miércoles, 3 de octubre de 2012

- Manifestarse

Si que soy asiduo a vindicar mi descontento de forma pacífica en las calles, lo soy desde hace muchos años y reclamo mi derecho a "MANIFERSTARME". No he estado esta semana atrás en Neptuno, pero me siento identificado con los que allí estuvieron. Esta vez he sido uno de los 47.000.000 de ciudadanos de este país (como nos ha recordado nuestro ínclito presidente Rajoy) que aun no estando en esa Atlética plaza me he sentido representado por los que estuvieron en ella.

Ahora la actual delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes............Cristina se tenía que llamar.......... nos vuelve a regalar unas declaraciones sobre el mal uso que hacemos al MANIFESTARNOS. Nos lo quiere regular, o dicho en "verbum vulgaris" nos quiere quitar de las calles,............ le molestamos. De siempre, en los teatros y auditorios, en los tiempos en que sus suelos eran de madera y su arquitectura no era de "diseño", cuando a los espectadores no les gustaba la representación, existía y aun existe el derecho al pataleo, por eso crearon los empresarios teatrales  la "clá", gentes pagadas que asistían al evento, sentados en las últimas filas aplaudir como descosidos. Pues esto, el derecho al pataleo es lo que nos quieren quitar...........A los de la clá, los podéis reconocer en las tertulias radiadas o televisivas, hoy muy de moda o en los retrógrados artículos de la rancia nueva prensa.......... son los mismos de siempre, sus hijos, sus nietos,............. de los de siempre.

Aunque veáis que mis letras son abundantes en este blog, no por ello suelen ser fluidas a través de  mis dedos, y siempre encuentro las de otros para trasladar mis reflexiones, este es el caso del articulo de Gabriela Cañas, publicado por "El País" el martes 2-10-2012

Como interpretar a la "mayoría silenciosa"
“¿Por qué hay manifestaciones?”, se preguntaba Mariano Rajoy en 2005 cuando era líder de la oposición para luego responderse a sí mismo: “Pues hay manifestaciones de millones de españoles para que el Gobierno cambie una disparatada política antiterrorista. Y hay manifestaciones en Salamanca porque a la gente no le gustan los trágalas”... “Y hay manifestaciones y las habrá en defensa del Plan Hidrológico Nacional”.

Siete años más tarde, una vez que Mariano Rajoy ha logrado ocupar La Moncloa, las manifestaciones ya no son de su agrado. Él, que durante los dos primeros años de Gobierno de Rodríguez Zapatero promovió e incluso convocó una media de una protesta cada dos meses [por la política antiterrorista, por el traslado a Barcelona de los archivos de la Guerra Civil, por el matrimonio homosexual, por el aborto y por el Plan Hidrológico Nacional], el mismo que se puso a la cabeza de tantas manifestaciones, ha logrado soliviantar a una gran parte de la opinión pública contraponiendo el número de manifestantes [unos pocos miles] de la protesta "Rodea el Congreso" del martes 25 de septiembre a los 47 millones de españoles que conforman la " mayoría silenciosa". Sus palabras, expresadas en la sede neoyorquina de Americas Society / Council of the Americas, todavía resuenan. Estas fueron exactamente: “Permítanme que haga un reconocimiento a la mayoría de españoles que no se manifiestan, que no salen en las portadas de la prensa y que no abren los telediarios. No se les ven, pero están ahí, son la mayoría de los 47 millones de personas que viven en España. Esa inmensa mayoría está trabajando, el que puede, dando lo mejor de sí para lograr ese objetivo nacional que nos compete a todos, que es salir de esta crisis”.

Las palabras de Rajoy, pronunciadas el miércoles 26, fueron contestadas por dos manifestaciones más a las que muchos acudieron espoleados por las palabras del presidente del Gobierno, ha habido airadas reacciones en contra y este periódico ha recibido decenas de cartas al director quejándose del asunto; mostrando su indignación. “Me sentí insultada y venir aquí es mi respuesta”, resume una abogada que acudió el sábado a la concentración junto al Congreso de los Diputados.
¿Pero acaso no tiene razón Rajoy cuando habla de una mayoría silenciosa de millones de personas que no se manifiesta? “En democracia, la mayoría nunca es silenciosa”, explica la socióloga Belén Barreiro, directora del Laboratorio de la Fundación Alternativas y expresidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en la etapa de Zapatero. “Hay multitud de herramientas para saber lo que opina la gente: desde las mismas elecciones hasta los sondeos de opinión. Las encuestas de opinión son un utensilio habitual en todas las democracias. Pero, además, las manifestaciones son importantes. No son solo un derecho constitucional, sino que indican también el malestar de una parte de la ciudadanía”.

Tal como están las cosas, esa contraposición de cifras que Rajoy pretendió en Nueva York es algo que se le vuelve en contra. Esos pocos miles de manifestantes expresaban un malestar social hacia la clase política española que comparten millones de españoles. “No se puede contraponer ciudadanía activa reivindicativa contra ciudadanía pasiva sufridora porque en el momento presente son dos caras de la misma moneda”, alerta el sociólogo Carlos Lles.
Los sondeos de opinión del CIS, un organismo público, así lo indican. Para la mayor parte de los españoles los políticos, los partidos y el Gobierno son el tercer problema más grave que tiene España, solo después del paro y la coyuntura económica. Con Rajoy ya en el Gobierno, en julio de este año, el mismo CIS señala que el 84,9% de los ciudadanos considera que la gestión del Gobierno es regular, mala o muy mala. Y el 62%, según una encuesta de Metroscopía desaprueba la reforma laboral.
Ante tales datos, las palabras de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, cobran un significado diferente. Ella comparó la marcha del 25 de septiembre con el golpe de Estado de 1981. “Ambos han pretendido taparnos la boca a todos los españoles”, dijo. La declaración de su jefe en Nueva York introduce una inquietante variante: ¿quién trata de tapar la boca a quién?
Es famoso el discurso de un expresidente de Estados Unidos, Richard Nixon, titulado La gran mayoría silenciosa. Todavia se puede escuchar completo en Internet. Data de noviembre de 1969, cuando EE UU registraba violentos disturbios contra la guerra de Vietnam. “Como presidente de los Estados Unidos, traicionaría mi juramento del cargo si permitiera que la política de esta nación la dictara la minoría de los que sostienen ese punto de vista y quienes tratan de imponerlo en una nación mediante la organización de manifestaciones en la calle”... “Si una minoría, fuese lo enérgica que fuese, prevaleciera sobre la razón y la voluntad de la mayoría, esta nación no tendría futuro como una sociedad libre”.
 
En ese mismo discurso, sin embargo, Nixon explicaba sus planes para que EE UU abandonara aquella guerra en una retirada de tropas que duró cuatro años. En 1972 revalidó su mandato con una amplia mayoría. En el extremo contrario está la mayoría silenciosa que mantuvo en el poder al franquismo. El miedo a manifestar sus opiniones —prohibido, por otra parte— y un crecimiento económico sostenido hizo posible que el dictador se perpetuara en su puesto.
Barreiro dice que no siempre el malestar social se traduce en un castigo electoral a través de las urnas. Eso dependerá de un cúmulo de factores, entre los que está la calidad de las alternativas que vislumbre el votante a la hora de depositar su voto.

Sin ir tan lejos, historiadores y sociólogos critican el mero hecho de lanzar un concepto, el de las mayorías silenciosas, tan intangible. “Por definición, una mayoría silenciosa necesitaría un intérprete”, dice Miguel Martorell, profesor de Historia Contemporánea de España en la Uned. “Un Gobierno democrático tiene plena legitimidad. El uso de un concepto tan intangible es una manera de intentar legitimar una determinada posición. No tiene ningún sentido. Apelar a la mayoría silenciosa es como intentar descifrar un mensaje en los posos del café”. Otro historiador, Ángel Viñas, cree que en democracia la opinión pública se manifiesta en las urnas. “Cuando hay un malestar social profundo, hay una minoría que sale a la calle”, explica. “Las palabras de Rajoy son un truco viejo, pero también es propio de un régimen autoritario: ‘Quien no se manifiesta contra mí está conmigo”. Pero hay otro ángulo: el miedo a que la calle, como alertaba Nixon, imponga su criterio. El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, daba ayer argumentos en un artículo publicado en este periódico con el título Antipolitica y multitud, en el que alega que sustituir la institucionalidad deliberativa por el griterío de la población no es democracia, como tampoco es defender que la voluntad de un pueblo está por encima de las leyes.

Tanto Viñas como Barreiro hacen hincapié en la profundidad del malestar social que se vive en España; una situación de desánimo que no tiene parangón con ninguna parecida en los últimos 70 años. Mariano Rajoy, dispuesto a intentar mejorar la pobre imagen actual de España en su viaje a Nueva York, tuvo que tragarse, en este contexto, un par de sapos. El primero fue el sombrío reportaje de The New York Times sobre la situación social en España con fotos de ciudadanos rebuscando en las basuras. El segundo fue la manifestación frente al Congreso. Un hombre que conoce bien la fuerza (y la debilidad) de las protestas callejeras, Toni Ferrer, secretario de Acción Sindical de UGT, lo tiene claro: “Ese discurso de Rajoy es una manera de no afrontar la realidad. La mayoría está rechazando sus reformas y él mira para otro lado. Los psicólogos sociales lo definen como el odio al espejo de la madrastra de Blancanieves”.

En efecto, el reflejo que ofrece hoy el espejo no es el mejor que ha tenido España. Tampoco lo es la violencia de algunos en las protestas, pero esconder la realidad es una tentación todavía actual. “Es un disparate que se televisen todos los problemas del orden público con cámaras de televisión, porque incitan a manifestarse”, dijo ayer el presidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, que puntualizó en su entrevista a la Cope que lo que menos le gusta es que se televisen las cargas policiales. El sociólogo Lles puntualiza: “Cuando los políticos en sus expresiones optan solo por aquella que mas les conviene en cada caso y obvian —o desprecian— el resto están alimentando la crisis de legitimidad que las encuestas del CIS revelan”.


sábado, 22 de septiembre de 2012

- Groenlandia...........la blanca "Tierra Verde"

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Desde niño me han gustado siempre los mapas, ahora al pasar de los años más aun si cabe, y de los libros con los que antaño iba cargado a la escuela, la geografía era la asignatura que mas llamaba mi atención. Recuerdos tengo de cuando en el colegio, ya con el babi blanco de párvulos, admiraba ese globo terráqueo intrigándome con esa aislada gran mancha blanca que destacaba cercana al Polo Norte.......... Quien me iba a decir entonces; en esa España rancia y gris de finales de los 50; a la que añoran volver televisivos tertulianos decrépitos, y mediocres columnistas de nuevo cuño; que mis botas pasados "algunos" años pisarían esas tierras y que la lejana isla blanca del mapa dejaría de ser por fin una desconocida para mí.



Groenlandia (Greenland), la "tierra verde", a la que sus habitantes los inuits, llaman Kalaallit Nunaat "tierra de las personas", es una gran ignorada. Dependiente aun políticamente de Dinamarca y con una autonomía que ya quisieran los de la "Diada"; su extensión 2.166.086 km2. cuatro veces la península ibérica está ocupada en un 81%  por el Inlandsis, es la segunda concentración de hielo de nuestro Planeta. Una masa helada que en algunos lugares llega a los 3.000 mts. de espesor y de la que descuelgan miles de glaciares que han modelado su geografía durante millones de años, horadando sus rocas, formando profundos valles y configurando hermosos fiordos.

Solo parte de sus costas están libres de esa inmensidad de hielos, siendo en esa franja verde donde se agrupan sus gentes, en total unas 57.000 almas que habitan diseminadas poblaciones, denominándole ciudades  a las que superan los mil habitantes. De estos el 80 % son esquimales, aunque a ellos no les gusta ser apodados así, les gusta más ser llamados "inuits" (que significa "personas"). Siendo ellos sus primeros pobladores, llegados a estas frías tierras hace 4.000 o 5.000 años provenientes del Canadá, al que con anterioridad habían cruzado desde las estepas asiáticas; el resto son daneses y algunos otros occidentales aislados, que mantienen sus negocios o sus pequeñas granjas desde antaño.

Su mayoritaria población que no hace muchos años, sobrevivía de la caza de foca y la pesca, han pasado en apenas unas décadas prácticamente de la edad del hierro a la del electrodoméstico, siendo en la actualidad sus mayores problemas: el mantenimiento futuro de los subsidios daneses, de los que viven prácticamente en la actualidad y sobre todo el acentuado alcoholismo que pude observar en algunas de las poblaciones que visitamos.

De su forma de vivir originaria casi nada queda, es lógico para el siglo XXI en el que estamos, pero si no hubiera sido entre otros estudiosos, por Knud Rasmussen, que entre los años 1902 y 1924 habitó con ellos al norte, en la zona de Thule, legándonos sus estudios antropológicos sobre su cultura y sus formas de vida, estas se hubieran perdido en el tiempo o el olvido y no podríamos hoy saber, las difíciles condiciones y carencias con las que el pueblo inuit ha conseguido sobrevivir a estas latitudes, en este territorio tan hostil y áspero.

La autonomía con la que mantienen su autogobierno y el gran valor que les confiere su tierra, les ha llevado a mantener casi intactos los recursos naturales de que disponen, habiendo decidido clausurar una importante mina de uranio. Dudo, sobre cuánto durará esta defensa de sus recursos naturales. La pérdida del estado subsidiado ante su inminente independencia política, las presiones de intereses espurios, la llegada de los hombres de negro, sus insaciables vecinos del norte americano ...........etc., pueden llegar a que esta hermosa isla sea colonizada nuevamente, esta vez por los infames "Mercados", sin si quiera enterarse de que han perdido su independencia antes de conseguirla.
Hemos recorrido durante dos semanas parte del sur de estas tierras, un viaje diferente a lo que se entiende como turismo, un itinerario que nos ha llevado a conocer sus gentes, su forma de vida, parte de su cultura, sus coloridas y originales poblaciones, sus hielos, sus valles, su vegetación, sus costas, sus glaciares y sus inmensos y extraordinarios fiordos.
Un periplo de unos 650 km. en lanchas por sus marinas aguas y 80 en helicóptero por encima de algunos de sus islotes. Rodeados en muchos momentos por los hielos, verdadero protagonista de estas inhóspitas tierras, recorriendo en total unos 100 km. y más de 4.000 mts. de desnivel por encantadores senderos, entre paisajes únicos y sobrecogedores, al margen de la vorágine multicolor del turismo. También pudimos "disfrutar" de un par de días de foehn (vientos de unos 150 km. hora, que impiden la navegación), y vigilados por hielos milenarios nos hemos sumergido, rodeados de  una naturaleza virgen en sus insólitas aguas termales.
Pero sobre todo, además de los centenares de fotos, lo que me he traído de estas fías tierras son las sensaciones de la inmensidad de sus paisajes, en cualquiera de ellos, todo a mi rededor eran grandes espacios.
Partiendo de Narsarsuaq, el valle de Blomsterdalem o de las Mil Flores fue nuestro preludio, el recorrerlo hasta el glaciar Kiattuut se convirtió en el bautismo de hielo groenlandés. Visitamos al retorno Narsarsuaq, antigua base Americana y hoy aeropuerto a donde llegan las gentes que quieren descubrir estas zonas de suroeste groenlandés, entramos a su pequeño museo y transitamos por entre sus coloridas casas. Poco mas hay para ver en esta minúscula población, solo tomarse unas cervezas en la terraza del Blue Ice Café, eso, si no es fin de semana en el que está en vigor la ley seca.................., como colofón del día, una despejada y fría noche nos regalo el primer espectáculo de auroras boreales.
En la otra orilla del fiordo y separada por 4 km. de agua, se encuentra la aldea de  Qassiarsuk, desde ella dedicamos una jornada a recorrer los senderos que cruzan hasta el vecino fiordo de Sermilik y las granjas de Tasiusaq. Por un recorrido que tiene su encanto entre pastos y verdes lomas, ascendemos por el camino alto de los lagos, bordeando varios de ellos con ovejas en sus inmediaciones, bucólico y sereno recorrido que trascurre sin el mayor esfuerzo  hasta divisar en la lejanía la Bahía de los Iceberg. Es espectáculo es magnífico, sobre un agua azul con tonos color a frio, vemos como gran cantidad de bloques de hielo remansan, sobre la calmada lamina de la bahía que forma este brazo de fiordo, al que nos acercamos y donde se puede disfrutar de una serena tarde de navegación en Kayak, sorteando de los enormes témpanos de hielo que el vecino glaciar Egalorutsit Kangillit desprende al caer. La visión es de almanaque, las sensaciones placenteras...................la compañía inmejorable.
Qassiarsuk está asentada sobre las ruinas de Brattahlíð, en ella rememoramos las hazañas de Erik el Rojo, que expulsado de Islandia, fundó en el 985 en este lugar el primer asentamiento vikingo en Groenlandia, a la que dio nombre de "Tierra Verde".
Las "Sagas Islandesas" (escritas en el año 1261) describen minuciosamente la llegada de los vikingos a estas tierras y son a través de ellas como sabemos que,.................. en el año 982 Eirikr Rauði Þorvaldsson, "Erik el Rojo", apodado así por el color de su pelo y barba o más seguramente por su impetuosa condición. Cuentan estas sagas como su padre, Þorvaldr Ásvaldsson, fue desterrado de Noruega en el 960 por ocasionar algunas muertes, teniendo toda la familia que asentarse en Islandia. Erik se casó allí con Tjodhilde, pero en el 982 fue condenado a un destierro de 3 años por la muerte de dos hombres durante una reyerta. Animado por informaciones que poseía, orientó hacia el oeste su drakkar (embarcación vikinga), rumbo de una misteriosa y desconocida tierra mencionada con anterioridad por marinos y poetas, llegando a las costas Groenlandesas, mas concretamente al fiordo de Tunulliarfik, en donde fundó Brattahlíð la primera capital vikinga en Groenlandia.
En ella se edificó la que sería la primera iglesia cristiana del continente americano, Þjóðhildarkirkja (iglesia de Tjodhilde), así llamada en honor a Tjodhilde (Þjóðhildr's), la esposa de Erik. Cuenta la leyenda que fue el propio Erik el que se vio obligado a construirla, al negarse su mujer a dejarle entrar en el lecho conyugal hasta que no la edificara. El propio Erik nunca abandonó el paganismo, aunque según los mitos cristianos, se habría convertido al cristianismo en su lecho de muerte gracias a su esposa. En realidad se trata de las ruinas de una pequeña capilla. Al realizar excavaciones en sus alrededores, se  han hallado un total de 144 esqueletos humanos, correspondientes a personas altas y fuertes, no muy diferentes a los actuales nórdicos. En uno de los restos, procedente de un hombre adulto no escandinavo, se encontró incrustado entre las costillas un cuchillo, seña innegable de enfrentamientos en las límites de la colonia, en otro cementerio ubicado más hacia al sur, todos los cuerpos muestran amputaciones y lesiones, ocasionadas de forma innegable por un combate.
El entorno de Brattahlíð (Qassiarsuk) hoy en dia, aún ofrece las mejores tierras cultivables de Groenlandia debido a su ubicación al final del fiordo Tunulliarfik, que las protege de las inclemencias de su entorno.
Sobre la ubicación correcta de Brattahlíð, que quiere decir "ladera inclinada", los arqueólogos están trabajando sobre otras dos hipótesis: en las proximidades de Narsaq y otra situada en Quinngua, al fondo del fiordo Tunulliarfik.
Nos cuentan también, esta vez, las "Sagas Groenlandesas" (escritas en el año 1200) como desde este emplazamiento Leif Eriksson, hijo de Erik, partió en el año 1000 para descubrir el territorio Americano, quinientos años antes de que lo hiciera Cristóbal Colón, y al que denominó Vinland (tierra de viñas),.................. pero eso es otra historia que espero contar en otro momento.
Sorprendente es después de esta reseña histórica, navegar por el fiordo Tunulliarfik, también denominado Erikfjord, hasta colarnos en las entrañas del gregario fiordo de Qooqqut. Los bloques de hielo que en su parto final, suelta sobre la lamina de este brazo de mar el glaciar Qooqqup lo ocupan prácticamente todo, el caos es absoluto, el blanco es el color predominante, solo roto por el azul intenso del cielo. Los icebergs casi nos rozan en nuestra navegación, casi podemos sentir sus caricias a nuestro paso, todas las formas imaginables, todos los tamaños posibles, un sin fin de tonos blancos y azules intensos; la impresión de grandiosidad del paisaje, nos haces aquí mas pequeños a los que humanos nos sentimos.
Continuamos navegando hacia el embarcadero de Itilleq, desde el cual caminaremos hasta la aldea de Igaliku por el sendero "Kongevejen" o "Camino de los Reyes", bautizado así después de la visita realizada en el año 1952 por Rey Federico IX de Dinamarca. Por la vereda, al remontar la suave cuesta, disfrutamos de unos de los panoramas más hermosos y serenos del país. La calma del valle incita a la contemplación de este verde paisaje, el azul del cielo y del fiordo, contrasta con las coloridas casas de la población que al fondo divisamos esparcidas en su fértil campiña.
Por encima de la bahía, contemplamos orgulloso la silueta del pico Illerfissalik (1752 m.) en un  discordante entorno árido y desolador. Pero esta trocha que ahora recorremos ya era utilizada por los vikingos de la edad media, que cargando con las naves a sus espaldas, tardaban solo unas horas en atravesar el pequeño istmo de tierra, ahorrándose dos días de navegación en rodear toda la península, para llegar a través del Mar de Gardar, por el fondo del fiordo Igalikup Kangerlua, hasta Igaliku, la antigua Gardar.
En Igaliku se encuentran las ruinas del llamado Gardar vikingo, la primera capital religiosa de la Groenlandia vikinga emplazada en 1121. Después de la introducción del cristianismo por los nórdicos en los nuevos territorios, hubo tantos adeptas a la nueva fe, que en el año 1125 se nombró obispo a un joven cura. El nuevo obispado se estableció en ella, pasando el clarico a ser el mayor propietario de tierras de toda la comarca.Se edificó la catedral de San Nicolai, siguiendo los esquemas de la construcción groenlandesa, erigida enteramente con la roja piedra arenisca del lugar, el interior fue adornado con esculturas realizadas con " piedra de jabón” y las ventanas se elaboraron con tripas de animal. En la nave principal podían entrar más de un centenar de personas y disponía de un establo para más de cien vacas, un granero donde acopiar las provisiones que eran cosechadas por los granjeros, para después enviarlos a Roma. Fue la mayor iglesia que durante la edad media hubo en la isla, hoy solo podemos admirar su parte superior y los cimientos de la granja.
La actual población de Igaliku "chimenea abandonada ", fue fundada en 1783 por el colono noruego Anders Olsen y su mujer groenlandesa Tuperna, dedicando este lugar a San Nicolás, el protector de la gente marinera. Tiene fama de ser la población más bella de toda Groenlandia y una de las mejores tierras de Groenlandia. Hoy la aldea es un pequeño poblado inuit de apenas 40 habitantes, dedicados fundamentalmente de la cría de ovejas, en el que hallamos, una pequeña escuela, una tienda, un pequeño hotel con cafetería donde tomar algo y su pequeña iglesia donde podemos visitar su pequeño museo, en el que encontramos la reciente historia de este hermoso, tranquilo  y colorido lugar.
Qalerallit es un escenario vivo de imágenes sobrecogedoras en el que uno se puede imaginar cualquier escena. Los días, con sus noches, que allí pasamos no son fáciles de que se nos borren de la memoria. Su luz tiene algo de magia, es especial, crea brillos de una transparencia que solo se pueden apreciar en estas latitudes, los colores resaltan de forma especial y hasta se puede respirar la calma y la grandeza del entorno.
Llegamos al fondo de este fiordo un plomizo día lluvioso y aun así disfrutamos, descargamos nuestros bártulos de la lancha y cargamos con ellos ascendiendo hacia el balcón donde está situado el campamento Fletanes. Durante los días que por allí estuvimos el tiempo mejoró, siendo obsequiados en varias ocasiones con vistosos arcoíris y el espectáculo fue completo. Pateamos por sus lomas para ver la inmensidad del Islandsis, nos acercamos hasta el lago Kangerluatsiup por un paisaje casi lunar, caminamos entre las grietas por el hielo de unas de sus lenguas glaciares, jugamos con los icebergs varados en la playa que la marea baja dejaba esparcidos, recorrimos en lancha sus cerca de 10 km. de frentes glaciares, introduciéndonos entre miles de gaviotas, que extrañas de nuestra visita nos regalaban con magníficos vuelos, una mágica sensación que pocas veces, este que os reseña la historia ha vivido.
Pero sobre todo y como colofón final fuimos agasajados por el firmamento con dos noches de excepcionales auroras boreales. Un espectáculo único, el cielo se movía con cambiantes tonos verdes, en algunos instantes el efecto era completo..............cuerpos celestes bailando para nosotros una danza única y singular que solo se repite en estas latitudes, como si fueran fuegos artificiales sin pólvora ni sonido. No es de extrañar que los inuit, cuya ancestral religión ha sido la naturaleza crean que las almas de los fallecidos en espera de nacer de nuevo, forman las Auroras Boreales o "Luces del Norte". Un mito Inuit de la Península del Labrador cuenta que al final del mundo hay un gran abismo con un peligroso sendero que pasa por un agujero del cielo y llega hasta la tierra de los muertos. Las almas de quienes lo han cruzado encienden antorchas para guiar a los recién llegados, y quienes ya están allí festejan un banquete y juegan al balón con un cráneo de morsa, lo que origina las Auroras Boreales.
Especiales son también sus pequeñas ciudades con de un colorido único y peculiar. Narsaq, Qaqortoq, Nanortalik, nombres difíciles de pronunciar para los foráneos, con sus casas diseminadas, donde sus gentes te saludan al pasar, algunos hasta en castellano, siempre con el obsequio de una sincera sonrisa y donde comentábamos con tono ocurrente que todos, los pocos coches que había, tenían todos matricula de Granada (GR).
Especial es también el fiordo de Tasermiut y sus alrededores..................pero eso ya os lo contare en otro artículo.
Un viaje diferente por estas frías tierras, no sin un cierto grado de dureza, que hemos podido realizar gracias a la infraestructura de Tierras Polares, la empresa que Ramón Larramendi dirige desde el Albergue Leif Eriksson Hostel en Qassiarsuk, convertido en verdadero consulado español en Groenlandia y desde el cual, sentado en su terraza tomando una fría cerveza en las tardes o al amanecer cuando el fiordo comienza en estos días ya fríos de septiembre a estar cubierto por una lamina de escarcha, contemplaba los icebergs pasar y meditaba sobre como afectara en el futuro a esta tierra el llamado Cambio Climático.

Acompaño mi relato con el viedo The Aurora, de TSO Photography (Terje Sorgjerd) grabado en el sur de Groenlandia, con música de Hans Zimmer y Lisa Gerrard del tema de la película "Gladiator", Now We Are Free.


Un agradecimiento a Virginia y sobre todo a Jorge, por su compañía.

miércoles, 16 de mayo de 2012

- Cazorla y Segura…………la sierra de los huidos

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El espacio tiempo suele ser el gran enemigo para la memoria de los que humanos nos sentimos, pero también puede recuperarse como un gran aliado. Hace más de 30 años que mis botas pisaron por primera vez estas serranas tierras y alrededor de 25 de mi última visita, pero mis recuerdos siguen frescos de aquel entonces. No muchas cosas han cambiado, si que la forma de vivir de sus gentes; ahora los pequeños núcleos de población del interior de estos altozanos, antaño humildes y aislados, hoy son reclamo de un creciente turismo rural hambriento de deportes de acción y naturaleza. Pero en poco más he notado ese cambio en el tiempo. Reconocer que el asfalto ha sido sustancialmente mejorado, pero el resto de las rutas siguen manteniendo esa magia de descubrimiento, sus gentes siguen siendo amables, aunque algunas de ellas en la actualidad sean foráneas, pero nos reciben con la misma sonrisa que tenían sus padres o abuelos.

Este macizo calcáreo que ocupa el noreste de Jaén, avecinado con Albacete y Granada, ocupa una extensión cercana a las 215.000 ha. Siendo el mayor espacio protegido de España y el segundo del continente Europeo. No es una sierra tal y como se nos imagina a los mesetarios, por ello mi denominación de “macizo”, pues comprende varios y díscolos cordales, dibujando un laberinto de valles, calares y altiplanos, trazando un relieve enormemente abrupto surcado de profundas barrancadas, en las que sus ríos toman distintos caminos. Unos hacia el Este como el Segura, camino de las huertas murcianas del mediterráneo y otros como el Guadalquivir que se dirigen hacia el Suroeste en busca del mítico tartessos atlántico.

Su altitud entre los 500 y los 2.000 metros, con campas o navas en su interior donde poder desarrollar la agricultura, aunque esta fuera de subsistencia, ha propiciado su humanización desde tiempos remotos, si bien es cierto que su principales núcleos de población se hayan en la periferia, ya sea Norte (Segura de la Sierra), Oeste (Beas de Segura, Cazorla, Quesada), Sur Pozo Alarcón), Este (Santiago de la Espada).
Los primeros restos humanos catalogados de la época prehistórica (VI milenio a.C.) están ubicados en el corazón de la sierra, próximos a la Nava de San Pedro, localizados en un pequeño abrigo de roca del valle de Valdecuevas, situada al final del riachuelo de su mismo nombre, en un espolón sobre el arroyo, en la sierra del Pozo, no muy lejos del río Guadalentín. Pudiendo tratarse de un campamento ocasional de pastores o cazadores del neolítico.
Con nueve manantiales en un radio de unos 4 km. y próxima al manadero del Segura, en Fuente Segura (Pontones), se halla la Cueva del Nacimiento en la cual se han encontrado restos de ocupación humana, donde una comunidad del paleolítico superior y mas tarde del neolítico, vivían de la caza de los animales que había en su entorno: rebeco, ciervo, corzo, jabalí y cabra montés.
Se tiene probada evidencia de la presencia en la sierra, concretamente en las faldas orientales de la sierra, de grupos de pastores neolíticos que recorrían estos parajes, cobijándose en covachas y abrigos de la zona. Dejando en muchas de ellas vestigios de su paso a través de pinturas rupestres como las que he podido documentar en la Cueva del Clarillo, con unas magnificas y extraordinarias manos en rojo, que traen a mi mente las impresionantes del Rio Pinturas en la Patagonia Argentina.

En época íbero esta zona estuvo bajo el amparo del gran centro ibérico de Toya (Peal de Becerro), donde se puede visitar su Cámara Sepulcral. De esta época es también la necrópolis de las Quebradas.
Durante la dominación islámica de la península, que por estas tierras duró lógicamente más que por en norte de Hispania, las tierras de  Cazorla y Segura estuvieron pobladas de numerosas baluartes, alquerías y pequeñas poblaciones. En el término municipal de Santiago-Pontones quedan huellas de recintos fortificados entre los que destacan el Castillo de las Gorgolillas.

En el siglo XIII la comarca fue conquistada  a los musulmanes por la Orden de Santiago, concediéndoles el rey Alfonso X a sus moradores una serie de privilegios. El ser frontera árabe-cristiana durante casi tres siglos, hizo que no se desarrollase hasta la conquista de Granada a finales del siglo XV. Trescientos años en los que hubo un fluido comercio entre ambos bandos, unas veces permitido y otras perseguido, considerándolo las autoridades como contrabando, por lo que los arrieros de aquella época que se dedicaban a esta actividad eran denunciados como delincuentes y en ocasiones espías, por lo que se veían forzados a cobijarse en las Sierras.
Pero fueron muchos años de ocupación sarracena, y aun después, durante la expulsión de los moriscos de la península en 1609, muchos de ellos para no ser desterrados  se refugiaron en estos valles de estas escarpadas sierras, donde su cultura, el arraigo de sus costumbres y su religión aun perseguidas fue difícil de erradicar. Se conoce el caso de Juan López González, de la población de Riopar en plena sierra de Segura, fallecido en 1986, que a escondidas de sus vecinos, como comentaba su hija Venerada:

“se postraba de rodillas mirando al este y tocaba repetidamente con la frente en el suelo. Al sol le llamaba a veces Mahoma. A menudo recitaba unas salmodias incomprensibles con un libro viejísimo en las manos, con tapas negras de madera, que escondía dentro de una talega en una viga. En Semana Santa, cuando por el pueblo desfilaban procesiones, él no probaba ningún alimento mientras hubiese luz natural. Esos días, colocaba un plato vuelto del revés en el umbral de la puerta de su cortijo. Un día que un vecino le preguntó por que lo hacía, respondió ruborizado que era para que el plato se secase……………es que estaba muerto de miedo, siempre se escondía y me pedía a mí que no contase nada de lo que le veía hacer, es nuestra tradición, me contaba, pero eso no debes decirlo fuera de casa…… Él y su hermano salían a rezar al campo, para que nadie les viese. Antes de comer, inclinaba la cabeza y susurraba una salmodia en la que repetía mucho Alá”.
El escritor ingles Gerald Brenan, que no recorrió estas serranías, pero si las no muy lejanas y similares de Las Alpujarras, confirma en su libro “Al sur de Granada”, que a principios del siglo XX se conservaban muchas de las viejas costumbres moriscas entre sus gentes. Y es que 800 años de civilización árabe no son fáciles de erradicar en los 500 siguientes. Cuantos que nos creemos con pura sangre ibera, no correrá por nuestras venas sangre “barberi”, y a quienes despectivamente llamamos “moros”, no pudiera ser que formaran parte de nuestro pasado familiar.

Pero sigamos recorriendo parte de la historia de estas tierras. En 1809 los vecinos de los pueblos de los alrededores serranos, huyendo esta vez no del Cardenal Cisneros y su “Santa Inquisición”, si no de las huestes de los ejércitos franceses de Napoleón que habían invadido esta maltratada piel de toro, sembrando la desolación y la muerte por toda la geografía española. Utilizan nuevamente las navas, los valles y los lugares mas recónditos de estas serranías para refugiarse de las travesuras gabachas, como la destrucción y quema de la iglesia de Santa María en Cazorla, el saqueo de la vecina población de La Iruela, con la destrucción y quema de su Basílica de Santo Domingo de Silos, pasando a cuchillo o cruelmente fusilados a cuantos lugareños sorprendían con las armas en la mano o la ocupación en 1810 de Segura de la Sierra, arrasando su castillo y dando muerte a muchos de sus vecinos.

El fracaso de Napoleón al intentar traernos la modernidad a este país de “aquesas formas”, nos introdujo en el revuelto y dispar siglo XIX, con sus crisis permanentes, creadoras de una oligarquía rural que abusó del caciquismo para imponer a sus gobernantes, donde los ricos se hacían más ricos y los pobres más y más pobres. Esta situación provocó el crecimiento del bandolerismo en el sur peninsular, más concretamente en Andalucía, y estas sierras no estuvieron fuera de ese fenómeno. La figura del bandolero como malhechor y salteador de caminos, que resguardado en la sierra bajaba de ella para atracar a los sorprendidos viajeros, como un pintoresco componente de atrasadas sociedades rurales, de complejas comunicaciones y con poca presencia policial, tal y como nos han dejado las películas y series televisivas, nada tiene que ver con la visión que de ellos se tenia desde el interior de las sierras, donde la concepción mayoritaria justificaba, y aún hoy en día justifica, muchos de los actos que abocaron al bandolerismo (resistirse violentamente a pagar impuestos abusivos, robar a quien robaba, castigar al delator, agredir al capataz despótico o aplicar la propia e inapelable justicia).

Algunos narradores no dudan en afirmar que Francisco Ríos González, “El Pernales”, merodeó en mas de una ocasión por las sierras de Cazorla y Segura. Pudo ser de paso hacia Valencia, ya que esta demostrado que estuvo en esta ciudad intentando embarcar a América al menos en dos ocasiones, antes de ese fatídico 31 de agosto de 1907, en que una partida de la Guardia Civil dio muerte al famoso bandolero en la vecina Sierra de Alcaraz, en el paraje del Arroyo del Tejo de Villaverde de Guadalimar, cerca de la población de Salobre, donde nació José Bono, nuestro ínclito y simpar anterior Presidente de Las Cortes.
¿Volveremos en el siglo XXI (daros cuenta que las siglas romanas son las mismas, pero con otro orden) al XIX…………….?.  La crisis esta que no es nuestra, los nuevos modos de explotación laboral, el acopio de riqueza de unos, las decisiones de los gobernantes, las presiones de los mercados, la corrupción, el robo de los banqueros, las mentiras de los políticos……….. ¿Volverá a renacer en estos tiempos que corren el bandolerismo romántico y trasgresor?...........o será suficiente el 15-M para remover las conciencias.

Hacia los años de 1930 y hasta la guerra civil se crean sociedades de carácter sindicalista en los pueblos serranos, que durante el conflicto armado permanecerán fieles a la Republica convirtiéndose en un lugar de retaguardia y de cobijo. Al terminar la contienda el número de combatientes republicanos huidos fue tal que era difícil no encontrar familias en el ámbito rural de las sierras que no ocultaran a alguno de sus miembros buscado por el hecho de haber combatido contras los sublevados franquistas y muchos de estos nuevamente se refugiaron en el interior de las sierras jiennenses creando una guerrilla enormemente activa. Los Maquis, con una rebeldía combatiente basada en la defensa del régimen republicano, se adentraron en las espesuras de las serranías más inaccesibles, donde dispusieron sus bases realizando una guerra de guerrillas que trajo en jaque a la Guardia Civil hasta bien entrados los años cincuenta.
Durante los primeros años de la postguerra fueron numerosos los grupos de maquis que circularon por la provincia. Tales fueron, los capitaneadas por los hermanos "Jubiles", o las de "Vidrio" y "Torrente de Andalucía" situadas en los aledaños de Sierra Morena. Las partidas de " Cencerro " y " Salsipuedes " operaron en las sierras del sur de la provincia, mientras que las de los hermanos "Chaparros", "Pajuelas" y el "Sargento Chamorro" lo hicieron en Sierra Mágina.
El régimen franquista censuró intencionadamente estos hechos a los que tuvo que hacer frente no sin esfuerzo y un coste humano elevado. Más de 6.000 maquis recorrieron las sierras del país. Entre 1943 y 1952 fueron muertos en combates 2.302 guerrilleros y 3.846 fueron encarcelados tras haber sido heridos, siendo la mayor parte de ellos posteriormente fusilados. Sólo en Jaén capital, durante el periodo comprendido entre 1939 y 1949 fueron ejecutadas 1.276 personas.
Uno de estos huidos de la represión sediciosa fue Manuel Calderón Jiménez alias " Ramiro ", miembro de la partida de “Pablo el de Motril”, uno de los últimos guerrilleros antifranquistas abatido en 1952 por la guardia civil. Encontró la muerte en Torcal del Lobo junto al río Guadalentín, un lugar muy próximo a la Nava de San Pedro, en pleno corazón de las Sierras de Cazorla y Segura. Su cuerpo cargado en una mula y trasladado hasta Quesada fue enterrado en la oscuridad de la noche, sorteando las miradas importunas de la población. Se le dio sepultura en la fosa común del "corralillo de los ahorcados", una porción de tierra relegada del cementerio y reservada en aquellos tiempos de fundamentalismo católico, para los suicidas, ateos, niños sin bautizar y apostatas, que no eran merecedores de ser sepultados con los piadosos.

Curioso es el hecho que se pude advertir en la inscripción registral de su muerte. En el apartado en el que se debían consignar los motivos de la defunción se escribió literalmente: "el finado falleció al hacer frente a la guardia civil cuando ésta lo perseguía como malhechor y fugitivo de la pasada guerra de 1936". Todo el párrafo fue tachado posteriormente; tal vez el censor de turno se percató de que cuando comenzó la guerra civil "Ramiro" era tan sólo un niño de trece años y se estaría reconociendo la incompetencia del régimen, para apresar a este joven que durante catorce años combatió clandestinamente contra el gobierno faccioso.
Curiosos y singulares son también las denominaciones que se utilizaban para definir a las personas que colonizaron o desarrollaban algunas actividades en las sierras. Durante el siglo XIX, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz tuvieron efectos significativos para estas sierras, pues a través de ellas se consiguió la repoblación de las mismas. Un decreto permitió ocupar “sin pago” las tierras de realengo cercanas al Guadalquivir y sus afluentes, amojonarlas y ponerlas de terreno nuevo apto para cultivo, considerándose “siempre” de su propiedad. Este es el origen de ”Los Hornilleros” y supuso la colonización de la Sierra de Cazorla, hasta que en 1960 se declarara el Coto Nacional de Caza, obligando a los serranos a abandonar sus casas para vivir en los pueblos que entonces se crearon al efecto, Coto Ríos y Vadillo.


De nuevo una huida a estas sierras, esta vez por penuria. Familias enteras, hombres mujeres e hijos, llegaban a estos territorios tan alejados de sus orígenes, llevando tan solo consigo consigo sus aperos de labranza, sus ganados y sus bestias de carga, aunque muchos eran tan pobres que no tenían otras posesiones que la ilusión de poseer un trozo de tierra. Casi todos iban con sus hornillos colgados para cocinar la escasa comida que llevaban o la que pudieran conseguir por el camino, por lo que los individuos que los veían pasar cuando se dirigían hacia estas sierras empezaron a llamarles “Los Hornilleros”. Estas gentes simplemente amojonaban un territorio, lo saneaban de pinos para ponerlo en cultivo y construían su choza. Sin necesidad de escrituras ni papeles, se convertían en sus amos, no hacía falta redactar censos para tener tierras. Como el dicho………. “tenían menos papeles que la burra de un gitano”,……….. pero no los precisaban para vivir allí; simplemente la tierra pertenecía a quien vivía en ella y la trabajaba.
 
La actual población de Santiago de la Espada, ubicada en las faldas de la Sierra de Segura, tuvo su origen en un grupo de pastores que acudían con sus ganados desde Cuenca, llamándose originalmente El Hornillo, desde entonces sus habitantes tienen el gentilicio de hornilleros, apodo del cual están muy orgullosos.
Desde mis primeras visitas a estas intrincadas sierras obra en mis manos la novela que Juan Luis González-Ripoll editó en 1976, “Los Hornilleros”. En ella nos narra las vicisitudes de estos colonos en estas sierras. Sus vidas, miserias, sus inquietudes, su coraje y sus esperanzas son contadas a través de la familia Montiel, protagonistas en un tiempo ya lejano, en que la sierra atufaba a lobo y aun quedaban osos por las altas cumbres.

Curioso, aunque también tétrico y macabro, es el término de “recolectores de cadáveres” que se acuño por estos lugares desde la colonización del interior de las sierras en el siglo XVIII por “Los Hornilleros”, hasta comienzos del siglo XX. Las navas, valles, arroyos, praderas y regatos estaban salpicados de una colectividad humana que aunque diseminada en cortijadas tenia cierta importancia, amen de las personas que se trasladaban desde las poblaciones de las cercanías, para desarrollar las variadas tareas que las explotaciones rulares requerían en su interior, desde pastores a agricultores, pasando por buscadores de fortuna, mineros, guías, leñadores, clérigos, pescadores, cazadores, delincuentes, guardas, peones camineros, viajeros ocasionales… una disparidad de sujetos se movían por un territorio carente de las comunicaciones de hoy, adentrándose en lo más recóndito sin coincidir dos personas en semanas, con jornadas de trabajo duras y sin el menor remedio próximo ante la enfermedad, produciendo en  multitud de ocasiones la muerte del desventurado que tenia la mala fortuna de caer herido, enfermar o ser asesinado en estos territorios inhóspitos, lejos de su lugar de origen.

Esto ocasionó que algunos individuos de las aldeas circundantes se dedicaran a la búsqueda de los desaparecidos que no habían vuelto a sus hogares en el tiempo razonable. A estos personajes de peculiares características y un oficio nada envidiable se les denominaba "buscadores de muertos" o "recolectores de cadáveres”, hombres sencillos, respetuosos, fuertes, normalmente solitarios. Su labor fácil a la vez que tétrica y desagradable, era ir con una o varias bestias  por los parajes donde se creía podía encontrarse el difunto, localizarlo, cargarlo y transportarlo hasta el cementerio del pueblo, toda vez que había que darles sepultura en tierra sagrada, normalmente el La Iruela o Cazorla, evitando que sus almas tuvieran problemas con la divinidad.

Su partida de búsqueda solía ser al atardecer ocultándose de la vista de los ciudadanos.  Los supersticiosos lugareños tenían reparos en cruzarse con ellos, por lo cual utilizaban trochas y veredas poco usadas y apartadas de la vista, sendas que tomaron la denominación de “caminos de los muertos”. Durante el retorno se repetía el mismo ritual se procuraba coincidir con horas en los que la luz era escasa, normalmente de noche, intentado que no hubiese contacto visual con la población, hasta dejarlos en el cementerio. Uno de esos lugares de enterramiento era el antiguo camposanto de la Iruela, Un lugar tenebroso ya de por sí que sin duda favoreció más si cabe a fomentar la leyenda negra sobre estos traslados de cuerpos. El tramo final que conduce hacia el interior de un recinto amurallado, es un camino estrecho, empedrado, y con una claustrofóbica entrada que hace varios giros leves pero lacónicos.

Todos los oficios tienen particularidades que los hacen diferentes y únicos y estos protagonistas no podía ser menos. Los "buscadores de muertos" eran personas de unos escrúpulos y una religiosidad fuera de toda duda. No deja de sorprender lo que la sociología de un acontecimiento útil y medianamente religioso pudo derivar debido a la sugestión, al miedo y al respeto hacia la muerte y su entorno. Durante años la figura de estos individuos, que tenían una labor tan poco grata, suscitó el "miedo al encuentro", un temor que se convirtió en pavor y de ahí, en leyenda.
El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, que ese es su nombre, está declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1983, Parque Natural desde 1986, así como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987.

Espesos bosques de pinares se extienden por sus valles llegando hasta las alturas, donde habitan especies únicas endémicas, como la violeta de Cazorla (el narciso más pequeño del mundo), la pingüicola vallisneriifolia (singular planta carnívora) de la Sierra de Segura, la hormatofila, el geranio de Cazorla, la aquilegia cazorlensis y el narcisus longipatus. Poseyendo una de las floras más ricas de toda la cuenca mediterránea.
Así mismo cuenta con una variada fauna salvaje (ciervos, gamos, muflones, cabras hispánicas, buitres, ardillas, nutrias, jabalí, halcón peregrino, quebrantahuesos, comadrejas...). En las zonas elevadas, entre las rocas, se puede encontrar la lagartija de Valverde, descubierta en 1958 y endémica de la Sierra Segura. También única y en peligro de extinción es la nocturna mariposa Isabellae, una de las más llamativas del mundo. El oso se extinguió a principios del siglo XVII,  el lobo dejo de verse en el primer cuarto del siglo XX (1.923), el lince ibérico ha debido extinguirse durante las últimas décadas del siglo XX, aunque no se conoce con seguridad la fecha exacta.  Resaltar el impresionante espectáculo auditivo que en otoño produce la “berrea”, durante el cua los ciervos braman y pelean por ser el amo y señor de las hembras de la manada.

Para visitar sus mágicos enclaves lo mejor es recorrer a pie sus antiguas trochas y los caminos de herradura, que durante siglos usaron como vía de transito la escasa y dispersa población local, que desde tiempos añejos moraron esta extraordinaria tierra. Muchos de estos viejos senderos hoy han quedado en desuso, aunque otros se están recuperando. No me quiero extender sobre los sorprendentes lugares y asombrosas veredas que por estas sierras podemos encontrar. Hoy afortunadamente existe este medio por el que me estas leyendo y con la infinidad de publicaciones existente que encontramos en cualquier librería especializada, podemos documentarnos sobre enclaves y recorridos por estas serranías. Es por ello que no os voy a cansar más, solo relacionaros algunos lugares de especial interés, reconociendo que no soy un gran conocedor de la zona y sabedor de mis carencias sobre otros lugares de igual o superior belleza escondidos entre estos barrancos serranos:

Visitar el Valle y Nacimiento del Guadalquivir, ir a contemplar los Tejos milenarios del Barranco de la Cañada de las Fuentes, pasar a admirar el Nacedero del Segura, recorrer el Barranco del Guadalentín,  caminar por la Nava del Espino hasta llegar a los miradores del Poyo de la Mesa, recrearnos en la Nava de San Pedro para acceder a los Arroyos de Valdecuevas y Valdetrillo, ascender a la Nava de Paulo (donde antiguamente habia un refugio en el que dormi en mis años mozos y del que ahora solo quedan sus ruinas) para conocer los Campos de Hernán Perea y ascender al Pico Empanadas, transitar la Cerrada del Utrero admirando la Cascada de Linarejos y sobre todo realizar el recorrido por el Rio Borosa hasta la Laguna de Valdeazores.

Espero que estas letras mías os hayan intrigado hasta el punto de acercaros a visitar estas tierras.




martes, 15 de mayo de 2012

- 15-M – 2012 …………..un año después la esperanza se mantiene……..la revolución sigue pendiente

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Un año después,………… esos que decíamos dormidos, que no participaban, que se resignaban, que pasaban de todo…………esos jóvenes han vuelto a la “Puerta del Sol”. De nuevo una maraña multicolor recorría los cuatro puntos cardinales de la ciudad para confluir y llenar de nuevo la esperanza, en el mítico kilometro cero de nuestra piel de toro. Otras ciudades, otros lugares, celebraron la fiesta de la indignación.
Quiero desde esta pagina rendir pleitesía a esos que no se resignan y que con tan solo sus manos en alto y sus gritos mudos, quieren cambiar este mundo llenos de los nuevos mercaderes de Cafarnaúm. Sirva para homenaje de esos perroflautas, indigentes y cualquier otro de esos descalificadores adjetivos con los que la rancia antigualla de los TDT Party, nos aporrean en los subvencionados y financiados medios de comunicación mediáticos, con los que los sectores mas enigmáticos de la “diestra” española se ha servido para intentar conseguir sus fines ideológicos.

También rendir cumplida consideración a otro indignado-insurgente que todos los viernes y domingos nos regala sus acidas letras, a través de “El País”. Juan José Millás sigue resistiéndose a ser oveja y con sus letras de lobo nos refresca la memoria y nos acerca a la realidad. Este artículo que os trascribo y que está recorriendo la RED, no tiene desperdicio…………………..la pura realidad que nos ha llegado en suerte un 20 de noviembre..
Un sindiós
Desde que los ministros de Rajoy, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didácticamente los porqués de la demolición del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aquí un resumen, claro como el agua, de sus argumentos: Se pone precio a la sanidad para que continúe siendo gratuita y se expulsa de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derechos de los trabajadores y se penaliza al jubilado y al enfermo para proteger a los colectivos más vulnerables. En cuanto a la educación, ponemos las tasas universitarias por las nubes para defender la igualdad de oportunidades y estimulamos su privatización para que continúe siendo pública. No es todo, ya que al objeto de mantener el orden público amnistiamos a los delincuentes grandes, ofrecemos salidas fiscales a los defraudadores ambiciosos y metemos cuatro años en la cárcel al que rompa una farola.
Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir, de modo que mentimos, sí, pero al modo de los novelistas: para que la verdad resplandezca. Dentro de esta lógica implacable, huimos de los periodistas para dar la cara y convocamos ruedas de prensa sin turno de preguntas para responder a todo. Nadie que tenga un poco de buena voluntad pondrá en duda por tanto que hemos autorizado la subida del gas y de la luz a fin de que resulten más baratos y que obedecemos sin rechistar a Merkel para no perder soberanía. A no tardar mucho, quizá dispongamos que los aviones salgan con más retraso para que lleguen puntuales. Convencidos de que el derecho a la información es sagrado en toda democracia que se precie, vamos a tomar RTVE al asalto para mantener la pluralidad informativa. A nadie extrañe que para garantizar la libertad, tengamos que suprimir las libertades.
Juan José Millás (El País viernes 27 de abril de 2012)
Para los que estuvisteis en la Puerta del Sol el pasado sábado día 12, entre las 21,32 y las 22,37, os mando este regalo para a ver si os veis……………….yo a esa hora ya me había ido de cañas por los alrededores de la plaza……no me busquéis.
Pincha en este enlace y si te ves……….saluda: