viernes, 23 de abril de 2021

- Castillo de Casasola - Vega y cortados del Tajuña

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Comentaba en el artículo dedicado a "Titulcia y senda de Bayona", que el Jarama era el río más madrileño de todos los que recorren nuestra geografía "gata", pero el Tajuña no se queda a la zaga, y aunque nacido en las más frías tierras de la alta alcarria guadalajareña (cercanías de Maranchón, casi ya en la provincia de Soria), recorre de noreste a sureste toda la Comunidad Madrileña. Siendo a su tramo final al que quiero dedicar estos párrafos, que de forma trabajosa salen a través de mis dedos guiados por mi torpe mente. En ellos se repite el paisaje de casi toda esta Comarca de las Vegas, cantiles formados por rocas yesíferas muy erosionadas con la acción de los agentes meteorológicos, vegetación a base de espartales, así como grietas y desplomes producidos por el paso del tiempo. Son paisajes similares a los que podemos observar en los tramos finales de los cursos fluviales del Manzanares, Jarama y ahora en el Tajuña, a si como en el Tajo ya en la zona de influencia tras su incorporación a la provincia de Toledo. 



Es en el tramo final del Tajuña ("tagonius" le apodaron los romanos) entre Morata y Titulcia, al que hoy dirigimos nuestros pasos. Observando cual fértil y productiva debió de ser toda esta vega, y que pena verla en la actualidad ocupada en gran parte por casamatas y edificaciones de dudoso gusto y arquitectura, que por todo el espacio han proliferado bajo el auspicio de las autoridades locales y con la salvaguarda legal de "recintos para aperos". Siendo en una de esas construcciones irregulares de la vega de Morata de Tajuña, donde parece ser que se diseñaron y organizaron los atentados del 11-M de 2004 en Madrid, por parte de radicales islamistas. Sirviendo estas vegas al igual que la del Jarama en el lugar del Soto Grillo de Rivas-Vaciamadrid, para planificar, el intento de golpe de estado del 23-F en 1981. También con el desmantelamiento del "Supermercado de la Droga" en la Cañada Real madrileña y la presión policial sobre esta actividad que en la actualidad se está produciendo en la que fuera importante vía pecuaria, gran parte de los "señores de la droga" comienzan a buscar nuevas ubicaciones, que en algunos casos son estas vegas del Tajuña en Chinchón y Morata donde se están instalando. No siendo esta relación de hechos los que condicionan la verdadera historia de estas vegas, como podremos comprobar en párrafos sucesivos.

A este espacio no solo le aqueja este mal de lo que se podría denominar "chabolismo de segunda vivienda", el Tajuña es el río madrileño con mayor nivel de nitratos (materia orgánica = residuos) en sus aguas (los mismos que han producido el desastre ecológico en el Mar Menor de 2019), propiciado por el abuso de fertilizantes químicos usados por (digamos que) algunos desaprensivos agricultores. Siendo con antelación a esta situación de abandono el que más "nutrias" ostentaba de toda la Comunidad de Madrid. 

Sus aguas están utilizadas en la agricultura de forma arbitraria, derrochadora, desordenada y arcaica, siendo usadas para el regadío por el método de "inundación" con el consiguiente despilfarro de tan preciado elemento, dedicándose casi la mitad de su caudal a regadío y consumo urbano, lo cual es una barbaridad para los parámetros que se aconsejan, motivando todo ello que en el estío su cauce llegue seco a su desembocadura en el río Jarama. Además de haberse talado de forma irresponsable el bosque de ribera que toda orilla genera, que aquí ha sido ocupado de forma indebida por cultivos.

Que añadido al abuso de las pequeñas y obsoletas presas o "azudes" que hay en su recorrido, de las que se calculan próximas a la cuarentena, inciden en la calidad de su ecosistema, estando prácticamente sentenciado a un nivel de no retorno la supervivencia de este río por el volumen de las agresiones a las que está sometido.

Pero claro si quien debiera de dar "ejemplo de buena conducta", usa su influencia para beneficio propio, que puede enseñar a los demás. Es el caso del ex-diputado y ex-ministro "PePero", así como ex-presidente del F.M.I. Rodrigo Rato; quien fuera "ejemplo" de buen hacer económico en este (su) país, y ahora asiduo de cárceles y tribunales por sus saqueos, pillajes y tropelías; que desvió el cauce del Tajuña en la población de Carabaña, donde poseía una propiedad de fin de semana, para que el río pasara por ella, dejando secos dos abrevaderos de la población y modificando de forma sustancial su ecosistema fluvial. 

Aun así, y al estar disfrutando durante estos días con una incipiente primavera de gris ambiente, el entorno se hace agradable de pasear. En el tramo al que hoy dedico estos párrafos -entre Morata y Titulcia- y en concreto en las proximidades de las dos carreteras que desde la capital nos acercan a los mesones de la típica y original población de Chinchón: la M-404 y la M-311, aun se conservan tres lagunas palustres de las que antaño debió de haber por la zona: Laguna de Casasola (2 Ha), Laguna de San Galindo o Laguna de la Espadaña (2 Ha) y Laguna de San Juan (11 Ha), de las que únicamente esta última está protegida como "Refugio de Fauna". Tanto la vega del río como estas lagunas están resguardadas por el sur con farallones rocosos de cristalinos yesos, en los que se forman potentes barranqueras por la erosión fundamentalmente de las lluvias, yendo a desaguar al cauce del río. Debido a sus pobre suelos faltos de nutrientes, la vegetación que en ellos se sustenta se puede calificar como "desértica", ya que apenas pueden producir espartos, jabunales y algunos tomillos. En la vega observaremos los campos de labores agrícolas entre las construcciones de "mal avío" que antes he reseñado. 



Sobre la verticalidad del roquedo de este singular espacio se intuye más que destaca, la silueta de lo que fuera una fortaleza erigida durante la primera mitad del siglo XV, aunque parece que el altozano en el que se ubica ya era utilizado como lugar de vigilancia en época romana por las fuerzas del imperio asentadas en la cercana población de Titulcia. Se trata del Castillo de Casasola y por las fechas de su construcción no fue motivo de refriega entre cristianos y musulmanes en tiempos de reconquista. Siendo el controvertido personaje D. Juan de Contreras “El Viejo” quien lo mando levantar por su notable valor estratégico, con la intención de generar un dominio señorial en la zona, lo que le valió varios pleitos con las autoridades de la población de Chinchón a la que pertenecía. 

La fortaleza de Casasola no ha participado en ningún hecho bélico relevante, pero si ha sido lugar donde se han fraguado algunas de las conspiraciones e intrigas palaciegas que han cambiado el signo de nuestra historia. Ya en la segunda mitad del siglo XV y en plena Guerra de Sucesión por el trono de Castilla entre las Trastámaras: Isabel "La Católica" y Juana "La Beltraneja" (hija de Enrique IV). El regidor por aquel entonces del castillo Vasco de Contreras, se postuló del lado perdedor con Enrique IV y su hija Juana, lo que le costó el repudio de su "Católica Majestad" con la consiguiente orden de detención y embargo de sus bienes, encomendándose su administración al conde de Puñonrostro D. Pedro Arias Dávila, cuyo hijo definitivamente lo adquiriría en 1523, creándose a favor de la saga de los Dávila en 1648 el marquesado de Casasola. 

También estuvo relacionado con la otra reina Isabel, en este caso la "II", campechana, tragona, ninfómana y amiga del los dineros ajenos como buena "Borbón". Pero esto fue 400 años más tarde, toda vez que entre sus muros defensivos se reunieron y alojaron secretamente en sus aposentos (posiblemente en 1869), algunos de los más "insignes" políticos y militares de la época para conseguir que en 1874 se "restaurase" nuevamente el régimen monárquico en este país, consiguiendo proclamar a Alfonso XII como nuevo rey de España……… seguramente por aquí pasaríanCanovas del Castillo,  Martínez Campos y algún militar más. Al ver la situación del estado en que se encuentra esta fortificación, pienso si esta "restauración" (la de Alfonso XII) es la única que se ha llevado a cabo en el castillo. 

Perteneciente al termino municipal de Chinchón (uno de los más extensos de Madrid), orientado al noroeste y ubicado en el llamado Monte del Condado de Castillo de Casasola, encontramos esta fortaleza levantada 50 mts. por encima de la vega del río, en un espolón rocoso con impresionantes vistas de su entorno, dominando una amplia zona del valle del Tajuña, así como lugares donde se asentaron otras fortificaciones, como las de Valderradela (engullida por el Cerro del Salitral) y Heza (desaparecida), que junto con el Castillo de Chinchón dedicado en su día a la producción del prestigioso anisete, conforman la serie de los recintos amurallados que hubo en el municipio. 

Casasola forma parte de los 20 castillos que quedan en nuestra Comunidad, y aun estando en un estado semirruinoso es uno de los pocos que se encuentra habitado, pudiendo observar cómo está puesto a la venta en algunos portales inmobiliarios de internet. 



Su acceso se realiza a través de un puente de piedra que atraviesa un profundo foso cortado a pico formado por dos arcos, cuyos cimientos son parte de la misma roca. Estando considerado esta zanja defensiva como el foso medieval mejor conservado de todos los existentes en la provincia. 

Edificado en mampuesto a base de roca de yeso de la zona -lo que ha generado su rápido deterioro por la fragilidad y blandura de su material constructivo-, mantiene una planta irregular (algo triangular) adaptada a los límites y perfiles del terreno donde se sitúa. Quedando del edificio original dos torreones circulares en los vértices de su fachada principal, así como la Torre del Homenaje que de forma cuadrada se puede observar tras la puerta de acceso al cruzar el foso. De las almenas en sus muros y torres nada queda, todo se lo ha llevado el paso del tiempo. 

Es destacable por su singularidad, el curioso y misterioso pozo excavado en plena roca, cuyo brocal o entrada se abre en la parte más baja del patio principal, y cuya salida descendente en forma de escalera en espiral cuadrada resulta imposible de precisar por estar cegada en parte, siendo supuestamente un probable escape al valle, posiblemente a través de alguna de las grietas existente en los cortados de yesos. 

Ahora nos dirigimos a visitar este singular y especial lugar, considerado como el más romántico de los castillos de Madrid; al cual encontramos afortunadamente algo apartado de carreteras transitadas; por lo que hemos decidido realizar un excelente y andadero camino que partiendo de las proximidades (750 m.) tras pasar el puente del Molincaído sobre el río Tajuña en la M-404 y único lugar factible para aparcar el vehículo, tomar ya caminado la pista de tierra que en dirección noreste parte de este sitio. Es el camino de La Lagunilla o camino de Las Eras, que siguiéndolo entre plantaciones, campos de cultivos, construcciones diseminadas y teniendo a nuestra derecha los cantiles rocosos que bordearemos por su base, nos llevará tras pasar por la orilla de la Laguna de Casasola (La Lagunilla) a la desviación hacia el ponderado Castillo de Casasola. Del que una vez visitado, partiremos recorriendo los esteparios campos de la parte alta de los cortados, por el camino de los Altos de Casasola (sur), y cruzando por olivares centenarios, campos de labor, un pozo de agua con abrevadero llegar hasta el Corral o Majada de Valdehorno. Para tras cruzarlo y llegar al último lugar de ascenso, descender en dirección oeste hasta llegar a las proximidades del seco arrollo de las Carcabillas, donde prácticamente ya estaremos en el lugar de inicio. 



Por su proximidad nos acercamos hasta la Laguna de San Juan, que se sitúa aguas abajo del Tajuña y en la misma rivera donde estamos. Es la más extensa de todas las existentes en la zona, y en ella han acondicionado unos observatorios para poder admirar las aves que en ella se asientan por temporadas, vemos además que han limpiado sus bordes y la zona esta mas adecentada que en otras ocasiones que por allí hemos estado. También por estos cortados se puede realizar una interesante caminata, pero eso lo dejo para otro día y un nuevo artículo.



sábado, 10 de abril de 2021

- Humanos / El Documental - Human / The Movie

Impresionantes imágenes sobre la actividad humana del planeta en el que habitamos. Con una música acorde a su calidad visual, tiene la duración de una película comercial (una hora y veinticuatro minutos), pero supera en muchos de los casos a lo que podemos encontrar en las pantallas de nuestros cines comerciales:



domingo, 4 de abril de 2021

- Valle de la Fuenfría…… por los ancestrales y remotos caminos serranos

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En medio mitad de la sierra de Guadarrama y en su ladera sur se sitúa el histórico valle de la Fuenfría, que ya vio cruzar hace milenios a carpetanos (madrileños) y vacceos (segovianos) de una y otra vertiente, siendo ese el inicio de su acontecer nómada. Orientado de norte a sur y con una longitud aproximada de unos seis kilómetros, es el paso más corto y directo a través de este sistema montañoso para cruzar entre las dos mesetas. Catalogado como uno de los espacios naturales más sobresalientes y admirados de la geografía madrileña, se encuentra ubicado entre unas cotas de altitud que oscilan de los 2000 m. de los Siete Picos a los 1.200 en la población de Cercedilla que le sirve como portal de entrada. 

Dominando el valle por su lado este, observamos la incuestionable silueta de los mencionados Siete Picos, macizo emblemático de la población de Cercedilla, que se encuentra  representado en la bandera y en el escudo del municipio, habiendo sido desde los orígenes del montañismo madrileño lugar de referencia. El otro

pico que sobresale del valle por el lateral noroeste es el Montón de Trigo, singular cono rocoso que simula el apilamiento de este cereal. Con sus 2161 m. domina los valles de Fuenfría y río Moros al sur y suroeste respectivamente, así como los del rio Acebeda y Eresma al norte. Podríamos decir que forma parte del ramal montañoso de la Mujer muerta, sin que configure en la imagen de la silueta de esta singular, legendaria y mítica montaña, que sin duda es del género femenino. 

Por él pasaron como ya he comentado carpetanos y vacceos, dejando posteriormente   su impronta los romanos, que construyeron la calzada XXIV del "Itinerario de Antonino" que unía Toledo con Coca. Menéndez Pidal en su "Historia de España" nos comenta que Aníbal en el 200 a. C. ya cruzo por este paso cuando se dirigió desde la Meseta Norte hasta las tierras de Tajo, camino que ya por entonces existía uniendo Segovia con Titulcia, siendo aun hoy en día el mejor paso natural de toda la sierra, superando su trazado el de todos los posteriormente construidos. 

Godos y musulmanes no estuvieron muy alejados de estos valles, utilizando sus collados, puertos y pasos, para extender sus dominios y controlar a los pueblos que habitaban las tierras de Hispania. Pero fue durante la reconquista de los territorios ocupados por los seguidores del islam cuando se trajinaron más sus caminos, atrayendo gentes para la repoblación de los nuevos territorios conquistados en el sur. Los monarcas Trastámaras y Austrias usaron esta ruta por el Camino Viejo a Segovia, para pasar los veranos en Valsaín, alejados de los calores madrileños y aproximados a los reclamos de la caza. 

Posteriormente el primero de los Borbones, Felipe V, gustoso de los paisajes de La Granja mandó levantar un Palacio a imitación del de su lugar de nacimiento en Versalles. Iniciando la construcción de un nuevo y mejor trazado por el valle de la Fuenfría que le hiciese ser más llevadero su tránsito al nuevo palacio de San Ildefonso, hoy lo conocemos como Calzada Borbónica, realizada durante el primer periodo del siglo XVIII (1729). 



Siendo a este palacio y a la población de La Granja, hacia donde salieron corriendo la "Familia Real" y "el Gobierno de la Nación" tras declarar que "todo estaba bajo control", cuando en 1834 se extendió una fuerte epidemia de "cólera", que viniendo también de oriente se llevo por delante a unas 800.000 personas, un 7% de la población española por aquel entonces. Ocurriendo por supuesto lo mismo que ahora, los posicionamientos a favor de la sanidad, contrapuestos a los intereses económicos que algún@s defienden (la historia es una copia de aconteceres repetitivos). Son hechos y situaciones que al parecer se repiten de forma cíclica aproximadamente cada 100 años: a comienzos del siglo XX (1918) se extendió por el planeta la mal llamada "gripe española" (su origen estuvo en EE.UU.) causando alrededor de 50 millones del muertos en el mundo, y ahora esta pandémica lacra en forma del malvado virus COVID-19 que aun no sabemos cuándo terminará. 

Continuando el hilo de este singular y hermoso valle y sus caminos, datos nos han quedado sobre la existencia en la vertiente norte o segoviana de la histórica "Venta de la Fuenfría". Casa de Postas situada en la Pradera de la Fuenfría o Pradera de la Venta, lugar donde Cervantes nos sitúa nació el pícaro "Rinconete". Levantada a finales del siglo XII, fue con el tiempo creciendo esta venta hasta casi convertirse en una pequeña aldea. Se demolió en 1794, por su alto costo de mantenimiento, toda vez que en ese tiempo el tránsito de forma mayoritaria se realizaba por el nuevo trazado del Puerto de Navacerrada a través de la "flamante" carretera mandada levantar por Carlos III desde Villalba a La Granja. 

Como por estos lares franqueaban la sierra camino de los frescos valles segovianos los monarcas de turno, y para no juntarse en sus descansos nocturnos con los humanos de a pie, el rey II de los Felipes, ordeno en 1565 la construcción -algo alejada (1,5 km.) de la "venta" publica- de una mansión que le sirviera de cobijo. Era la "Casa Eraso" que estuvo terminada para 1571, funcionando algo más de dos siglos hasta que también el nuevo trazado por "las siete revueltas" fue trasformándola en ruinas, vestigios que ahora se intentan poner en valor.



Otro de los descansaderos existentes en el Valle de La Fuenfría es la "Venta de Santa Catalina" y la ermita contigua, situadas a media legua del centro de Cercedilla (unos 2,5 km. o media hora de andadura), en el lugar donde hoy justo se encuentra el Puente de la Vega. Pero de esas edificaciones no quedan ya ni restos, parece ser que definitivamente debieron de ser enajenados a mediados del siglo XIX, toda vez que con las nuevas vías de acceso entre las mesetas: -Alto del León (1749) y Puerto de Navacerrada (1788)-, el viejo Camino a Segovia de La Fuenfría, fue perdiendo paulatinamente importancia en el paso de las gentes, quedando relegado para rebaños trashumantes y algunos viajeros casuales. 

Estas "ventas" cubrían una necesidad fundamental para los viajeros y caminantes de todo tipo, si bien no contaban con una reputación excesivamente plausible teniendo sus regentes un regular predicamento. Si leemos la "Carta del ventero de la Fuenfría al de la venta de Santa Catalina", que fechada en 1692, se censura ella el comportamiento hacia un prelado un día de ventisca con viento, agua y nieve. 

Otro itinerario, aunque no va por este valle si no por el aledaño de Navalmedio, es el trazado que se inauguró en 1923 para unir la población de Cercedilla (1.159 m.) con los puertos de Navacerrada (1.858 m.) y Los Cotos (1.830 m.), mediante un tren eléctrico de montaña, al que todos conocíamos como "funicular". Este "camino de hierro" humanizó mucho esta sierra acercando a cantidad de excursionista, montañeros y esquiadores hasta el Puerto de Navacerrada, convirtiéndolo en un verdadero centro para los deportes de montaña. Es gracias a ello como se crearon nuevos caminos y sendas por la zona como el histórico y clásico "Camino Schmidt". 

Con la llegada del siglo XX estos tranquilos bosques de pino silvestre, que prácticamente cubren la totalidad del valle, comenzaron a ser visitados por curiosos excursionistas que como verdaderos descubridores y aventureros transitaban por entre sus veredas y cumbres. Es el caso de algunos de los miembros de la Institución Libre de Enseñanza, en la que los discípulos de Francisco Giner de los Ríos van a dar a conocer no solo la sierra madrileña, sino también una forma nueva de vida y de un pensamiento más solidario e igualitario. 

Se trazan nuevas sendas para conectar los "albergues o refugios" de nueva construcción que la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara levantó al pie del puerto de la Fuenfría en1917, así como el del puerto de Navacerrada de 1927. Estas valientes rutas, que hoy consideramos como normales, fueron el quehacer y la experiencia de algunos de estos curtidos montañeros que se aventuraron por sus laderas. Es el caso de Eduardo Schmidt, Antonio Victory y Enrique Herreros entre otros, trazando y marcando algunas de las trochas que en muchos casos llevan su nombre, conformando con ello una de las redes de rutas senderistas más completa de Comunidad de Madrid. 

Aparte de los históricos itinerarios ya relacionados con anterioridad en estos párrafos: Calzada Romana, Camino Viejo a Segovia, Calzada Borbónica, nueve son las sendas principales que lo recorren: 

1 - Camino Schmidt:

Sin lugar a dudas es el más clásico de los caminos guadarrameños, debiéndole su nombre al excursionista Eduardo Schmidt, quien en 1926 señalizó su itinerario. Recorre toda la ladera norte de los Siete Picos desde el Puerto de Navacerrada hasta la pradera de Corralillos en la cabecera del Valle de la Fuenfría donde se sitúa el Albergue del "Peñalara", del que Schmidt fue su primer "guarda" allá por 1917.   

2 - Senda Victory:

Esta ruta que nos lleva desde las proximidades (700 m.) del Albergue del Peñalara en la Fuenfría hasta la pradera de Navarrulaque por la ladera este de valle, fue abierta en 1940 por Antonio Victory presidente de la Sociedad Peñalara, compañero de Eduardo Schmidt y  gran conocedor de la Sierra de Guadarrama. 

3 - Senda Herreros:

Otro de los históricos personajes del Club Peñalara, Enrique Herreros, trazó este itinerario en 1946, pudiendo aseverar que se trata de uno de los recorridos más sugerente, abrupto y sinuoso de los que discurren por de la Sierra de Guadarrama. Conecta fundamental el Puerto de Navacerrada con la Pradera de Navarrulaque, recorriendo totalmente los Siete Picos, por su agreste ladera sur, por en medio de enrevesados pasos entre rocas. 

4 - Camino de los Cospes:

Cuando Schmidt trazó su camino por los Siete Picos no le dio paso por el Puerto de la Fuenfría, desviándose por el Collado Ventoso hasta descender al valle. Esta senda; que lleva el nombre "de los cortes de hacha o azuela que se hacen en los troncos para facilitar su desbaste" COSPES; nos conduce desde Puerto de la Fuenfría hasta coger el camino Schmidt en dirección a Navacerrada.  

5 - Senda de los Alevines:

Se trata de un corto, vistoso y algo aéreo recorrido que por la ladera -en parte sinuosa- del segundo de los Siete Picos, une el Collado Ventoso con la Pradera de Majalasna (primero de los Siete Picos y único que tiene nombre propio). Su trazado fue diseñado por los responsables del Club Peñalara para que sirviera de iniciación a sus miembros más jóvenes, de ahí su nombre.   

6 - Camino del Agua:

Conocido antaño como "Camino de las Canteras" (ya que se pasa por algunas de ellas), es la ruta por la que discurre la canalización de agua que abastece a la población de Cercedilla desde el embalse de Las Berceas.  No por ello deja de tener gran interés, pues recorre varios pinares y robledales, además de cruzar alguna torrentera y disfrutar de una magnificas vistas del valle y su entorno. 

7 - Vereda del Infante:

Se trata de otro corto y cómodo recorrido a media ladera que une el Puerto de la Fuenfría con el Collado de Marichiva, hoy en día se halla ocupada por una pista a la que han denominado Calle Alta, que continua hasta la vertiente suroriental de La Peñota.   



8 - Senda de los Infantes de Chiniques:

Esta ruta trascurre entre el Collado de Marichiva con el cortafuegos que, procedentes de la ladera de Peña el Águila, pasando por las proximidades del Hospital de la Fuenfría. Tampoco es de un recorrido largo, pero sus pendientes sí que se requieren fuertes al inicio. 

9 - Senda Puricelli:

Su nombre proviene de Piero Puricelli, gran ingeniero italiano que realizó el diseño para la ejecución de la carretera que debió de unir Madrid y Segovia por el mejor de los trazados, pero que quedo inconclusa. Su diseño corresponde a los tiempos de cuando en España disfrutábamos de un régimen republicano (1931-1939), por eso a su recorrido se le conoce como Carretera de La Republica o Camino de Prieto, refiriéndose a Indalecio Prieto que por aquel entonces era ministro de Obras Publicas. Lo curioso y chocante de este trazado, es que algo antes de llegar al Puerto de la Fuenfría y en plena infraestructura republicana hay un esplendido otero que lleva en nombre de Mirador de la Reina. 

El Tramo que lleva el nombre de "Puricelli" de apenas 4 kms. se inicia en las cercanías de la estación de ferrocarril de Cercedilla, ascendiendo a media ladera por la solana del valle a través de una empedrada calzada provista en algunos tramos por potentes muros, llegando hasta las proximidades del Hospital de la Fuenfría donde se junta con oras rutas. 

Hoy las instantáneas que traigo aquí son de la bucólica ruta realizada a través de la incipiente naturaleza que empezamos estrenando a comienzos de marzo. Recorremos en suave ascenso el Camino del Agua hasta las denominadas Dehesas de Cercedilla, transitando a media ladera la orilla izquierda del valle, descendiendo desde las Praderas de Majavillán por la Senda Puricelli, que discurre por mitad de la otra vertiente (derecha) del vallejo, hasta llegar a la población de Cercedilla. 

Esta localidad, donde somos bien recibidos por los "parraos" (gentilicio de Cercedilla), de siempre ha sido acogedora para las gentes que hasta ella llegaron buscando una paz y una naturaleza que la cercana urbe de Madrid les hurtaba. Hasta aquí llegaron siendo bien atendidos poetas, escritores, médicos o artista que hoy forman parte de su nomenclatura urbana y paisajista: José Canalejas, Francisco Giner de los Ríos, Santiago Ramón y Cajal, Vicente Aleixandre, Juan Ramón Jiménez, Luis Rosales, César Manrique, Gloria Fuertes o Joaquín Sorolla quien en ella falleció. Incluso hasta aquí estuvieron temporadas Emilio Botín o las hermanas Koplowitz, pero estos son virtuosos de otra índole. 



De nuevo dejo por aquí una recomendación si acaso es la hora de comer y el cuerpo nos pide sustento. Se trata de Los Sarmientos de Gómez (antigua Casa Gómez), un establecimiento de lo más recomendable, que se sitúa a las afueras de la población de Cercedilla, ya en la carretera que nos llevaría hasta Los Molinos una ver pasado por el túnel que cruza por debajo de las vías del ferrocarril un kilómetro más adelante a la derecha (hay aparcamiento): Avda. Francisco Fernández Ochoa 6, Cercedilla, Tf.  918 520 689. Si se va en fin de semana imprescindible hacer reserva.

domingo, 28 de marzo de 2021

- Titulcia - Ruta por el Soto Bayona y cortados

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"Jarama" lleva como título la gran novela costumbrista que Sánchez Ferlosio nos relató en el Madrid de los años 50. También lleva el nombre de "Jarama" la cruenta batalla de la Guerra Civil, que se libró en los fríos días del invierno de 1937. Siendo ese mismo enfrentamiento quien originó la creación de la hermosa canción "Jarama Valley", que hizo famosa el rebelde e irreductible cantante norteamericano de folk Pete Seeger, sirviendo de himno al Batallón Lincoln de las Brigadas Internacionales que guerrearon contra el fascismo durante nuestra contienda civil. Así mismo tiene la denominación de "Jarama" el circuito de bólidos (automóviles de competición), situado en las proximidades de Madrid por la Autopista A-1 (Burgos - Francia). Y homenajeando a esta instalación, la factoría italiana de automóviles de lujo "Lamborghini", le puso en la década de los años 70 del siglo pasado el nombre de "Jarama" a uno de sus vehículos. 



Pero sobre todo la palabra "Jarama" está asociada a un cauce fluvial -que sin querer quitarle renombre al Manzanares, pues cruza por la ciudad de Madrid-, es el río más madrileño de todos los torrentes que por nuestra Comunidad trascurren. Toda vez que nace y muere en tierras madrileñas, recorriéndolas completamente durante los 180 km. de itinerario, desde el norte (Montejo de la Sierra) hasta el sur (Aranjuez). Allegándonos hoy hasta su tramo final en Titulcia, penúltimo municipio de su cauce, ya que aguas abajo pierde su nombre, rellenando la cuenca del Tajo. 

Nos situamos en una vega no solo rica en sus producciones de hortalizas que podemos observar, sino de un subsuelo (que no vemos pero se intuye) rico en arenas (areniscas), gravas (conglomerados) y limos fluviales del Cuaternario, depositados hace varios cientos de miles de años, y que tan maltrecha han dejado su geografía, por la avaricia de las empresas extractoras y los desaprensivos políticos que ejercieron su mandato durante las postrimerías de la dictadura franquista, habiendo dejado unas cicatrices en su territorio difíciles de "suturar". Si bien la creación durante 1994 del Parque Regional en torno a los ejes de los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama, más conocido como Parque Regional del Sureste, supo llegar a tiempo para regular esta actividad minera, que aunque necesaria para el desarrollo de una ciudad activa y colindante como Madrid, no exime de que su intensa actividad no convierta esta rica vega en una "ciudad sin ley", haciendo que estas tierras, si se las viera desde el aire, más que huertas parezcan un "queso gruyere" por lo agujereadas que están. 

Ubicada en plena Comarca de las Vegas, Titulcia es el enclave donde se juntan los cauces del Jarama y el Tajuña y dominando esta unión, la población se asienta en la solana ladera del denominado Cerro de Venus. Lleva el nombre de la antigua ciudad romana, a la que cada vez con más verosimilitud se la ubica en ella (de siempre ha habido dudas sobre su localización). No siempre ha llevado este apelativo, pues desde los tiempos de la repoblación cristiana al ser reconquistada a los musulmanes en el siglo XII y hasta inicios del XIX, llevaba el nombre de Bayona de Tajuña. 

En Titulcia se cruzaban según el "Itinerario de Antonino" la calzada romana XXV que unía Toledo con Alcalá de Henares (Emérita Augusta -Mérida- y Cesaraugusta -Zaragoza-), así como la ruta XXIV que conectaba Titulcia con la romana Cauca (Coca) por Segovia (calzada que cruzaba la Sierra de Guadarrama por el Puerto de La Fuenfria), siendo continuación del trazado XXIX procedente de Laminium (Alhambra - Ciudad Real). 

De origen "carpetano" en las postrimerías del siglo IV a. C, aunque con restos más antiguos, su asentamiento principal se ubico históricamente en "El Cerrón o Cerro de Venus" donde se ha escavado un "oppidum" (poblado cimero), sabiéndose que también fueron habitadas las cuevas existentes en los cortados próximos. Oquedades que a través del tiempo se fueron acondicionado para cada época como viviendas, habiendo sido utilizadas hasta no hace mucho como moradas por los vecinos, teniéndose constancia de que en 1958 aun constaba la existencia de 53 cuevas en el casco urbano. Hoy en día si paseamos por su accidentada trama de callejuelas y cuestas, aun podemos ver en deplorable estado los restos de algunas de ellas. Estos habitáculos, que en la actualidad se han acondicionado a los nuevos estilos constructivos, han servido de base a la configuración actual de la trama urbana, generando una estructura de forma circular alrededor del cerro, donde antaño se situaban los covachos. 



Completan su caserío, una soleada y amplia plaza donde se sitúan el ayuntamiento y la Iglesia de Santa María Magdalena, gótica del siglo XVI muy reformada. La ermita de la Soledad del siglo XVIII, situada hoy en lo que es el cementerio, fue en su origen un humilladero mandado edificar por el Cardenal Cisneros. Como así se cuenta que el susodicho prelado purpureo mando construir el entramado subterráneo que hoy conocemos como la Cueva de la Luna, al tener la visión de una "cruz luminosa en el cielo" cuando se dirigía a tierras africanas para la toma de Orán. 

Situada en lo que fuera el solar de la Casa de las Torres (hoy un bar - restaurante), la Cueva de la Luna, podría ser más bien la bodega de una antigua casa de labor y estar datada en el siglo XVIII, pasando desapercibida hasta 1952 en que se supo de su existencia, siendo dedicada como pajar y para la crianza de champiñón. A muchos autores de ciencias esotéricas, así como a su propietario-mesonero, les ha dado por sacarle propiedades extrasensoriales como lugar de emanaciones de energías telúricas, en especial para las damas y siempre que estas transiten sus galerías con una vela encendida y se ubiquen bajo la cúpula donde ser irrigadas con la fuerza cósmica que dicen allí se irradia, lugar donde se encuentran grabadas unas cruces templarías. Hasta los hay que se han puesto a medir la distancia que hay hasta Orán y tras complicadas operaciones matemáticas, relacionar estas con la cueva, el radio de la Luna y el trecho que hay hasta la ciudad del Mediterráneo argelino. Para los menos "creyentes" se trata simplemente de una más de las muchas bodegas subterráneas que existen en la zona. 



Curioso es acercarse hasta la salida de la población camino a Ciempozuelos para observar la obra de finales del siglo XIX (1894), sobre el Jarama. Se trata de un original y potente Puente de Hierro de 154 metros que, realizado a estilo Eiffel, sirvió como paso del río hasta el año 2002, cuando entro en funcionamiento el nuevo Puente Atirantado. Hoy fuera de servicio para los vehículos a motor, el viejo puente de hierro o Puente Bayona sirve como un atractivo más a la población vegana. 



Todo esto sirve como complemento o entradilla para justificar nuestra visita a estos lugares, que no es otro que recorrer su vega y sus cortados yesíferos. Para ello hemos decidido realizar la caminata por la rivera del cauce fluvial, retornando por la parte alta de los cantiles: Transitando primeramente por el llamado "Soto de Bayona", con sus bosquetes de chopos, sauces, álamos y tarayes, siendo complementada por la vegetación palustre del río formada sustancialmente por cañas y carrizos. Durante esta parte de la ruta por las partes bajas, tendremos la posibilidad de observar aves acuáticas, deambulando por las aguas fluviales. 

Continuamos ahora mas pegados a la parte baja del roqueda, hasta que a nuestra derecha el camino se introduce es un estrecho cañón, se trata del Barranco Picote por el que asciende suavemente la senda entre los paredones de yesos hasta coronarlo. Aquí la vegetación cambia totalmente, estamos en terrenos esteparios y lo que nos encontramos a nuestro paso son fundamentalmente retamas y espartales. 

El camino desemboca en una pista forestal que no tomaremos, pues unos metros antes de llegar a ella, a nuestra derecha surge un sendero que asciende por leve pendiente hasta la parte superior de los cortados. Esta pista terrosa, si la cogemos a nuestra izquierda, nos llevaría hasta Soria, ya que se trata del "Cordel de la Cañada de Merinas Galiana", uno de los más afamados caminos de la trashumancia ibérica en tiempos de La Mesta. 

El sendero que se separa de la "Cañada" y recorre los farallones por si cima, va haciendo sucesivas curvas, siguiendo el perfil de los cortados y salvando pequeños barrancales. Durante esta parte de la ruta encontraremos algún aislado pino, siendo regalados con sugerentes y atractivas vistas durante el altivo trayecto campestre, primeramente del barranco por el que hemos ascendido, pasando después a visionar en toda su extensión la vega del Jarama, el río con la isla de Peñalba y más adelante el Soto de Bayona desde la altura. 



Al rato, ante nuestra vista y por encima de un campo verde sembrado de secano, aparece la imagen de la parte más alta de la población de Titulcia, la que se ha consolidado en el Cerro de Venus, su visión nos trae a la mente de la semejanza a un "castro celta". Por entre unos sinuosos recovecos llegamos hasta un enorme mirador, desde el que se divisa gran parte de nuestro entorno, las plantas extractoras de grava también, pero ya las damos como formando parte del paisaje y no impiden que podamos disfrutar de la visión. 



Desde el mirador podemos descender por un buen camino hasta el Soto de Bayona, aunque nosotros tomamos dirección a la población, y dejando a mano izquierda lo que son las excavaciones (ahora tapadas) de los restos encontrados del "oppidum" carpetano de Titulcia, nos introducimos en su casco urbano por la parte más alta El Cerrón, recorriéndolo hasta llegar a la Plaza Mayor, centro neurálgico de la villa. 

Si acaso nuestra llegada coincidiera con la hora del almuerzo y sintiéramos la necesidad de resarcir a nuestro vacío estomago, es buen lugar para poder comer o picar el Mesón Restaurante La Plaza, c/ Grande 18, Tf. 918 010 936. La atención es bastante agradable, las patatas revolconas muy buenas y las cervezas bien frías, servidas con un sustancial aperitivo de queso, además vemos que anuncian una buena selección de arroces para los fines de semana (viernes, sábados y domingos). Para los que sean más exquisitos y sus carteras estén más opulentas (como por ejemplo: beneficiarios con "Sobres de Génova"), se pueden acercar hasta El Rincón de Luis, donde seguro tampoco saldrán defraudados. 

En fin, un agradable y sorprendente paseo por esa zona de Madrid para muchos desconocida………….. a la que debemos visitar. Pero "ojo", pues me acaban de comunicar que los fines de semana y en "pandemia", la visita de estos lugares se parece a la calle Huertas de Madrid a las doce de la noche, atestada de "franceses" que discurren por ella camino del Museo del Prado para contemplar Las Meninas.





martes, 16 de marzo de 2021

- Embalse de Picadas - Vía Verde del Alberche…… un encantador paseo

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Algo más de 200 años tiene de historia el ferrocarril, siendo el inglés Mattehew Murray quien en 1812 diseñó y construyó la primera locomotora de vapor, que con tracción a través de ruedas en cremallera, fue usada para el Ferrocarril entre Middleton y Leeds (60 km). Curiosamente y motivado por los avatares bélicos de aquellos años se la denominó "Salamanca". Este novedoso ingenio del trasporte y su perfeccionamiento, iniciaría durante la segunda mitad el siglo XIX el progreso tecnológico y la era de la revolución industrial.  

Como era habitual en nuestro país, a esto también llegamos más tarde, y el primer ferrocarril se inauguró en 1837. Siendo la línea La Habana - Güines (por aquel entonces Cuba todavía era una provincia española) quien enarbolo la bandera del progreso. Siendo en 1848, cuando entró en funcionamiento la famosa línea Barcelona - Mataró, a la que erróneamente se la considera el primer transporte ferroviario Español, le siguió en 1853 el tren de Madrid - Aranjuez y a este ya una lista de trayectos que recorrerían toda la geografía hispana. Aunque no siempre fueron acertados sus trazados, o más bien estuvieron condicionados a decisiones políticas corruptas dudosas (a que nos sueña esto) y a intereses que no eran los generales del país, con lo cual muchos de estos recorridos, duraron un suspiro o nunca entraron en servicio. 



El caso que me trae a escribir estos párrafos, es el trazado de un ferrocarril de vía estrecha que hoy nos encamina hacia tierras del suroeste madrileño, a la "vega" -si es que se le puede llamar así- del río Alberche. Tratándose de la ruta ferroviaria que hubiera debido de unir las poblaciones de Villamanta y San Martin de Valdeiglesias, formando parte del trayecto, por aquel entonces consolidado, de unión de Madrid con la toledana población de Almorox. Ramal que fue ideado durante la dictadura del General Primo de Rivera, allá por los años 20 del siglo pasado. 

Estando ya en actividad la línea Madrid - Almorox (puesta en servicio en 1891 con inversión de capital belga) y a iniciativa del Ministerio de la Guerra, se inicia el estudio en 1891 para la realización de una ramificación que fuera por el río Alberche hasta San Martin de Valdeiglesias y de esta población pasase al valle del Tiétar, para llegar hasta Arenas de San Pedro. Era tal la viabilidad que se preveía durante 1927 -ante el futuro uso de los más de 100.000 posibles usuarios- que se estudio la posibilidad de alargar este trazado ferroviario hasta Plasencia y la frontera portuguesa. Fueron tales las ansias por realizar esta infraestructura, que se llegó a inaugurar el tramo entre Pelayos de la Presa y San Martin de Valdeiglesias, sin estar realizado el resto del recorrido, teniendo que llevar para la ceremonia de tan insigne y surrealista evento un convoy traído por carretera (el único que llegó transitar por la línea). Pero la sublevación del ejército de áfrica contra la república, provocando la Guerra Civil española, trastocó el futuro de esta infraestructura que nunca llegó a funcionar, convirtiéndola para todos los habitantes de la zona en el sueño de una noche de verano. Hoy noventa años después se repiten situaciones semejantes, trasladándonos que las cosas no han cambiado sustancialmente: por poner un ejemplo me vienen a la memoria los aeropuertos de Castellón y Ciudad Real, pero la lista podría ser interminable. 



Esta ruinosa infraestructura y la cicatriz provocada en medio de unos lugares de extraordinaria belleza, hoy nos sirven para adentrarnos entre estas montañas que marcan final de la sierra de Guadarrama y el inicio de la de Gredos. El tramo más trabajado de este trazado es transitable caminando, mediante el señalamiento de la Vía Verde del Alberche en su recorrido desde Pelayos de la Presa y la represa de Picadas. Recorriendo íntegramente por sus orillas la lamina de agua que el embalse ha generado a través del estrecho valle del por aquí encajonado río Alberche. 

Son siete kilómetros de recorrido, que debemos obligatoriamente realizar de ida y retorno, si bien seremos recompensados ante esta "contrariedad" (los recorridos circulares son mucho más agradecidos) por la ligereza del recorrido, toda vez que es prácticamente plano, sin ningún desnivel en prácticamente toda la ruta. 

Junto al agua recorreremos primeramente la orilla derecha del pantano, para pasar a la otra orilla a los 2,5 km. trascurriendo el resto por la orilla izquierda. Cruzaremos por los siete puentes o viaductos que posee el trazado, un túnel, así como los numerosos contrafuertes que se realizaron para reforzar la base de sustento de lo que sería el trayecto del ferrocarril. Llegados al dique de Picadas, podemos observar desde sus 145 metros de longitud la caída de 59 m. que hay hasta su base, todo en medio de un sereno y solitario paraje solo alterado por visitantes que como nosotros se dedican recorren con sus botas o bicis la naturaleza que nos rodea. 

Durante   todo el recorrido iremos desfrutando de la vegetación que nos rodea, poblada fundamentalmente por extensos bosquetes de piño piñonero, siendo también abundantes las encinas, como algunos ejemplares de enebros y robles. Es muy vistoso y singular, en los días que podemos disfrutar de la ausencia de viento, la formación sobre las aguas embalsadas del cañón del efecto espejo, reflejándose sobre ellas la ver y tupida naturaleza que nos rodea. Esta calma que podemos disfrutar en los días de invierno y comienzo de primavera, se puede trastocar si programamos nuestra visita en días festivos y durante los meses de verano, ya que la presión humana sobre el aledaño embalse de San Juan y las urbanizaciones de Pelayos de la Presa en época estival y fines de semana es cuando menos "insoportable"………. así que ojo al dato. 

El embalse de Picadas fue construido en 1952 muy cerca ya de la población de Aldea del Fresno, perteneciendo la mitas de su instalación a esta localidad y la otra mitad a San Martin de Valdeiglesias, toda vez que cada orilla está asentada un su término municipal. Siendo su fin principal la obtención de energía eléctrica y el abastecimiento de agua a la toledana comarca de La Sagra, Torrijos y la propia capital toledana. Y desde que en 1993 los madrileños sufriéramos una fuerte sequia también sus aguas nos abastecen, llegando hasta la capital a través del Transvase Picadas - Valmayor, por el que las aguas del Alberche van a parar al río Aulencia que se encuentra a una cota 308 metras más alta. Para lo cual hubo que realizar dos estaciones de bombeo, pero con eso podemos seguir desperdiciando este elemento tan apreciable al que no sabemos valorar…………… hasta que nos escasea. 

Para completar la visita, podemos acercarnos a visitar las ruinas del Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias (Pelayos de la Presa), el encantador Castillo de la Coracera y los verracos carpetanos - vetones de los Toros de guisando, pero no tengas la certeza de poderlos ver, pues por motivaciones sanitarias sus visitas están restringidas y posiblemente os llevéis un chasco como nos ocurrió a nosotros, debiendo de informaros previamente si tenéis interés en visitarlos. 



Si os acercáis por esta zona en los límites del Madrid "confinado y perimetrado"………. disfrutarlo y cuidarlo.

lunes, 8 de marzo de 2021

8 de marzo 2021

"We can do it" / "Podemos hacerlo"

"Rosie the Rivete" / "Rosie, la remachadora" (Cartel de Westinghouse Company' 1942)