Una potente edificación tardo románica que se alza en lo alto del promontorio que domina la ciudad, destacada silueta que nos llena la visión al acercarnos hasta la ciudad. Asemejando en lontananza más una fortaleza que un templo (el edificio ha sido durante su historia templo y cuartel), estando situado junto a ella el Castillo del Rey o La Suda. 



La Seu es un imponente edificio de transición entre el románico y el gótico del siglo XIII. Catalogado como unas de las mejores referencias arquitectónicas de ese periodo de toda Cataluña. Destacando sobre manera su imponente "Claustro", y no solo por el tamaño, siendo a su vez uno de los máximos exponentes del arte gótico. Con la original ubicación de estar situado por delante de la fachada principal de la Catedral al no haber otro espacio para su construcción, lo que ha posibilitado unas excelentes vistas de la capital del Segre. 

Espero que estos párrafos os animen a visitar estas interesantes tierras lindantes con la "Franja de Aragón", medio aragonesas y medio catalanas……………….. pero ya tendrá que ser para el año venidero, cuando las flores vuelvan a brotar.




domingo, 26 de febrero de 2023

- Torcello, Burano y Murano…… las otras islas de la laguna veneciana

Pincha aquí si deseas ver las fotos de "Torcello, Burano y Murano...... las otras islas de la laguna veneciana" y si quieres verlas en pantalla completa pulsa en la tecla "F11"

Casi imprescindible al visitar Venecia, es dedicar un día completo a salir del casi perenne acompañamiento del “Settecento Veneziano”, viniéndole bien a nuestros ojos cambiar de modelos y paisajes. Para ello no tenemos más que tomar la acertada decisión y cogernos el vaporetto 12 para realizar el trayecto hasta Murano, Burano y Torcello, unos 50 minutos hasta la ultima de ellas y unas 5,5 millas náuticas (unos 10 km.). Aconsejo visitarlas en el orden del titular del articulo, accediendo primeramente al encantamiento de la tranquilidad de Torcello en la mañana y posteriormente ir sucesivamente acercándonos a Burano y Murano, para recalar a Venecia ya en tarde casi cerrada. 

Las tres “isole” se sitúan al norte de la “ciudad de los canales”, en medio de la laguna de Venencia, y las tres tienen cada una de ella sus peculiaridades. Dicen de Murano ser la más famosa, de Burano la más pintoresca y de Torcello la más interesante. Pues a esta ultima dirigimos nuestros pasos debiendo hacer cambio de vaporetto en Burano cogiendo en breve trayecto (apenas 5 minutos) el 9. 



El pequeño transbordador nos deposita; junto a una curiosa dama; en el vacuo embarcadero desde el que nos introducimos en la isla plácidamente paseando la orillas de uno de sus canales, el “Canale Maggiore”. Apenas 650 mts. nos separan del lo que se podría denominar “centro del pueblo”, habiendo dejado a nuestra derecha, en el canal y a medio camino, al que se conoce como Puente del Diablo, que a semejanza del “Puente de Chiodo” en Venecia no tiene barandilla. Debiendo constatar que en su origen los puentes de Venecia no poseían protecciones laterales “spalletti”, a excepción de por los que transitaban los “Dux” (gobernadores o duques), lo que conllevaba un gran peligro, sobre todo en horas nocturnas. Siendo por ello que en el siglo XIX, se decidieron colocar parapetos, quedando solamente los dos aquí relacionados. 

Al final de la caminata y tras atravesar un ultimo puente, nos situamos en plena Plaza, donde dicen que podemos observar el conocido como “Trono de Atila”, aunque seguramente el rey de los “hunos” nunca estuviera aquí, pero el terror a las invasiones bárbaras, que motivaron la creación de Venecia y los asentamientos en sus islas durante los siglos V y VII, condicionaron el adjetivo a esta blanca piedra con forma de sillón. Apenas unas pocas construcciones rodean el espacio de lo que durante los siglos V y XV fuera la isla más ocupada de la Laguna, siendo desde el siglo VIII, diócesis y centro administrativo de las diversas islas que la rodeaban. Contando en el siglo X una población que rondaría los 10.000 habitantes, hoy apenas cuenta con 11 residentes fijos. 

Lo que nos ha traído hasta ella, aparte de su reputación de sosiego, es poder visitar los dos maravillosos templos de estilo “bizantino-veneciano” allí existentes: la Iglesia de Santa Fosca y la Catedral de Santa María Assunta, así como el museo de la urbe. Las dos iglesias están prácticamente juntas, apenas separadas por un callejón de escasamente 7 m. sirviendo la de Santa Fosca como si fuera el pórtico de la Basílica principal, que debido a la libranza de sus vigilante no pudimos visitar en su interior, Aunque por las referencias es bastante simple, conformado por una curiosa planta circular. Destacando el pórtico a tres caras con capiteles bizantinos y su ábside de doble arcada ciega orientado a sureste. 



Pero la joya de Torcello es la que fuera catedral de Santa María Assunta, datando su origen en el año 639.  Estando enormemente considerada, pese a lo simplista de su románica arquitectura exterior, ya que en su interior destaca una sobresaliente colección de mosaicos bizantinos del siglo XI y XII, resaltando los realizados en el ábside y sobre todo el situado en el muro occidental con una representación singular "juicio final".  Esta iconografía concibe a este templo de una singularidad especial, formando quizás el conjunto de mosaicos más importantes de todo el norte italiano, además de tratarse posiblemente del templo más antiguo de toda la laguna veneciana. 

Nos despedimos de la pequeña isla en el vaporetto, con la presencia nuevamente de la curiosa, silente y hasta misteriosa dama que nos había acompañado en el recorrido de ida…….. El día es frio, gris y desapacible, como nuestra acólita y reservada fémina. 



En un plis-plas llegamos a Burano, un conjunto de cuatro pequeñas islas unidas por tres canales. Enseguida nos introducimos en su entramado urbano; pues aun siendo de dimensiones reducidas está copiosamente edificada; colmada de vistosas casas que hacen la competencia al “arcoíris”, pues en la misma calle o fundamenta nos encontramos sus viviendas desbordando el cromatismo de toda la imaginable y colorida paleta de un pintor naif. Estas edificaciones no levantan apenas dos o tres alturas, sobresaliendo de ellas la silueta del “campañile” de la iglesia, que como en otros tantos lugares de la laguna veneciana, y debido a los condicionantes de sus cimentaciones, está inclinado haciendo competencia a compitiendo con el de Pisa. 

Los folletos turísticos nos trasladan que la singularidad de esta población con su colorido, se debe a que los pescadores que habitaban la isla de vivos y diferentes tonos para distinguirlas cuando regresaban de la pesca, sobre todo en los días de espesas nieblas. Aunque otras teorías que corren en boca de los lugareños, es que estos vistosos tonos se deben a la necesidad de distinguir sus casas los marineros cuando regresaban borrachos a casa y no confundirla con otras. Sea cual fuere el motivo de esa particularidad, su visión de conjunto genera ante nuestros ojos una originalidad mas de atracción en estas islas. 

Otra de las sus peculiaridades son los afamados encajes de aguja "merletto", que desde siempre han realizado las mujeres de la isla a las puertas de la casa. Actividad que, aun en declive, se sigue manteniendo y enseñando de generación a generación, a través del museo que a ello se ha dedicado en la plaza principal de la población (Museo de Merletto - Piazza Baldassarre Galuppi 187). 

Seguro que con todo este ajetreo entre canales y rincones de vistosas casas, nos ha entrado hambre y es hora de comer, debiendo de aconsejar por mi parte (pues la oferta es amplia y no barata), el restaurante "Al Vecio Pipa" en la Vía San Mauro 397, donde podremos descansar un buen rato, tomándonos unas buenas pastas o unos bien preparados pescados a la plancha (dorada) así como fritos (calamares). 

Nuevamente deberemos tomar el "vaporetto" para llegar hasta el último objetivo del día, la afamada isla de Murano, un recorrido en el barco-bus de apenas nos llevara 24 minutos, que nos depositará en el embarcadero del Faro. Desde allí tras un paseo de apenas un kilometro llegaremos al centro de la población que está formada por siete islas y quince canales entre exteriores e interiores. Al recorrer sus calles y fundamente (las orillas de los canales), observamos la vida de la población que tarde o temprano nos llevan hasta el Campo de San Donado. Es en esta plaza donde nos encontramos con el "Duomo" o Basílica de Santa María y San Donato, un templo románico cuyos orígenes se remontan al siglo VII, con unos interesantes mosaicos en su interior y un maravilloso ábside exterior de doble grada o dos plantas (pena de no poderlos ver por encontrarse en obras de restauración por fuera y por dentro). También son interesantes la iglesia de San Pietro Martire y palacios como el da Mula, Pesaro Pavanello o Ca Trevisan, así como el Palazzo donde se sitúa el Museo del Vidrio "Museo del Vetro".



Es precisamente la elaboración de vidrio la verdadera atracción de Murano, pues de esta actividad vive una gran parte de su población, que originariamente se ubicaba en la vecina Venecia. Siendo a finales del siglo XIII (1295) cuando se ordeno que trasladasen todas las instalaciones y artesanos a Murano, ante el peligro de incendio que ya generaba la alta concentración de cristaleros en la capital veneciana. También poder controlar mejor la producción, evitando así la fuga de esta técnica en el soplado y creación de cristales artísticos. Centralizándose de esta manera la práctica totalidad de esta industria en esta ínsula distante apenas un kilómetro de Venecia. 



Aquí podremos visitar algunas de esta fabricas donde observar cómo se realiza el soplado y la confección de estos productos (que en muchos de los casos "para mi" de dudoso gusto, con excedido barroquismo), que después nos son ofrecidos en las tiendas aledañas. En algo han mejorado los diseños de los cristaleros muraneses haciéndose más actuales a nuestro tiempo, mejorando bastante sus diseños con técnicas más avanzadas, frescas y osadas. Aunque si queremos observar y hasta "animosamente" comprar estas cristalinas realizaciones, donde mejor las encontraremos es expuestas en los escaparates dedicados a ello, durante el recorrido peatonal (Strada Nova) que trascurre desde Piazzale Roma y Plaza San Marco de la capital Veneciana. 

Con este atardecer de "Claude Monet" consagrado a Venecia y estos párrafos, finalizo la trilogía de artículos dedicados a la ciudad de los canales, incalificable urbe, pues de ella ya se ha comentado todo y decir más seria repetir lo que otros han escrito de ella, aun sin saberlo. Con este dedicado a las otras islas de la laguna Veneciana: Torcello, Burano y Murano, completo los ya  rubricados a Venecia…… ciudad del agua y Venecia...... en la noche, con las imágenes de singulares rincones y sinuosos escondrijos…………. en la espera de que os hayan gustado y las letras se trasformen en amenas historias. Preservero seguir en el empeño con nuevos lugares.

martes, 14 de febrero de 2023

- Los enemigos de la sanidad en la historia


Lleva ya tiempo la sanidad de gran parte de España en el candelero, diríamos que décadas, en Madrid desde la época en que Esperanza Aguirre y su consejero “Lasquetty” comenzasen a traspasar al sector privado partes de la sanidad publica. Y ni siquiera ella o sus legatarios nos hayan trasladado un dato del porque de esas decisiones, y si con ello se mejoraría la gestión o se ahorra presupuesto. Esta claro que de lo primero nada de nada, pues cada vez la atención médica está peor. Y sobre lo segundo es pura matemática;  la sanidad publica no genera beneficios empresariales y por lo tanto debería ser menos costosa que la privada, “si se gestiona bien”. Para eso se presentan los políticos a las elecciones “a gestionar bien”, digo yo. Consecuentemente no se debería de transferir a empresas estas funciones, para con ello engordar sus cuentas de resultados, a no ser que espurios intereses estén detrás de estas operaciones. 

Quiero con este articulo rendir homenaje a todos los sanitarios de este país por su esfuerzo en mejorar nuestros males, y también a las gentes de bien que una y otra vez se esfuerzan en apoyar esta batalla contra los intereses de los menos, en que nos quedemos sin una sanidad de “calidad”. Yo soy uno de los perjudicados por esta moda privatizadora y por eso me junte el domingo pasado con cientos de miles de amigos para no permitir que est@s elementos se salgan con la suya.

 

Os dejo un articulo que me ha parecido interesante sobre como históricamente se ha tratado a la sanidad y los enemigos que durante mucho tiempo ha tenido. Ha sido publicado por el diario digital “elplural.es” el mismo día de la impresionante manifestación de Madrid y ha sido elaborado por el cronista y experto en bellas artes Miguel Zorita.

 A lo largo de la historia los médicos han tenido que luchar contra los más diversos problemas

 

Cuando uno lo ve desde fuera, no tiene sentido, o al menos parece de psicópatas, luchar contra la sanidad. Sanitarios que literalmente han dado su vida en guerras y epidemias se encuentran luego ante decisiones políticas de difícil comprensión. A lo largo de la historia los médicos han tenido que luchar contra los más diversos problemas, descubrir cuáles fueron es nuestro objetivo de hoy.

 

Demonización

Cuando el fanatismo campaba a sus anchas en España el doctor Francisco López Villalobos acabó siendo médico de los Reyes Católicos. Su pericia venía de lejos pues su padre ya fue médico de gran fama y al mismo tiempo de indudable origen converso.





Al ser de familia sefardita ya había motivo más que de sobra para que la Inquisición declarase la guerra al doctor López Villalobos con todo tipo de infamias.

 

Como era difícil hablar mal de un médico cuyo trabajo era admirable, la Inquisición y sus secuaces recurrieron a toda una campaña mediática difamarle. En una de sus cartas, dirigida al obispo de Plasencia el doctor Francisco López Villalobos explica de qué le acusan: “Y la baja envidia se levantó en pechos miserables y en hombres necios, en términos de llamarme mago dado a maleficios y encantador”.

 

Auténticas patrañas que hoy nadie creería, pero que siguen funcionando de modo igualmente burdo con las difamaciones actuales.

 

Quitarse a los sanitarios de en medio

Pero no solo la Inquisición atacó a los médicos, también el ejército napoleónico demostró su falta de piedad y de sentido común pasando por las armas a infinidad de médicos por el mero hecho de ejercer su oficio.

 

El historiador Juan Pérez de Guzmán y Gallo hizo un minucioso estudio sobre el 2 de mayo de 1808 pudiendo relatar las circunstancias y nombres de las primeras víctimas del enfrentamiento. Entre ellas destacan varios médicos a los que la tiranía se llevó por delante. Así nos lo cuenta con el caso del doctor Ángel Rivacova, fusilado en el Paseo del Prado tan solo por haberle sorprendido el alzamiento en la calle portando el maletín con el instrumental médico que las tropas francesas consideraron armas.

 

Más crudo si cabe resulta el caso de Francisco Javier Aguirre y Angulo, cirujano del Hospital General, a quien las tropas napoleónicas dispararon “mientras ejercía el ministerio de su profesión con los heridos abandonados en la calle de Atocha, después de la refriega.”

 

Precariedad por la corrupción

La autoridad de algunos de estos médicos es tan incuestionable que negarlo sería como quitarles el Premio Nobel, pues nos ocupamos ahora de don Santiago Ramón y Cajal cuyo paso por los hospitales nos ha legado otro de los problemas clásicos de los sanitarios, la precariedad provocada directamente por la corrupción.

 

Durante la guerra de Cuba Ramón y Cajal ejerció de médico militar en situaciones absolutamente límites en las que la enfermedad y la desnutrición le hicieron pedir varias veces licencia para poder recuperarse, aunque siempre recibió el “resista usted cuanto pueda” por respuesta.

 

Pero el caso más flagrante ocurrió en uno de estos hospitales, el de San Isidro, donde el capitán médico atendía a 300 enfermos diarios, entre los que se difundía la viruela, el paludismo o la disentería y en gran medida por culpa de la precaria calidad de los alimentos que los enfermos recibían. Algo incoherente para Ramón y Cajal sabedor como médico de que había partidas presupuestarias de sobra.

 

La falta de alimentos resultó no ser una cuestión de carestía, si no una corrupción por parte de los oficiales para hacer un auténtico desfalco de alimentos del hospital que acababan en las mesas de los altos mandos. Aquellos a los que tanto les gustaba hablar de la patria mientras les robaban la comida a los enfermos y abandonaban su suerte a los médicos.

 

Hoy los protagonistas han cambiado; a los inquisidores no se les ve tanto (aunque sigue habiendo) y no ostentan un poder tan preponderante; los imperialistas ya no son gabachos y están en otras latitudes y a otras cosas; pero los corruptos siguen estando, ya que si hurgáramos un poco en aquellos años del siglo XIX, veríamos nombres que hoy, en el siglo XXI, nos resultan conocidos, siendo los vástagos y retoños de los que se repartían las arcas publicas hace 150 años (aun sin mascarillas de china) en tejemanejes similares a los de ahora. Pero seguro que comenzaban a asomar la cabeza los “Lasquetty” de entonces, defendiendo un ultra-liberalismo que ya ha demostrado ser un fracaso en Europa (crisis del 2011) o Gran Bretaña (crisis del Brexit) y que tan vehementemente defienden estos cachorros mal llamados liberales: como la ínclita Díaz (Ayuso) el ya mencionado y fracasado Fernández (Lasquetty), el ocurrente Martínez (Almeida) o el irredento Núñez (Feijóo). Me refiero a los locales, pero hay muchos mas extendidos por el orbe............... e incluso en otras comunidades autónomas.

domingo, 5 de febrero de 2023

- Venecia…… en la noche

Pincha aquí si deseas ver las fotos de "Venecia en la noche" y si quieres verlas en pantalla completa pulsa en la tecla "F11"

De mi primer contacto con Venecia ya hace tiempo, fue en julio de 1976, recién muerto el “dictador” y sumergido nuestro el país en un anhelo de libertad. De aquello han pasado casi ya 47 años, siendo hoy la palabra “libertad” usada con derroche, inopia, sentido panfletario y macarra por quienes afortunadamente no han sentido esa falta de sensación vital y humana. Digo esto porque mi primer encuentro con la "ciudad de los canales" fue por la noche, y a esas percepciones voy a dedicar estos párrafos. 

Siguen vivos en mi mente esos recuerdos de cuando aparcamos la furgoneta que nos llevó hasta ella en el parking de la Piazzale Roma, y al rato de partir el grupo salí yo sin apenas rumbo a recorrer la ciudad. Vacía, sin apenas luz, solo acompañado por el rumor del agua al moverse, siendo la penumbra la que me guiaba y también los descoloridos carteles en las esquinas que me marcaban como llegar a la Gran Plaza, que era el objetivo.





Recuerdo  que comencé caminando por el “Itinerario I a San Marco” y terminé sin quererlo en el “Itinerario IV a San Marco”, pero llegué, aun sin saber el tiempo trascurrido. Las sensaciones fueron generosas en una ciudad casi oscura y desierta, creo que en algún momento tuve algo de turbación  y desasosiego, el escenario era hostil y me encontraba en medio de una “nada” húmeda, raída y decrepita. Esa fue la percepción, pero al llegar a mi destino, la Piazza San Marco, la imagen cambio, había luz y algo de vida (aunque poca), el momento me gusto……….. y allí encontré de nuevo al grupo, quienes me comentaron que habían tomado café en un sitio ya abierto en madrugada, donde desayunaban los conductores de los vaporettos……….. estaba ya amaneciendo.

 

Venecia (a la que ya he dedicado otro articulo en este blogg) cambia del día a la noche, son como urbes diferentes. Con la luz parece un museo abierto al gentío, al ocaso es como ser protagonista del “Tercer hombre” junto a Orson Welles, y es que la escasa irradiación que ilumina la ciudad en la noche se convierte en tinieblas, deambular por sus estrechos callejones da la sensación de que los edificios te atrapan. Venecia cierra al ponerse el sol, es como si tuviera horario de actividad similar a un comercio, lo que da esa percepción ya comentada de estar en un museo expedito al mundo. Al caminar en la penumbra solo nos acompaña el ruido de nuestros pasos y el batir del agua de los canales, ya que la verdadera identidad de la cuidad durante el horario nocturno es la oscuridad. Pues Venecia apenas esta iluminada a esas horas de complicidad, solo alguna iglesia aislada y ciertos palacios relevantes del Gran Canal, pero por los recónditos entresijos, por las callejuelas estrechas y los pequeños canales de la verdadera ciudad, solo encontramos farolas aisladas y alguna solitaria ventana encendida. Hay rincones donde la oscuridad es plenamente absoluta, sirviendo como única referencia el perfil de los edificios que a nuestro alrededor se sitúan, y cual un decorado fantástico nos introducen en un mundo de fantasías caprichosas, que en algunos momentos se tornan en inquietantes y turbadoras, ya que con la ausencia de luz cualquier rincón de la ciudad se acentúa.



El agua es el elemento fundamental de Venecia, la liquida sustancia es a la ciudad como la arena a los desiertos, siendo  el ingrediente que conforma, envuelve y da carácter a la urbe, pero en las noches a través de los reflejos genera hasta magia, y visiones de sugerente atractivo, haciéndonos soñar con pasear por siglos pasados durante el medievo, una realidad palpable en las noches venecianas.

 

Es durante esos momentos del ocaso del día; en el trance en que las tardes se reparten entre dos luces que guerrean entre si, venciendo siempre las tinieblas; cuando debemos ascender hasta el Campanile de la Catedral, aposentarnos en el Puente Rialto con la mirada a poniente, o hacernos con un hueco en la terraza del Fondaco dei Tedeschi, para ver en su esplendor la Venecia nocturna, una de las imágenes que nuestra imaginación no podrá olvidar de por vida.

Pero en Venecia también llueve, y para ver también una ciudad llena de reflejos en el día y con climatología adversa, os dejo estas imágenes que también plasman la cotidianidad de una urbe animosa y con ganas de respirar.


Pincha aquí si deseas ver las fotos de "Venecia con lluvia" y si quieres verlas en pantalla completa pulsa en la tecla "F11"

 

Espero os gusten, tanto las tinieblas como las inclemencias. 



domingo, 29 de enero de 2023

- Venecia…… la ciudad del agua

Pincha aquí si deseas ver las fotos de "Venecia" y si quieres verlas en pantalla completa pulsa en la tecla "F11"

Es imposible adjetivar, definir y catalogar a Venecia con originalidad o de forma novedosa, ya que a esta irrepetible ciudad se la ha calificado de todas las formas posibles y imaginables, pues de ella se han llenado, desde tiempos inmemoriales, páginas y páginas de asombro y arrobamiento. Fue Petrarca quien definió la Venecia del siglo XIV como "mundus alter" (otro mundo), no siendo el toscano el único en trasladarle alabanzas, toda vez que escritores y poetas como Lord Byron, Thomas Mann, William Shakespeare, Daphne du Maurier o Brodsky nos ha dejado una imagen retorica de la ciudad de los canales. He querido encabezar este articulo como “Ciudad del agua”, pero seguro que ya alguien en el pasado se le ha ocurrido esta titulación, aunque no por ello me voy a ofuscar y retraer de insistir en esta nominación. Y aunque apodada como las otras acuáticas Venecias, (Ámsterdam, Aveiro, Brujas, Idaipur, Annecy, Breslavia, etc...) en las que poder encontrar similitud en la geografía de nuestro maltratado planeta, esta es “única, excepcional y sugerente” por cantidad de motivos que a través de estos párrafos voy a intentar trasladar. 

Su singular construcción allá por el siglo V; en una laguna marina (similar a la albufera valenciana) a orillas de Adriático; fue debida a la protección que el agua le daba ante los ataque de las tribus germanas (los barbaros del norte), siendo el primer asentamiento importante la isla de Torcello, hoy apenas un pequeño poblado con apenas 11 residentes Perteneciente al Imperio Bizantino o Imperio Romano de Oriente en sus inicios, Venecia fue adquiriendo putativamente su independencia a raíz del progresivo desmoronamiento de Bizancio, convirtiéndose en una soberana “Ciudad-Estado” regida por un Dux (líder). Con el saqueo de Constantinopla por parte de los cruzados en 1204 Venecia comenzó a destacar y monopolizar gran parte del comercio de todo el Mediterráneo, por aquel entonces, eje principal de orbe conocido, ya fueran cristianos o musulmanes.

 

En total la “ciudad de la laguna” estuvo gobernada durante su historia por 120 Dux, que al contrario del sistema hereditario de las vecinas monarquías europeas, estos eran elegidos entre los miembros “masculinos” de la aristocracia de Venecia, a través de un complejo y retorcido sistema de elección, teniendo sus poderes muy limitados. La primacía naval y comercial de Venecia durante la edad media; de la que merece la pena destacar la icónica figura de Marco Polo, emblemático buscador de nuevas rutas comerciales a oriente; entra en progresivo declive con el descubrimiento del continente americano por Cristóbal Colon y el consiguiente desplazamiento hacia las nuevas tierras colonizadas de los trayectos mercantes.

 

Es menester destacar que uno de los más rentables negocios para la urbe de los canales, era el trafico de esclavos eslavos (rusos) que eran vendidos en el norte de áfrica, así como los que se compraban en Alejandría para ser vendidos en Turquía. Esto, junto con el comercio de sedas y especias a través de oriente, generó que Venecia llegase a su máximo esplendor comercial a finales del siglo XIII, periodo donde hasta se dedicaron a acuñar moneda, el Ducado de Oro, que sirvió de referencia durante los tres siglos posteriores. Llegando al siglo XV como referencia de comercio mundial de la época, convirtiéndose en el mayor puerto del orbe, alcanzando los 200.000 habitantes, desarrollándose en ella la construcción de innumerables y lujosos palacios que fueron decorados por artistas de la talla de Tiziano, Tintoretto, Veronese, Canaletto o Giorgione entre otros.




A comienzos del siglo XVII la peste negra liquidó a un tercio de la población de Venecia que ya se encontraba en declive económico. Y a finales del siglo XVIII, en 1797, fue tomada por Napoleón, quien la saqueo sobre manera, desbalijando cualquier enser que pudiera tener valor. Así terminó once siglos de autárquica soberana de la que fuera una de las republicas más opulentas y viejas de Europa, cuyo dominio comercial se extendió por todo el Mediterráneo oriental, centro del mundo durante el medievo.

 

Después de un ajetreado siglo XIX, en 1866 y tras un plebiscito Venecia paso a formar parte de Italia.

 

Venecia está “alzada” sobre un archipiélago de 121 pequeñas islas, conformando seis barrios o “sestieri” donde viven actualmente unos 60.000 habitantes, que desarrollan su vida entre pequeñas callejuelas y unos 170 canales, aquí apodados “ríos”, que se extienden por una enrevesada red de más de 42 km. Estos son cruzados por 436 puentes que dan viabilidad a las comunicaciones (pedestres) de la ciudad, pues en Venecia están prohibidos los coches, autobuses, inclusive las bicicletas, siendo la única forma de desplazarse por ella caminando o en barca.

 

Sus edificios están sostenidos bajo enormes pilares de madera hincados el los cienos del agua, habiendo usado para ello más de 10 millones de postes de roble. No llegando a comprender cómo un material relativamente blando y de no muy difícil descomposición con la humedad. pueda soportar edificios tan majestuosos como la iglesia de Santa María de Salud. Siendo la falta de oxigeno al estar hundidos en los lodos, la existencia de  unos microorganismos y estar sumergidos en aguas saladas, lo que genera la modificación de se estructura haciendo que se solidifique. convirtiendo la madera en un material tan duro como la piedra.




Declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, hace ya 35 años (1987), es una ciudad mágica, irrepetible y seductora, pero con un grave y ingente problema, ya que se hunde cada año 2 milímetros, pudiendo, de seguir esa progresión, dejar de existir para el año 2100, realizándose en la actualidad grandes esfuerzos por preservar los edificios y estructuras que aun bastante sólidas, el problema es de complicada solución.

 

Venecia es una sobresaliente joya del “Renacimiento”, pero ha sucumbido a su fama como algunas leyendas del “Rock”, debiendo de elegir muy bien cuando visitarla para no llevarnos una sensación negativa e incluso de rechazo. Considerando juiciosamente escoger épocas poco convencionales como puede ser los días de invierno y fuera también de la temporada de “Carnaval”, momentos en los que nos encontraremos con una Venecia de pocos foráneos, ataviada con vestido de diario y sus calles transitadas con gentes de lo cotidiano: barrenderos, albañiles, personas que van al trabajo, los que recogen la basura, repartidores, la señoras: María, Luccia, Assunta…… a sus  cosas, los niños jugando al futbol en el Campo dei Gesuiti (Cannaregio) o el mendigo (si, en singular, pues en Venecia solo hay un mendigo) de la Ruga Vecchia San Giovanni (San Polo)….etc., cual si fuera una urbe normal de cualquier país normal.

 

No voy en estos párrafos a relacionar los lugares que en Venecia deberíamos de vislumbrar, pues en si toda la ciudad es una verdadera joya y además existe el gusto de cada uno en dedicarle los tiempos a sus preferencias, también de ser posiblemente el lugar del planeta de donde se hallan editado mas guías turísticas. Pero aun así me aventuro a trasladar unos consejos: por supuesto la Catedral Bizantina de San Marcos y el Palacio Ducal (un imprescindible-prescindible), las majestuosas iglesias de Il Frari o San Giovanni e Paolo, así como la coqueta Chiesa de Miracoli, sin dejarnos por supuesto la magnifica iglesia de Santa María Asunta en Torcello o el maravilloso ábside de Santa María y San Donato en Murano. 



Entre los palacios hay mucho para elegir y la mayoría de ellos se pueden observar por fuera a través de un recorrido en “vaporetto” por el Gran Canal, destacando: 
Ca’ Rezzonico, Ca’ d’Oro, Palacio Ca`Foscari, Palazzo Grassi, así como Ca`Pesaro convertido en museo de Arte Moderno (Rodin, Sorolla, Klimt, Chagall, Kandinski, Matisse, Chillida, Munch o Warhol entre muchos otros) y también la Fondaco dei Tedeschi, que reconvertida en un Centro Comercial de lujo, sirve a través de tu magnifica terraza como mirador de la ciudad, sobre todo del Gran Canal y el Puente Rialto (es de acceso gratuito, pero hay que reservar cita previa). 

 

Pero lo mejor es recorrerla dejándonos que nos guíe el instinto, buscando esos coloridos y escondidos “Campos” (plazas), perdiéndonos por las laberínticas y estrechas callejuelas, como la Calle Varisco (Cannaregio) de apenas 53 ctm. de anchura, o atravesar los innumerables y minúsculos puentes para cruzar insignificantes canales que nos encontraremos en nuestro deambular, pasaderas qué incluso solo llevan a un portal. Es en estos recorridos donde observamos la Venecia mas autentica: con herrumbre y verdín, paredes rotas y desconchadas, grietas engrapadas y descascarillados. Una ciudad que huele a vieja a través de un recorrido por su parte trasera, por las sombras y el trasfondo. sin tiendas ni bares, solo los estrechos callejones que apenas dejan pasar la luz, pero que también es Venecia......... o quizás la verdadera Venecia.

Nos dejó Javier Marías escrito que “Venecia es la única ciudad del mundo cuyo pasado no es que pueda vislumbrarse, intuirse o adivinarse, sino que está a la vista. O al menos su aspecto pasado, que no es otro que su presente aspecto”. El observarla hoy, es como si estuviéramos viendo un cuadro de Canaletto de los muchos que pintó sobre la ciudad de los Dux. Son postales de la primera mitad del siglo XVIII y que si obviáramos las gentes que en ellas aparecen, es como si nos trasladáramos trescientos años atrás…… nada a cambiado.




Quiero trasladar unas curiosidades sobre esta bella urbe:

- La ciudad de los canales, en realidad solo tiene dos, el Canal Grande y el Canal Giudecca, el resto de los pequeños canales se les apoda como “ríos”.


- Recorrerla durante varios días nos puede llevar alguna decena de kilómetros, en nuestro caso se aproximaron, si no los superaron, al medio centenar....... si, y sin apenas enterarnos.

 

- Las normas de trafico (marítimo) en Venecia son un tanto típicas, los barcos a motor deben ir por la derecha y los botes a remo por la izquierda.

 

- Hay casas encantadas o malditas, Ca’ Darío, a la que los venecianos llaman  “La casa que mata”. Donde los propietarios que tuvo durante 500 años murieron en extrañas circunstancias, y aun, hoy en día sigue sin dueño.

 

- Si toca, como fue nuestro caso, se produce un fenómeno denominado “aqua alta” por la que se producen inundaciones en toda la ciudad durante unas horas al menos un par de veces al año al subir las mareas. 

 

- Por las tardes es aconsejable sentarnos, en algunos de los lugares apropiados, para tomarnos un Spritz  veneciano, un apetecible cóctel compuesto por soda, vino blanco y Campari o Aperol, acompañado de una rodaja de naranja, una aceituna y hielo, se toma como aperitivo antes de la comida o la cena. 
 

- Las afamadas “góndolas” de color negro, no siempre fueron de ese color, adquiriéndolo a raíz de la infección de peste negra que durante 1562  azotó la ciudad.

 

- Su famoso carnaval, hoy uno de los mas importantes del mundo, nació al disfrazarse clase alta para salir a la calle sin ser reconocidos por la plebe. 


- En el Gran Canal hay 4 puentes, el ultimo construido en 2007 por el ingeniero valenciano Santiago Calatrava infraestructura que como otras tantas de este también ha generado controversias.

 

- A pesar de estar a nivel del mar, en Venecia bajan sustancialmente las temperaturas en 

los gélidos días de enero, pudiendo vislumbrar desde las “Fondamente” (tramos de calle paralelos a un cañal y lugar donde atracan las barcas) mas occidentales del “sestier” de Cannaregio, las montañas nevadas de Belluno y Véneto distantes unos 50 km. de la ciudad de los canales.




Espero que disfrutéis de viaje por los canales de esta bella y, como veréis en las imágenes, tranquila ciudad.

jueves, 5 de enero de 2023

- Cencellada

Pincha aquí si deseas ver las fotos de "Cencellada" y si quieres verlas en pantalla completa pulsa en la tecla "F11"


Notamos como nos envuelve cada día más la vorágine del “Cambio Climático”, efecto que nos afecta malamente a todos, haciéndonos cambiar nuestros hábitos y hasta la forma de vivir. Transformación que ocasiona un aumento de las temperaturas, generando consecuencias catastróficas para muchas de las poblaciones y hábitats del ser humano, por unas modificaciones muy sustanciales en la climatología de la Tierra que solamente los idiotas se resisten a verlo. 

Pero aun así, aunque cada día menos, podemos observar maravillas de la naturaleza que el “planeta” nos regala en mañanas especiales. Se trata de la “cencellada”, esos blancos campos de escarcha que se forman en noches y amaneceres, que motivados por la bruma o las nieblas, junto a las bajas temperaturas -por debajo de los 0 grados- se crean en los campos durante el invierno. Pudiendo observar como se forman sobre la vegetación circundante, pequeños cristales y laminas heladas, cual si joyas de orfebrería se tratara. Momentos mágicos que normalmente solo duran unos instantes, ya que los rallos del sol al iluminarlos los calienta, transformándolos nuevamente en agua liquida y haciéndonos perder esos momentos de magia.




Pero usando nuevamente otra magia, como lo es la fotografías, aquí os dejo unas sugerentes imágenes que esperemos se repitan nuevamente en sucesivos e invernales días, en la creencia que de podamos ser capaces de parar la transformación del clima de nuestro planeta.     

viernes, 30 de diciembre de 2022

- Feliz año 2023

 Feliz y venturoso año 2023 os deseo a todos.