miércoles, 14 de mayo de 2014

- Barroco siciliano

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Después del Gótico, con sus efectos creados por celestiales agujas y ojivales arcos, en el que la busca de la luz acercara a los creyentes hacia el sumo hacedor; el Renacimiento se enfrentó a la omnipotente Iglesia, situando, en lugar de Dios, al ser humano como centro de su mundo. Las torres góticas fueron reemplazadas por cúpulas y los arcos apuntados por los de medio punto, generando espacios cómodos y lugares de esparcimiento, en una alegoría hacia el mundo terrenal, más próximo al ser humano que al divino. Ante esta pérdida de protagonismo eclesial, surge 200 años más tarde el arte "Barroco", en gran parte potenciado por el catolicismo, recuperando así la iniciativa perdida sobre el control de los humanos a través de la "fe". 

El Barroco, floreció como estilo artístico a finales del siglo XVI y principios del XVII en Italia, desde la que se propagó hacia la mayor parte de Europa, llegando incluso a la América Latina, custodiada en aquel entonces por las potencias coloniales, fundamentalmente la nuestra. Irrumpió en un período histórico caracterizado por importantes pugnas religiosas entre países protestantes y católicos, como con marcadas diferencias políticas entre monarquías absolutistas e incipientes estados parlamentarios, en donde una naciente burguesía comenzaba a poner las raíces del futuro sistema capitalista. Durante largo tiempo el arte "barroco" estuvo denostado, teniendo un sentido peyorativo, siendo asimilado a: recargado, exagerado, fatuo, falaz, e incluso caprichoso, hasta que fue recocido y valorado ya a finales del siglo XIX. 

Algo más tardío se desarrollo el llamado "Barroco Siciliano", que aunque mantiene las típicas líneas curvas de su originario, se caracterizó por su delicado aire remoto, con abundante luz a través de espaciosas plazas con potentes escalinatas, calles de arqueadas fachadas adornadas por sonrientes máscaras y rollizos querubines. Todo ello elaborado con la calida piedra volcánica tan abundante en esta isla mediterránea, generando una personal genialidad que ha dotado a Sicilia una identidad arquitectónica propia. 

Esto se debió a que gran parte de la isla quedó destruida por el terremoto del año 1693, en el que cantidad de pueblos y ciudades se trocaron en escombros, pereciendo millares de personas. Después del trágico suceso, los arquitectos sicilianos tuvieron la irrepetible ocasión para poder crear la arquitectura barroca más avanzada. Su personal visión, dio lugar a una concreción de formas en la edificación muy peculiar en la isla; y aunque el atrayente "Barroco Siciliano" perduró apenas medio siglo, ya que pronto se puso de moda un nuevo estilo, el neoclasicismo, dejó perfectamente expresado el momento social de la vida isleña; gobernada en aquel entonces por España, y administrada por una aristocracia de extravagantes y ricos personajes, con una economía muy concentraba, basada fundamentalmente en la agricultura. 

No soy muy afín a este tipo de recargada arquitectura, pero debo reconocer que los conjuntos formados por estas construcciones: iglesias, palacios y elementos decorativos, que por la isla italiana se pueden encontrar en abundancia, no me generaron ese rechazo que otros lugares si crearon en mi iletrada visión. Tal vez esto se debe, por formar parte de aglomerados urbanos homogéneos en ese tipo de construcción, o por la suavidad en los tonos de la piedra con los que están levantados. Sea como fuera, se pasean y se disfrutan sin ningún reproche por mi parte, aun con sus exuberantes filigranas decorando sus fachadas y balcones. 

Aunque este tipo de arquitectura la podemos encontrar con abundancia por toda la isla, es en su parte Este donde encontramos su máxima expresión, y más concretamente en el denominado Valle de Noto. 

Hasta él acercamos nuestros pasos partiendo de Enna, la ciudad más alta de toda Sicilia y por lo tanto una de las más fría. Situada sobre un roquedo, a 1.000 mts. de altitud, no es uno de los lugares más transitados por el turismo, lo que le da un encanto añadido. Las vistas que tenemos desde nuestro recomendable hospedaje, el B&B Enna Inn Centro en Vía Sant'Agata, 49, son especialmente bucólicas, con la silueta del caserío de Calascibetta frente a nosotros, rodeado por un paisaje dominado por el verde color de los campos a nuestros pies. No me quiero entretener mucho en los pormenores de esta población, solo insistir en recorrer su calle principal, la Vía Roma, en la que se sitúan los elementos más característicos, entre ellos su Catedral, y llegarse hasta el Castillo Normando, y en sus aledaños la Rocca di Cerere, cuna del culto a la Diosa Ceres, donde existió un tabernáculo dedicado a ella en el siglo VII a.C. del que sólo se conservan su basamento. A la bajada, recorriendo la misma calle de subida y antes de toparnos de nuevo con la Catedral, es sugerente adentrarnos  al Caffè letterario "Al Kenisa", en la Vía Roma, 187, instado en el interior de una
antigua capilla barroca, a la que han mejorado su anterior uso. Se trata de un establecimiento tranquilo, con agradable música donde tomar unas birras, en el que podemos encontrar una biblioteca-librería, en su cripta, se pueden aun ver los escusados, donde hacían sus deposiciones de forma comunal los monjes......de ahí, debe de venir la palabra comunidad monacal.

Siempre suelo aconsejar en estas notas los lugares y las personas que se merecen su reconocimiento por su trato, como por su atención, también por lo contrario. A Enna llegamos al medio día, antes de comer, lo primero fue buscar un establecimiento que pudiera tener buena pinta, fue el caso de "La Fontana", en Vía Volturo, 6, el local bien, la atención del camarero perfecta, pero el condumio............. incomible. Al plantear nuestras quejas al salir, después de liquidar la factura; la cocinera, una señora grandona ya en edad madura, nos teatralizó con costarse la venas con un cuchillo (sin filo) por nuestras críticas. Para nada es un local recomendable; posteriormente nos enteramos, a través de cometarios de lugareños, que tenía fama de ser el peor de toda la ciudad, como así he podido confirmar en las páginas de "Tripadvisor". También al leer por este medio sobre él, me he enterado que lo recomienda la guía "Lonely Planet", la cual he dejado también de usar desde hace tiempo, por favor, no os dejéis liar por la "Loli", y ni se os ocurra ir a este establecimiento.
Lo quiero poner también en italiano, por si alguien que domine ese idioma, entra en estas páginas en busca de información, se quede bien enterado del tipo de restaurante que se puede encontrar en esa ciudad siciliana de Enna. 

Consiglio sempre in queste note giù luoghi e persone che meritano il riconoscimento per il loro trattamento e la cura, anche il contrario. A Enna è arrivata a mezzogiorno, prima di mangiare, la prima cosa da fare era trovare una proprietà che potrebbe essere buono, era il caso di "La Fontana", in Vía Volturo, 6, il stabilimento ben, l'attenzione del cameriere perfetto, ma le cibo............. immangiabile. Aumentando le nostre lamentele a lasciare, dopo aver pagato il conto; la cuoco, un grandona in signora di mezza età, e drammatizzato ci è costato te le vene con un coltello (non affilato ) per le nostre recensioni. Per niente è un posto consigliato, poi abbiamo scoperto, attraverso il commento dalla gente del posto, che avevano la reputazione di essere il peggiore in città e sono stati confermati nelle pagine di "Tripadvisor". Anche a leggere in questo modo su lui, ho sentito dire che consigliato dalla guida "Lonely Planet", che ho anche smesso di usare un po ' si prega di non essere ingannati dal "Loli" e nemmeno pensare di andare in questo stabilimento.
Vorrei anche mettere in italiano da qualcuno che maestri la lingua, accedere a questo sito per informazioni, è ben consapevole del tipo di ristorante che si trova nella città siciliana di Enna. 

Continuando hacia el sur, y a pocos kilómetros de cruzar Piazza Armerina; en la que destaca por encima de su caserío y fundiéndose con el cielo, la celeste cúpula de su Catedral; se encuentra la Villa Romana del Casale. Uno de los ingredientes turísticos sobresalientes de Sicilia, la denominada como "Capilla Sixtina del Mosaico Romano", con la benevolencia de esos pequeños azulejos custodiados en el Museo del Bardo de la capital tunecina; algo realmente incomparable y de inexcusable visita. 

Sobre esta villa romana, descubierta en 1929 y que  habitaron, entre otros, el emperador Maximiano Hércules y su familia a comienzos del siglo IV, observaremos durante un buen rato cantidad de ellos, a través de  coloreadas y bien conservadas escenas de caza, costumbristas, naturaleza y erotismo entre otras. Destacando la sala "delle Dieci ragazze" (de las diez muchachas), la joya del caserío, donde están representadas diez apuestas mozas, efectuando agilidades deportivas, ataviadas con ligeros ropajes que asemejan mucho con los bikinis, prendas que fueron rescatadas de los tiempos romanos por el francés Louis Reard en 1946, para alegrar y colorear nuestras playas levantinas. 

Continuando andadura, nos introducimos en la denominada Ruta del Barroco Siciliano o del "Valle de Noto", donde se hallan algunas de las poblaciones más destacadas de este tipo de construcción en la isla. Fueron reconstruidas en este característico estilo a raíz del fatal terremoto ocurrido en enero de 1693, que desbastó todo el este siciliano, destruyendo casi setenta poblaciones y causando decenas de miles de muertes. Dándole   a toda la región una curiosa y bella uniformidad en su configuración urbana, con los cálidos matices de sus piedras, generando su peculiar ambiente. 

En este periodo de su historia, Sicilia aun estaba gobernada por España, siendo Felipe V y Carlos III quienes promovieron la reconstrucción de las ciudades dañadas por el seísmo, encargando para ello a los mejores arquitectos de la época, trazando en todas ellas un nuevo y acertado diseño urbano, surgiendo de la catástrofe y la desolación algunos de las villas más atractivas del Mediterráneo. 

Estas magníficas joyas barrocas, como son: Caltagirone, Palazzolo Acreide, Militello di Val di Catania, Ragusa, Módica, Scicli, Noto y Catania, declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, agrupan, junto con Siracusa el exponente del barroco llevado a su máximo esplendor. 

Todas siguieron el mismo diseño urbano: La iglesia o catedral se situó en el centro de la urbe, a su rededor el palacio episcopal y los conventos, en sus proximidades los mercados y comerciantes, emplazados en las amplias calles que accedían a la plaza principal. Los palacios nobiliarios se levantaron en la parte alta de la cuidad, copando los mejores lugares, dejando los arrabales y los terrenos más escabrosos, umbrosos y densos para que las clases más humildes, edificasen en ellos  sus sencillas casas. 

En Caltagirone, capital de la cerámica siciliana, es imprescindible visitar y ascender la famosa escalinata de Santa María del Monte, salva con sus 142 escalones, entre tiendas de suvenires y quincallería variada, reclamo turístico para sus visitantes, los 50 metros de desnivel que hay entre Piazza del Municipio y la iglesia de Santa María del Monte (antigua catedral de la ciudad). Los diseños de cerámica que adornan sus peldaños, son todos diferentes, representando sucesos de la historia y escenas de la vida siciliana. 

Ragusa es otra de esas poblaciones en donde perderse un rato, sobre todo en su parte alta y más antigua "Ragusa Ibla", con sus casas encaramadas a la colina, batallando por no precipitarse sobre el vacío a sus pies. Todo un banquete de barroco; desde el Duomo di San Giorgio, o la Chiesa di S. María delle Scale, hasta cualquiera de sus numerosas y decadentes casonas, como el Palazzo di Zacco, en el que sus balconadas están sujetas por sus desafiantes cariátides. 

Al acercarnos a nuestro siguiente destino, Módica, esta se nos presenta como a vista de pájaro, con el Duomo di San Giorgio tutelando su interesante casco antiguo. Merece la pena acercarse hasta ella solo por ver la elegante fachada de su catedral, a la que se accede tras ascender una formidable escalinata, considerada una de las maravillas del barroco-tardío. Fue durante la edad media, uno de los señoríos más importantes de Sicilia, con importantes cenobios, palacios e iglesias que así lo rubrican. Dividida en dos diferenciadas partes, la Módica superior y la inferior, no podemos dejar en ella sin probar sus chocolates, ya sea en frio o caliente; elaborados con los antiguos métodos que los españoles aprendieron en Méjico. 

La última ciudad del "valle" es la que le da el nombre, "Noto". Joya y capital de este barroco tan singular, uno de los lugares indispensables de visitar en la isla; aclamada por Cesare Brandi (inspirador de la "Teoría de la Restauración") como el "Giardino di Pietra", el Jardín de Piedra. A causa de la catástrofe provocada por el terremoto del siglo XVII, se generó la oportunidad de diseñar una nueva ciudad, que se situaría a apenas 10 km. al sureste de las ruinas de "Noto Antica", sobre la pendiente de una colina que se extiende hacia el mar Tirreno, del que le separan apenas legua y media. Su motivación no era otra que demostrar la ostentación del clero y la nobleza, rivalizando cada una de ellas por edificar los edificios más suntuosos y ostentosos. 

Edificada al gusto barroco, siguiendo la moda de la época, con anchas y paralelas calles interpuestas por amplias plazas, generando grandes espacios donde los desniveles son solventados por entretenidas terrazas y escalinatas, creando unas extensas aéreas de unión entre iglesias, palacios, conventos y casonas, que junto con la uniformidad cromática, nos muestran esa exuberancia urbana y una unidad de estilo irrepetible en otros lugares. 

Llegamos al atardecer, la hora perfecta y en la que mejor se deja visitar y recorrer, cuando al contacto con el sol sus edificios alcanzan una tonalidad áurea irrepetible, y su tono, entre las dos luces del crepúsculo hace que todo ese atrayente entorno destelle mucho mas. Hay que atravesarla punta a punta por su arteria principal (Vía Marconi-Corso Vittorio Emanuele), en la que entre otros edificios destaca el Palazzo Ducezio y la Catedral, situada justo enfrente, con su amplia y elegante escalinata. Deberemos de retornar en sentido contrario, por la paralela Vía Cavour, repleta de mansiones como el Palazzo Nicolaci, con un característico regusto de "Il Gattopardo" de Visconti,............... completando un recorrido pleno de barroquismo, a través de algunos de los portentos que en este estilo por él nos toparemos. 

Por fin llegamos a Siracusa, para mí el mejor complejo urbano de toda Sicilia, de la que dijo Cicerón, era la ciudad más bella del mundo, y a la que se llegó el mismo Platón para exponer su idea de República. Si dejamos flotar a nuestra imaginación, podremos oír como aun replica el grito ¡Eureka!, y con él la presencia del entrañable, alocado y sabio Arquímedes, corriendo en "pelota viva" por su ciudad natal, extasiado por el descubrimiento del principio que lleva su nombre, aquel que tanto se esforzaron nuestros maestros en hacernos enseñar. 

Nos acercamos al rione (barrio) de Ortigia, su parte más marina, para visitar en soleada mañana la parte de levante, dejando para la tarde la de poniente, comenzando por el mercado y el Templo de Apolo; muy cerca de él, la Trattoria del Buongustaio, en Vía Trieste, 11, donde serás gratificado con una "zuppa di pesce", que no es una sopa propiamente dicho, sino más bien un conjunto de pescados y moluscos, guisados y aderezados en una exquisita salsa. El paseo por el contorno de sus murallas tiene algo de singular y emotivo a la vez, es como si el inmediato mar, ese añejo mediterráneo parado como un lago ante nosotros, pareciese advertir la próxima arribada de alguna nao llegada desde la antigua Grecia. Callejas, callejones, plazuelas y recovecos son nuestra aliada compañía; la magnífica Plaza del Duomo presidida por la Catedral, sus palacios, la Fontana Aretusa, el Castello Maniace, las pastelerías, las terrazas donde tomarla a la puesta del sol y sobre todo esa luz especial que la ilumina. 

Y al otro lado de la Isola di Ortigia, su recinto arqueológico, con los restos del  mayor asentamiento griego de toda la isla siciliana y capital del Mediterráneo durante varios siglos. En él se halla su Teatro Griego, el más grande de occidente y del mundo antiguo, con una cabida para 20.000 personas, donde  sin ninguna duda se represento a Esquilo, que además era siracusano, el cual no pudimos ver en su original amplitud, pues lo estaban acondicionado y forrando su graderío en madera, para que no sufriera los ímpetus de los seguidores de los Rolling Stones, que en fechas “Orecchio di Dionisio”. Según cuenta la leyenda, fue en esta cueva, que cuenta con una muy buena acústica, donde  el tirano Dionisio encerraba a los prisioneros atenienses, para espiar sus cuchicheos sobre él. No muy lejanas se encuentran las Catacumbas de San Giovanni, con una compleja red de laberintos subterráneos formada por unas 20.000 tumbas.
cercanas darían un recital con,................ su lengua fuera . También el Anfiteatro Romano calificado uno de los más característicos de su género. Las Latomias (antiguas canteras de piedra), oquedades naturales en la pared de roca caliza, donde está la famosa
 
Casi pegada a ellas la antítesis, de todo lo que hemos podido ver en esta admirable urbe. El mamotreto vanguardista de criticado gusto que alberga el Santuario de Santa Madona de las Lagrimas, un controvertido edificio de 80 metros, con traza más de otra cosa que dé lugar de culto, en el que se venera el hecho de una lagrimación en 1953; tal y como  cuentan, una representación en yeso del Inmaculado Corazón de María que pendía por encima del lecho de un humilde matrimonio, rezumó gotas durante cuatro días, hecho un tanto insólito que generó un alto grado de incredulidad. 

Nos comenta Miguel Reyero en su libro-guía Rumbo a Sicilia: “es difícil, para quien ama las ciudades hermosas, agradables y proporcionadas, ser objetivo cuando se describe Siracusa” así como: “de la maravillosa isla de Ortigia, en la que se agrupa la ciudad griega, la medieval y la barroca, uno no encuentra el momento de irse, y cuando lo hace, siempre desea volver”. 
 

Por eso, Siracusa no se puede contar........hay que ir a verla, pasearla, respirarla y llenarse de ella.

viernes, 2 de mayo de 2014

- Sicilia.........la Costa Sur y de Poniente

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Sicilia no se puede considerar del todo una parte de Italia. Su historia, escrita en las piedras de las ruinas de sus templos, está plenamente diferenciada de la seguida por la península latina. Por esta isla pasaron, convirtiéndola en parte de sus territorios: fenicios, cartagineses, griegos, romanos, vándalos, bizantinos, musulmanes, germanos, normandos, y por ultimo aragoneses (finalmente españoles después de las nupcias de los católicos reyes). Por motivos de la Guerra de Sucesión en España paso a ser independiente en 1713, reinando un descendiente borbón de Felipe V, aunque con muchas connotaciones con nuestro país; hasta que en 1860 (hace poco más de 150 años) Garibaldi la invade con tramposas artimañas, anexionándola posteriormente al hasta hora unificado estado Italiano. 

De esta agitada crónica, en su costa sur y oeste nos quedan los restos de dos míticas ciudades erigidas durante los siglos VII y V a. C. Las dos rivales y enfrentadas por la ser hegemónicas en su época; Segesta en el noroeste y Selinunte en el sudoeste. Las guerras entre ellas por el control del comercio marino y terrestre de la isla ha formado parte de ancestrales escrituras. Riñas que se extendieron durante cerca de 300 años, en las que azuzaron intereses griegos y cartagineses. No sabían las dos urbes que su destino iba a ser el mismo, consiguiendo ser ambas destruidas en sucesivas refriegas y convertidas con el paso de los siglos en un amasijo de labradas piedras esparcidas por el erial, hoy reclamo para los curiosos de la historia que nos acercamos hasta ellas a visitarlas y agasájalas. 

Segesta, aliada de Atenas, al ser derrotados los griegos por los siracusanos pidió ayuda a Cartago para atacar Selinunte. Siendo asediada en el 409 a.C. durante 9 días por una flota cartaginesa compuesta de 100.000 hombres, que arrasó templos, e incendió casas,  pasando a cuchillo a 16.000 de sus ocupantes, otros 5.000 fueron hechos prisioneros para ser usados como esclavos. Pese a la destrucción de sus murallas defensivas, se permitió a los habitantes supervivientes de Selinunte que continuasen en ella como vasallos de Cartago, permaneciendo en la ciudad bajo la autoridad de Hermócrates. En el 250 a.C. durante la primera guerra púnica entre Cartago y Roma, fue destruida definitivamente por los cartagineses en su huida ante las legiones del Imperio. 

Segesta no siguió mejor suerte, fue destruida en el 306 a. C. al ser obligada por Siracusa a rebelarse contra Cartago. Reconstruida posteriormente en varias ocasiones, finalmente fue desbastada por los sarracenos en el siglo XI, desapareciendo de la historia para siempre. 

Las dos están apartadas en la actualidad de cualquier asentamiento humano de importancia, lo que las confiere ese halo mágico del aislamiento. Segesta  en un altozano en medio de los montes, dominado gran parte del noroeste Siciliano, y a escasos 10 km. del mar en Castellammare del Golfo  que le servía en su época de esplendor como puerto. Selinunte en la misma orilla del mar, sobre un acantilado avistando toda la línea del horizonte marino. 

Nuestras andanzas por esta parte de la mayor de las islas mediterráneas, comienza precisamente por Segesta. Aquí es donde recibimos nuestro primer baño de ese clasicismo arquitectónico, cual si estuviéramos en las costas de la antigua Grecia. Ascendemos hasta las proximidades del Monte Bárbaro, desde el que contemplamos un magnífico espectáculo de cultivados campos verdecidos por la primavera. Orientado al norte, ubicación poco usual, nos encontramos escavado en la pura roca su hermoso y bien conservado Teatro Griego, con unas panorámicas impresionantes. No sé si yo sería capaz de concentrarme en alguna de las tragedias de Sófocles, Eurípides o Esquilo que seguro en él se representaron, ante esta inmensidad de paisaje y colorida naturaleza. 

A pocos metros, se hallan las ruinas de una mezquita del siglo XII, la primera en ser identificada en toda Sicilia, y en sus alrededores el resto de lo que fue esa prospera cuidad fundada por los originarios "élimos", antiguos pobladores de la isla que provenientes de  la destruida Troya, llegaron hasta aquí guiados por el héroe Acestes, así por lo menos nos lo cuenta Virgilio en su "Eneida". 

Al descender caminado, contemplamos bajo nosotros el espectáculo que hasta aquí fundamentalmente nos había traído. En medio de la nada, sobre la ladera de un cerrete, se nos presenta el Templo Dórico tal cual lo dejaron sus constructores en las proximidades del 430 a.C. pues nunca fue terminado, ya que su techumbre nunca se cubrió, se cree que debido a los costes que acarrearon las disputas con su rival Selinunte (los recortes de la época, solo que ahora los peculios se los regalamos a los bancos para "rescatarlos" por su mala gestión). Perfectamente conservado y compuesto de 36 férreas columnas levantadas sobre una base de aproximadamente 1.600 m² (61 x 26), forma uno de los más impresionantes tabernáculos griegos de toda Sicilia, tanto por su porte, como por la ubicación en la que se encuentra.

A su entrada, en la cafetería, pruebo por primera vez una de las exquisiteces de la "goloseria" siciliana, los "cannoli", como no podría ser de otra manera de origen árabe. 

Desde el clasicismo griego nos dirigimos tras unos 40 km. al medievo de  Erice ("monte" en el idioma de los antiguos sículos). Encaramada en lo alto del Monte San Giuliano, a 750 m. de altura sobre el inmediato mar, esta ciudad parece descolgada desde el cielo y depositada encima del azul mediterráneo como una guinda encima de un picudo pastel. Aunque también mencionada por Virgilio en La Eneida, aquí fue donde aterrizo Dédalo (el constructor del Laberinto de Creta, del que escapo el Minotauro) en su huida del rey Minos; pero poco, o escondido queda de esa época en esta peculiar población. 

Entre la niebla que juega al escondite con un tibio sol, llegamos a ella para recorrer sus pétreas y empinadas cuestas de calles normandas, abrazadas por casas de origen musulmán levantadas en torno a un patio. En lo más alto su magnífico castillo la vigila, bajo sus cimientos se encontraba el templo de Venus (romanos) o Afrodita (griegos), diosa del amor y la fecundidad, donde menesterosas sacerdotisas, ninfas del placer deleitaban con sus encantos carnales a los peregrinos que hasta allí se acercaban. Desde este altivo lugar, verdadero faro natural, divisamos los cuatro puntos cardinales: al sur, la inmediata Trápani: su puerto, las cercanas salinas y la silueta de las islas Egades, hasta la costa tunecina se puede divisar en los momentos sin caima; al este la campiña siciliana hasta divisar el Etna en los días claros; al norte la franja costera de Valderice y al oeste la inmensidad ese aturquesado mediterráneo, por donde llegaban las naves del Reino de Aragón. Sin duda Erice es una de las visitas inexcusables de realizar en Sicilia. 

Sugerente es también entrar en alguna de las pastelerías, en donde tomar algunos de los dulces de almendra y mazapán, que antaño eran solo elaborados por las manos de las monjas de sus conventos. 

Descendemos en continuo zig-zag los 14 km. que nos separan de nuestro próximo destino Trápani, con la panorámica del vecino mar que a nuestros pies se extiende y sobre el que tenemos la sensación de poder alcanzar con las manos.

La antigua Drepana griega, importante puerto en la época Fenicia, Trápani es hoy solo la sombra su esplendoroso pasado, fraguado durante la dominación musulmana y sobre todo durante el periodo Aragonés, sobre todo por el paso por ella de los cruzados camino a Tierras Santas. Su barroco casco viejo junto al puerto, hoy en gran parte peatonal, se articula fundamentalmente sobre sus tres calles: el Corso Vittorio Emanuele (que prácticamente nos encontramos en todas las poblaciones de la isla), la Vía Garibaldi y la Vía Torrearsa. Recorrerla al atardecer, durante ese espacio entre dos luces, en el que poco a poco la noche dominará la ciudad, se convierte en un momento de serena armonía, empezándonos a enseñar la esencia de estas tierras que hemos decidido recorrer. 

Famosa también por sus salinas ubicadas al sur, dirigimos ahora nuestros pasos hasta ellas. Hacia Marsala, toda la línea costera está prácticamente formada por estas geométricas y acuáticas balsas, que en otros tiempos contribuyeron al esplendor y prosperidad de o la medicina, y su importancia económica en todo el mediterráneo hasta la decadencia de las mismas, producida por los nuevos sistemas de industrialización, ha proporcionado a la región un marchamo de singularidad que ha definido las relaciones sociales, toda la zona. La producción de sal, con sus “mágicas” cualidades aplicadas en la gastronomía económicas y hasta paisajísticas entre los habitantes de la provincia y su entorno. Los montículos de sal, resguardados bajo las tejas de terracota,  simulan mantas que defienden el preciado y blanco elemento de cualquier factor que ose agredirles. Aunque actualmente se sigue obteniendo sal por métodos artesanales, solo se realiza esta de forma testimonial, obteniendo un producto de una apreciada calidad, pero de alto coste.          

Las salinas de Stagnone que nos encontramos 10 km. antes de llegar a Marsala, entre plomizos cielos que barruntaban lluvia, son las más sugerentes y añejas que se sitúan en nuestro recorrido. Ubicadas en la Reserva Natural de Stagnone, un enclave donde las agua bajas de una laguna pegada al mar, surgen como confinadas en grandes estanques de blanco color, en el que, cincelados sobre su horizonte y reflejando su inconfundible figura sobre las platinas acuosas, los molinos de viento que antaño bombearan las salobres aguas, generan un paisaje atrayente, relajante e inspirador. 

Dejando atrás las salinas situadas frente a la isla donde se ubicó el antiguo asentamiento fenicio de Mozia, llegamos Marsala, conocida  por su afamado vino, similar a nuestro exquisito Jerez, así como por el desembarque de Garibaldi en Sicilia. 

Bajo el dominio romano, Marsala fue un importante enclave del Mediterráneo, dada su situación estratégica frente a la costa africana. Reconvertida mas tarde en ciudad árabe (Marsa Allah), fue reforzada en los tiempos de la dominación normanda, y secularizada por los aragoneses a cuya época pertenecen muchos de sus actuales templos. 

Transitamos en soleada mañana su peatonal Casco antiguo, desde la Puerta Garibaldi, donde en su lateral se apoya curiosa iglesia de la Addolarata, de planta octogonal, hasta llegar a la Porta Nova, pasando por su potente Catedral. En su plaza, nos topamos saliendo de la Seo donde se estaba celebrando un funeral, con un curioso grupo de trajeados elementos del que sobresalía por su condición uno de entre ellos. Cruzaban la explanada camino de una cafetería próxima, el más sobresaliente iba arropado por los demás; al verle acercarse uno del interior del establecimiento salió, y con sumisión y vehemencia le beso la mano. La escena no  podía ser más cinematográfica, ni el mismo Francis Ford Coppola la hubiera rodado mejor, Don Vito en su esencia pura.............. nos habíamos cruzado con "mafia siciliana".  

Partimos de Marsala en busca de la otra mítica urbe griego-cartaginesa, Selinunte, calificativo que le dieron los romanos a la antigua Selinus griega, y cuyo nombre proviene de "selinon", el apio salvaje que crece espontaneo por toda la zona. 

Su ubicación a la orilla del mar sobre un acantilado, su aislamiento y su enormidad, ya que se trata de una ciudad que llego a tener en su época, siglo VII a.C. más de 25.000 habitantes, la convierte en uno de los espacios arqueológicos mas importantes de todo el Mediterráneo, siendo el yacimiento griego más grande de toda Europa. Hasta el punto que para poderlo recorrer, están disponibles a sus visitantes unas especies de cochecitos eléctricos, como los usados para el golf, para los que no quieran darse las caminatas que su recorrido requeriría. 

Su corta vida de apenas 200 años, entre su fundación en el 628 y el 411 a.C. en que fue destruida, está reflejada con exactitud sobre sus restos, prácticamente inertes, intactos descansando en el sueño de los años, como si de un terremoto se hubiera tratado, hipótesis no descartada por algunos historiadores, pero sin ninguna base documental. Aunque se han descubierto ocho de sus templos y fue recuperada para la historia por el dominico Tommaso Facello de Sciacca en 1551, sigue sin estar prácticamente escavada, eso es lo más sugerente de ella, su mágica desolación en medio de la nada, sin prácticamente un atisbo de humanidad a su alrededor. 

Recorrer las dos colinas sobre las que se asienta la antigua urbe, con un mar de restos de capiteles, columnas, frisos, triglifos y otros vestigios esparcidos ante nuestra visión, con el azul marino del mar como telón de fondo, genera una sensación de respeto, belleza, quietud y majestuosidad a la vez. Por eso mismo, por su aspecto devastado y desolado, genera más encanto aun su desorden, con la pura piedra que en otros tiempos generó arquitectura, hoy tirada por los suelos entre una naturaleza salvaje, teñida ahora por la primavera con el verdor de los campos y el amarillo de sus flores. 

Solo, a la entrada del recinto, el Templo denominado "E" de estilo Dórico y levantado en el siglo V a. C. es el único reconstruido de todo el conjunto. Derruido en tiempos por un terremoto, se rehízo en 1960 de una manera un tanto ortopédica, recolocando los basamentos esparcidos por el suelo, método denominado anastilosis. Al entrar en él y dirigirnos hacia su altar, lograremos imaginar la grandiosa estatua representando a la diosa Hera a la que estaba dedicado que acogía en su interior. 

Camino de Agrigento y 10 km. antes de llegar a ella, nos desviamos para visitar La Scala dei Turchi al atardecer, y si bien el momento no es el más idóneo para sacar las "instantáneas fotográficas", si lo es para llenarse de la belleza del lugar, aunque el fuerte viento que soplaba no fuera el mejor aliado para ello, pero aun así mereció la pena llegarse hasta aquí, a esas horas del incipiente crepúsculo.


Las playas de Scala dei Turchi, en Punta Grande, es uno de los secretos mejor guardados de toda la isla y una de sus más bellas curiosidades, cuya originalidad radica en un fantástico y escalonado acantilado de arenisca blanca, que al atardecer se tiñe de tonos rosas. Situadas en las proximidades de Realmonte, las terrazas de La Scala son un elemento único en el paisaje siciliano. La arena de sus costas no es abundante y el acceso algo complicado, pero su visión es tan, singular y llamativa que merece la pena desviarse sólo por contemplar su entorno. 

Llegamos a Agrigento ya en tarde avanzada, nos alojamos en el recomendable B & B Portatenea, en el nº 2 de la céntrica Vía Atenea, pero aun así nos dio tiempo a transitar la parte vieja de la ciudad entre la negrura de la noche. Recorrimos callejas, subimos y bajamos escaleras, nos acercamos hasta la Catedral situada en lo más alto, y en verdad que alguno de sus rincones generaban respeto por su oscuridad, había pasajes y recovecos en completa penumbra. Las sombras de personajes dispares en sus estrechos y escalonados callejones, el indefinido color de las siluetas y la abundancia de gentes venidas ser sur en busca de una mejor vida, la conferían un aspecto terrífico y siniestro. 

Situada encima de un roquedo con caída hacia el no muy alejado mar, la vieja Agrigento a la que Federico II definió como la "Città Magnifica", aun conserva gran parte de su fisonomía medieval con edificios e iglesias de ese barroco característico que en estas tierras abunda y que en muchos de los casos han sido edificados encima de lugares levantados durante el predominio de la cultura griega. La Porta di Ponte, reconstruida en el siglo XIX sobre la original del IX, nos da la entrada a la ciudad a través de la Vía Atenea, eje principal y comercial de la urbe y donde encontramos algunos de los edificios singulares de la población, como el Palazo Celauro donde vivió el filosofo y escritor teutón Goethe. 

Cerca de su puerto "Porto Empedocle" se halla la población de Kaos, que pese a su "desordenado" nombre, es el lugar donde nació y donde reposan las cenizas de Luigi Pirandello, escritor y dramaturgo que paso su vida entre, "personajes que buscaban autor", con "difuntos como Matías Pascal" que transitaban jubilosamente por la campiña italiana, o diciendo a todo el mundo "así es, si así os parece". Legándonos una impronta literaria reconocida con el Nobel de literatura en 1934, aunque su filiación política en el partido fascista de Mussolini, generó una gran frustración entre sus fieles lectores, así como en la ciudadanía italiana oprimida por el siniestro dictador "facha". 

Dejando la literatura aparte, lo que en realidad nos ha traído a esta parte del sur siciliano es el Valle de los Templos (Valle dei Templi), enclave que podría ser el mejor conjunto arqueológico de toda Sicilia y por ende uno de los mejores de mundo clásico, pero las reformas para hacerlo accesible al turismo de masas lo ha convertido en un parque temático. No por ello deja de tener gran interés y además es cómodo de visitar, pero ha perdido la magia y el misterio que rezuman tanto Segesta como Selinunte, a las que he dedicado fundamentalmente este articulo. 

Situado en la antigua Akragas (Agrigento), fue definida por Píndaro como “la más hermosa de las ciudades mortales". Formando por las más añejas y mejor conservadas construcciones helenas fuera de Grecia, lo componen una serie de edificaciones de tonos rojizos que se iluminan con el sol del atardecer. Su recinto arqueológico, que se extiende desde la Agrigento actual hasta las proximidades de la línea del mar, es inmenso (unas 1.300 ha.) y aun esta en gran parte sin excavar. Siendo la expresión "valle" con el que está denominado no del todo acertada,  pues sus edificaciones se hallan más bien en los altozanos que rodean la antigua urbe. 

El conjunto del extenso territorio dedicado a ser morada de los dioses, está compuesto por siete monumentales templos griegos de estilo dórico, que fueron levantados durante los siglos VI y V a. C.  En gran parte restaurados, su estado de conservación varia en como el paso del tiempo, los expolios que han sufrido y sobre todo como han sido a afectados por los terremotos que se han sucedido a través de la historia, hoy forman parte de los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 

Fundada en el 580 a. C. la greco-romana ciudad mantuvo su fastuoso esplendor hasta el 406 a. C. cuando fue sitiada y saqueada por los cartagineses, albergado por aquel entonces unos 200.000 pobladores. Con la posterior llegada de los romanos en el siglo III a. C. Agrigento recupero su importancia, que posteriormente iría perdiendo hasta tu decadencia final, con el asentamiento en ella de bizantinos y cristianos que arrasando sus paganos templos, fue paulatinamente abandonada y transformándose en las ruinas que hoy la muchedumbre multicolor viene a admirar. 

Pasear por entre sus vestigios, bajo los destruidos capiteles y los devastados arquitrabes, que albergaron en su día los coloridos santuarios, es suficiente para imaginar la grandeza que tuvieron en su pasado los templos. Aunque los más visitados sean en la actualidad, por su excelente estado de conservación, los de Hera o Juno, que situado junto a un gran altar, domina toda la colina con una panorámica del resto del complejo, y sobre todo el de la Concordia, que ubicado a unos 700 m. es su inmediato. Este último es el mejor conservado de todos, debiendo su nombre a una inscripción hallada en su contorno, aunque se cree que debió de estar dedicado a Castor y Pólux. Bajo su base, en las proximidades del empedrado camino que los recorre, nos encontramos la fotogénica escultura del mitológico y abatido Ícaro. 

A continuación, uno tras otro se suceden los tabernáculos de Hércules, Júpiter o Zeus Olímpico, Hefestos, Dioscuros, Asclepios, Deméter y Atenea, completando un recorrido por casi la totalidad de las divinidades clásicas, que rodeados de un entorno, salpicado de floridos almendros, con los verdes campos y el mar como fondo, convierten a este lugar en un paraje seductor.
 
Después de visitar este "Olimpo" siciliano, dirigimos nuestros pasos hacia el norte, a la población de Enna, para desde ella introducirnos en el "Barroco Siciliano"; pero eso será en un nuevo articulo de este periplo por la isla de los "dioses", que si os interesa puedes ver aqui .

martes, 18 de febrero de 2014

- Pete Seeger............... la conciencia social del "folk" americano

Hacía mucho que no os regalaba alguna canción por aquí. Pendiente tenia entre otras, alguna de Pete Seeger, y me he tenido que enterar de su muerte para animarme a poneros alguno de sus himnos.

Este gran cantante del folk americano hubiera cumplido el próximo día 3 de mayo sus 95 reivindicativos años, pues si leemos algunas de sus bibliografías, casi desde que nació se dedico a luchar por las injusticias con su "banjo" bajo el brazo. Hijo de músicos preocupados por la canción popular americana, desde joven se inclino por dedicarse a las melodías y a su compromiso militante con las causas de los desfavorecidos. Es en 1936, cuando asiste en Carolina del Norte al Folk Song and Dance Festival en Asheville, donde conoce por primera vez el sonido de un banjo de cinco cuerdas, su seña de identidad sonora, instrumento del que se convertirá en virtuoso y sobre el que publicó un libro de como interpretarlo. 

Tras una breve incursión en la universidad de Harvard para estudiar periodismo, deja las aulas para dedicarse a la música y a su compromiso social, incorporándose al partido comunista americano, el cual abandonaría después de ver en que había dejado esa filosofía las practicas de Stalin, pero siguió dedicando sus esfuerzos y sus versos a defender los derechos que hoy nadie cuestiona. Durante años recorrió escenarios con el otro gran inconformista y rebelde Woody Guthrie, quien llevaba escrito en su guitarra "This Machine Kills Fascists" (Esta máquina mata fascistas), al que conoció en 1940 en un concierto benéfico para trabajadores emigrantes. En reconocimiento a las Brigadas Internaciones que pelearon contra el fascismo en nuestra guerra civil, y en apoyo de su derrotada causa, Seeger edito en 1944 el disco "Songs of the Lincoln Battalion" (Canciones del Batallón Lincoln), en el que aparare la mítica canción "Jarama Valley" (Valle del Jarama) dedicada a famosa batalla de frente de Madrid, que se libró en el municipio desde el que os escribo estas letras. El gran director de cine John Ford, también afín a la causa republicana en España durante nuestra confrontación, a la que dono una ambulancia, incluyo esta música en su película "Las uvas de la ira". 


 
Perseguido por las autoridades norteamericanas por sus ideas políticas, fue llamado en 1955 a declarar durante la famosa caza de brujas, por el Comité de Actividades Antiamericanas presidido por el ultraconservador senador McCarthy. Negándose a testimoniar y delatar a sus compañeros, acogiéndose al derecho a la libertad de expresión recogido en primera enmienda de la Constitución Americana, siendo condenado a un año de cárcel. Condena de la que solo cumpliría cuatro días por un error procedimental, pero situado en la lista negra en los EE.UU. fue censurado y apartado de la radio y la televisión durante diecisiete años. Las organizaciones de derechos civiles y la colectividad folk más comprometida socialmente vieron en él a una especie de héroe. También por estos años, con el apogeo del movimiento Hippiee y los cambios que este causó en la sociedad, su carrera artística fue relanzada. Acompañado con sus inseparables guitarra y banjo, participó en conciertos y festivales musicales en universidades, campamentos de verano e iglesias, convirtiéndose en una de las voces más autorizadas de la escena activista y bohemia del Greenwich Village de Manhattan, que forjó el florecimiento de la música folk en los años 60, encumbrando a dos de sus grandes figuras, Bob Dylan y Joan Baez. 

Durante esta década irrepetible de los años sesenta, Seeger se implica en la lucha por los derechos civiles de los negros, apoyando las actividades que desarrollaban, siendo uno de los osados artistas que usó sus cualidades, tanto personales como artísticas, para ayudar a esta minoría vejada y rechazada. Hoy vemos como incomprensible, aunque algunos todavía no, que en los años sesenta una puritana población "blanca" de fuertes raíces religiosas, impedía a sus semejantes de color negro asistir a universidades, sentarse con blancos en la misma barra de un bar o usar los asientos de los trasporte públicos. Su popular canción "We shall overcrome", creación suya de 1963 a partir de un viejo canto góspel, se convierte en uno de los himnos del movimiento antirracista, liderado por Martin Luther King, quien la tarareo  poco antes de morir asesinado. Los derechos de autor y los beneficios de esta melodía fueron donados por él a instituciones que defendían a los afroamericanos más desfavorecidos del racista sur. 

Amante de las esencias del puro folk y la música tradicional, reacio a la modernización del género y fiel a su guitarra acústica, fue el que "desenchufo" a Bob Dylan cuando este decidió cambiar la guitarra acústica por la eléctrica en el Festival de Newport en 1965, donde entonó por primera vez su mítica canción  “Like a Rolling Stone”, y donde "el chico judío de Minnesota" comenzó su trasformación sonora que le convertiría en una de las grandes figuras de la música del siglo XX. Al parecer este hecho no desgarró la relación de los dos autores, prueba de ello es que para el disco del 50 aniversario de Amnistía Internacional, Seeger interpretó "Forever Young" acompañado por un coro de niños y niñas, emblemática canción de Dylan, que irradia el vigor del viejo maestro. Hasta que punto llegaría su purismo y ética, que en 1959 abandona el grupo The Weavers, por haber participado en la grabación de un anuncio publicitario para la multinacional del tabaco  Lucky Strike en contra de su opinión, emprendiendo desde entonces su carrera en solitario.  

Sereno, buena persona, activo y sonriente, Seeger hizo de su guitarra un fusil de asalto, un instrumento para el combate contra los opresores. Ya antes de que la Guerra de Vietnam se convirtiese en un clamoroso rechazo, en parte porque no paraban de llegar ataúdes con jóvenes soldados caídos en suelo vietnamita, se opuso con fervor a esa nueva aventura guerrera del gobierno americano, componiendo el tema "I feel I´m fixing to die rag", dedicado  al presidente Lyndon B. Johnson por su agresiva política exterior, llegando a ser censurado y boicoteado por ello en muchos medios de comunicación, ante sus críticas a la barbarie bélica y a su valedor. En 1967, durante una actuación televisiva en la cadena CBS, interpretando  “Waist Deep in the Big Muddy”, cortaron la emisión, entendiendo que la canción no era apropiada para el programa, ya que hacía referencia claramente al presidente Johnson. En 1968 actúa  junto a Peter, Paul & Mary y John Denver en la marcha pacifista sobre Washington a la que asisten más de 500.000 personas.
 

Así mismo se implica en la defensa del medioambiente, fundando en 1966 de la organización Clearwater, creada para evidenciar la contaminación del río Hudson y que hoy en día sigue actuando. 

Influyó  en la música latinoamericana con su versión de la conocida canción Guantanamera.  Y el popular cantautor chileno Victor Jara, asesinado por la policía de Pinochet tras el golpe militar que derroco al gobierno democrático de Salvador Allende, grabó algunas de las canciones en las que intervino Pete Seeger: "Las casitas del barrio alto" (Little boxes) y " Si Tuviera un Martillo" (If I Had a Hammer). 

Gran parte de sus miles de  melodías y adaptaciones, recogidas en alrededor de cien LP´s editados, han sido interpretadas por cantantes tan variopintos como: Bob Dylan, Peter, Paul and Mary, Joan Baez, The Byrds, Don McLean, Marlene Dietrich o Bruce Springsteen. El gran "Boss" le profesa un gran respeto y admiración, hasta el punto de dedicarle el disco "We Shall Overcome" a su maestro,  sin que muchos de sus seguidores sepan absolutamente nada de este precursor de la música popular. 

Una figura trascendental en la música folk americana, que siempre mantuvo en sus obras una cuota de compromiso social y en defensa por los Derechos Humanos. Muchas de sus creaciones fueron musitadas como letanías por trabajadores, emigrantes, estudiantes y demás "ralea". La insobornable conciencia ‘folk’ de Estados Unidos, como algunos le han apodado, recibió merecidamente un "Grammy" en 1997. Y participo en el Lincoln Memorial de Washington, junto con U2, Bruce Springsteen, Alicia Keys, Stevie Wonder, Sting, Elvis Costello, y otros en la ceremonia de toma de posesión presidencial de Barack Obama de 2009.
 
Es impensable hoy en día, cuando estamos invadidos por el consumo musical prefabricado, la existencia de gentes con la casta de Pete Seeger que supo denunciar los abusos y las injusticias, al mismo tiempo que llenaba de poemas y notas musicales el panorama social de varias generaciones, y que refiriéndose a su guitarra decía "Este instrumento atrapa el odio y le obliga a doblegarse". El único arma usada para batirse contra los perversos, de este hombre que martilleaba las conciencias de la sociedad.
 
"Venceremos, venceremos,
venceremos algún día.
En el fondo de mi alma
estoy convencido
de que venceremos..."
                                                                              "We shall overcome", Pete Seeger.

Adiós a ti también, amigo y compañero "Iñigo". Ya sé que te hubiera gustado más que pusiera "A las Barricadas" para poderla oír desde el averno........... así que también la pongo para ti.

Seguro que te han llevado al infierno, pues en el cielo no hay vino.......... espérame allí............... pero siéntate que aun tardare en llegar..... y ve haciendo acopio de  Ribera del Duero.

lunes, 20 de enero de 2014

- El Mapa de Piri Reis

De siempre me han atraído los mapas y planos, los lugares lejanos y los misterios por descubrir. Ya de niño miraba ese gran mapa coloreado de la España Provincial que situado detrás del altillo de la mesa del profesor, a un lado de la pizarra, presidia el aula de primaria de aquel colegio La Paloma del Madrid antiguo; donde en su patio, antes de entrar a clase todos los días, nos formaban cual milicia, a corear el "Cara al Sol" y el Himno Requeté "...........por dios, por la patria y el rey, murieron nuestros padres...........", buen comiendo mañanero para instruirnos después con números y letras, entre los altos ventanales que daban a la calle de San Francisco el Grande. También llamaban mi atención, en esa púber edad, los globos terráqueos que veía en los escaparates de algunas papelerías, esos que giraban sobre un eje, y digo veía, por que pasaron muchos años hasta que fui agasajado por los "Magos de Oriente" con uno de ellos, sobre el cual pase grandes momentos imaginando un mundo, que por aquel entonces me superaba y que no era capar de abarcar en su totalidad.
 
Ha pasado el tiempo desde entonces, pero mi interés por estas proyecciones de la geografía terrestre no ha disminuido, creo que al contrario. El haber conseguido viajar por algunos de esos lugares, sobre los que pintados de vivos colores ponía mi dedo en aquel planisferio esférico obsequiado por el onírico Baltasar, solo ha hecho que mi interés por estas cartas graficas se haya acrecentado, en la certeza de no ser el único humano interesado por estos croquis terrestres. Ya tiempo antes de que Ptolomeo redactase su Mapamundi en el siglo II, otros muchos trabajaron en las ciencias de la geografía y la astrología, dejándonos innumerables y valiosos trabajos de ello. Ahora, que nos han educado para que nuestra cultura sea basada en memoria visual, y con los nuevos adelantos tecnológicos: el Google Earth, los GPS para los móviles y vehículos, los satélites espaciales y las nuevos sistemas de medición; somos legión los interesados por la geografía grafica, y yo especialmente con gran inclinación sobre los mapas antiguos e históricos, de los cuales suelo siempre dejar alguna reseña o ilustración en los artículos de este blog que poco a poco voy configurando.
 
Los primeros rasgos de representaciones geográficas que hasta nosotros han llegado fueron cincelados o pintados en las paredes de las cuevas durante el neolítico, siendo habitual este soporte hasta la generalización de  la imprenta. Ejemplos de ellos, vistos por mi y que me vienen ahora a la memoria son: La Galería de los Mapas en el Vaticano, el mosaico de Madaba en Jordania, donde está representado Oriente Medio y las Tierras Santas, o el mapamundi de San Pedro da Rocas en Orense. Después se utilizaron soportes de madera e incluso tablillas de arcilla y pergaminos para plasmar estas geografías; más tarde, ya inventado el papel, en este practico y útil soporte se generalizó su uso. Muchos se utilizaban para dar a conocer nuevos territorios, para marcar rutas a lugares lejanos o para ubicar e identificar poblaciones y accidentes geográficos, otros para la navegación por los escabrosos mares de entonces, pero muchos otros fueros usados para la expansión de territorios por medio de la guerra. Hoy en día seguimos así, la maquina guerrera es la pionera en gran parte de todos los avances de esta ciencia cartográfica, sirviéndose del espacio estratosférico para desde él elaborar nuevas imágenes de gran precisión, sobre las que diseñar las siniestras y espantosas estrategias bélicas que los medios de comunicación nos trasmiten a diario.
 
Estos remotos mapas que siguen en su evolución una cronología histórica, progresan y avanzan a medida que el planeta en el que habitamos se va haciendo más conocido y se descubren nuevos territorios. Esa es en la practica el desarrollo de esta ciencia con el paso de los años, a medida que se desvelan nuevos lugares, se redactan y se crean nuevos planos, así ha sido y así será. Pero en toda lógica, siempre hay alguna salvedad y en este método por muy claro que nos parezca, la razón difiere de la realidad,.......................... este es el caso de los enigmáticos mapas de Piri Reis.
 
A mitad del siglo XV, en plena expansión del imperio otomano y en la ciudad tuca de Gallipoli, en la parte europea del estrecho de Dardanelos, nace en 1465 Hajji Ahmed Muhiddin Piri, al cual se le conocería más adelante como Piri Reis (reis = almirante). Este afamado cartógrafo y marino, comienza con 12 años a instruirse en la navegación de la mano de su tío Ahmed Kemaleddin (Kemal Reis), corsario y más tarde comándate de la flota turca, quien entre otras hazañas se acercó en 1487 hasta Al Ándalus para ayudar al gobernador musulmán de Granada, en sus refriegas con los Católicos Reyes, y posteriormente entre 1490 y 1492 para trasladar a los judíos e islámicos expulsados de sus tierras hispanas, hacia territorios turcos, en los que aportaron nuevos oficios, nuevos conocimientos y nuevas ideas, favoreciendo considerablemente al desarrollo del Imperio Otomano. De estas enseñanzas de su tío, Piri Reis adquirió una gran cultura, ya que hablaba además de turco, árabe, griego, español, italiano y portugués. Junto a su tío intervino entre los años 1499 y 1502 en numerosas batallas navales contra España, la Republica de Génova (no confundamos con la sede del P.P.) y la Republica de Venecia, contra estos últimos participando en las batallas de Lepanto de 1499 (Zonchio) y 1500 (Modon).
 
Cuando en 1511 muere su tío, Piri regresa a su ciudad natal donde comienza a trabajar en sus estudios sobre navegación, dedicando gran parte de esta etapa de su vida a su pasión por la cartografía, teniendo acceso privilegiado a la Biblioteca Imperial de Constantinopla, la cual a su vez contenía entre sus volúmenes los pocos escritos que quedaban de la arrasada Biblioteca de Alejandría, la más antigua y grande del mundo, centro de cultura por aquel entonces. Fue durante esta época cuando empezó a escribir su obra  Kitab-i Bahriye el "Libro de las Materias Marinas", un atlas marítimo, en el que se encuentra el célebre y enigmático mapa confeccionado durante 1513 (en marzo pasado cumplió su quinto centenario), sobre el cual me extenderé más adelante. De esta completa obra, cuyo original finalizo en 1521, dedicaría en 1526 un ejemplar ampliado y revisado al sultán Solimán el Magnífico, como regalo por sus apoyos.
 
En 1516, se hizo de nuevo a la mar como capitán de la flota otomana, tomando parte en la conquista de Egipto en 1517. En 1522 participó en el asedio de la isla de Rodas contra los Caballeros de la Orden de San Juan, de la que fueron expulsados definitivamente en 1523.
 
En 1547 Piri fue ascendido al rango de almirante, como comandante de la flota turca en el Mar Rojo y Golfo Pérsico. El 26 de febrero 1548 reconquistada Aden a los portugueses, en 1552 recupera Muscat que Portugal había dominado desde 1507, así como la estratégica isla de Kish. En el continente asiático ocupa la isla de Ormuz, en la entrada del Golfo Pérsico, la península de Qatar y la isla de Bahréin, evitando de esta manera que los lusos instalasen bases estratégicas en los lugares idóneos de la costa de Arabia.
 
Anciano ya, cercó Ormuz por órdenes del sultán otomano, pero acabó aceptando un soborno que le procuraron los sitiados. El gobernador de Egipto, Alí Bajá, supo de este hecho, llamándole a su presencia para dar aclaraciones por esa actitud, negándose Reis a asistir por lo cual decretó detenerlo, ordenado ejecutarlo, muriendo decapitado en 1554 cuando contaba 89 años. Actualmente muchos navíos y submarinos de la armada turca llevan su nombre.
 
El Mapa de Piri Reis
Como capitán de la marina turca, Piri estaba habituado a trabajar con cartas de navegación y mapas terrestres. En aquellos tiempos no era extraño corregir mapas, sobre otros más antiguos, actualizando los datos geográficos recogidos en ellos. El copiado de cartas marinas y planos era práctica usual entre los navegantes, ya que la cartografía era complicada de confeccionar y muy costosa. No es de extrañar que Piri Reis utilizara mapas de otras autorías antes de emprender viaje a cualquier destino y elaborara sus propios planos a partir de ellos. Poseer mapas lo más fiables posible era trascendental en aquella época, así que Reis confecciono su famoso mapa, uno de los atlas antiguos más fascinantes, misteriosos y desconcertantes de la historia, a partir de diferentes informaciones a las que tuvo acceso a lo largo de su vida, algunas de ellas de la propia Biblioteca Imperial, pudiendo alguno de los mapas remontarse incluso al siglo IV a. C. ya que el mismo lo dejó escrito de su puño y letra en el propio mapa.
 
Fue en 1511, en la ciudad de Gallípoli cuando comenzó a elaborar el primero de los mapas, que en 1517 entregó como regalo al sultán Yavuz Selim I, conquistador de Egipto, durante un viaje que realizó por el país del Nilo. Aunque la historia de este mapa comenzó en 1501, nueve años después del primer viaje de Colón, cuando su tío Kemal Reis, apresó próximas a la costa del levante español siete naves, descubriendo que uno de sus tripulantes había sido uno de los marineros que realizaron los tres primeros viajes al Nuevo Mundo y poseía un mapa dibujado por el mismo Colón. Kemal hizo preso al marino enviándolo a su sobrino Piri, y aunque el tema tiene un grado de misterio, el cartógrafo certifica que a través del navegante apresado, llega a su conocimiento que el descubridor de las Américas poseía un antiguo un libro con referencias y mapas (posiblemente el mapa que el monje alemán Andreas Walsperger realizo en 1448) de las tierras del continente recién hallado. En los márgenes de su trabajo, comenta el almirante otomano que Colón tenia perfecta noción de lo que se encontraría, pero también sabía de la desconfianza que podría tener entre los gobernantes de la época sus enigmáticos conocimientos, por lo que omitió lo referente al continente desconocido. Sabia así mismo que a los nativos de estas tierras les atraían las cuentas de vidrio, por lo cual cargo en su viaje cantidad de ellas. En él se narra el descubrimiento del continente Americano por Colon en "1485", siete años antes de pactar su primer viaje con los "Católicos Reyes" en las Capitulaciones de Santa Fe. Fray Bartolomé de las Casas ya dejó escrito, en su libro "Historia de las Indias", que Colon sabía hacia dónde iba, cómo debía navegar, por cuanto tiempo y lo que encontraría, también comenta que en su cuarto viaje buscaba un paso hacia el Océano Pacífico, ya existente un mapa antiguo del que el "Almirante de la Mar Océana" al parecer tenía una copia.
 
Piri Reis no fue nunca un explorador y jamás navegó por el Atlántico, el mismo reconoce en su “Kitab-i Bahriye” que sus atlas son solo copias de otros mapas más antiguos de los que tenía conocimiento, sobre los cuales había tenido acceso. Textualmente nos dice: “En nuestro siglo, no hay otro mapa como este. Vuestro servidor lo ha dibujado y ahora está completo… A partir de veinte cartas y mapas mundi de los tiempos de Alejandro”, relacionando sus fuentes:  "de ocho Jaferyas de ese tipo y un mapa árabe de Hind (India), y de cuatro mapas portugueses recién elaborados que muestran los países de Sind (Paquistán), Hind y Cin (China) geométricamente dibujadas, y también de un mapa dibujado por Qulunbu (Colón) en la región occidental, he extraído se . Al reducir todos estos mapas a una escala de esta forma final se llegó, por lo que este mapa de estas tierras es considerada por los marineros lo más exacta y tan fiable como la exactitud y fiabilidad de los siete mares en los mapas mencionados ", indicando así mismo: “El trabajo realizado en este libro revela que no puede hacerse ninguna exposición si no está basada en hechos…”. Había usado por lo menos en su confección unas veinte fuentes cartográficas y mapamundis, de las que solo nos da pistas de catorce: el mapa de las tierras del Oeste (el Caribe) usado por "el infiel llamado Colon", una árabe de la India, cuatro portuguesas recién elaboradas de América, el Océano Indico y China............... y lo más sorprendente los ocho mapas datados de los tiempos Alejando Magno.......... Aunque este tema crea cierta controversia, por el posible error en el tiempo, sobre Ptolomeo I rey de Egipto durante el siglo III a.C. y general del gran Alejando, con Claudio Ptolomeo astrónomo griego del siglo II de nuestra era que vivió en Alejandría (Egipto), trabajando en su famosa biblioteca, destruida por el integrismo cristiano, pudiendo parte de sus legajos haber estado depositados en los almacenes de la Biblioteca Imperial de Constantinopla. Los restos del gran centro cultural que fue la Biblioteca Alejandrina pudieron haber sido trasportados sin dificultad desde sus escombros a la capital turca poco después de que el radicalismo, la intransigencia y intolerancia de los cristianos egipcios, diesen muerte a Hipatia, mujer libre, precursora de la cultura, y convencida pagana, de la que daré futura cuenta en otro artículo............... de los que pendientes tengo para añadir a este blog.
 
Nos indica en sus notas el almirante que otros de los orígenes de sus mapas habían sido: "los antiguos reyes del mar". Sobre lo que algunos autores teorizan del origen de algunas informaciones sobre los viajes marítimos de la gran armada China del Almirante  Zheng He y sus expediciones a principios del siglo XV. Otros destacan que a raíz del saqueo de Constantinopla por los venecianos durante la Cuarta Cruzada, fueron muchos los marineros que comenzaron a manejar mapas de precisión justo a partir del año 1204. Otros apuntan a los Templarios y su llegada a Tierras Santas, antiguo feudo de los Fenicios, verdaderos precursores de la navegación por el Mediterráneo a partir del siglo VII a.C. También existen extraños registros que señalan a la orden del Temple como poseedora de mapas de “extrañas tierras” más allá de las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar). Como así mismo la posibilidad de que cuando Alejandro Magno toma la ciudad fenicia de Tiro en el 332 a .C. se apropiara de los mapas náuticos fenicios, ya que por esa época la flota de Tiro era la más poderosa del mundo por entonces conocido, debiendo contar con cartógrafos capacitados y una importante biblioteca.
 
También se atribuye parte de sus orígenes a los judíos sefarditas españoles, expulsados por los Católicos Reyes, que asentándose en Constantinopla (Estambul), poseían antiguos mapas para su migración a la tierra de los dioses blancos. Por esta época apareció la figura de Abrahán Zacuto, matemático y astrónomo judío español que desterrado de España y posteriormente de Portugal recalaría finalmente en la capital Otomana. Zacuto había tenido acceso a las informaciones de los viajes de Colón y a los descubrimientos portugueses, pudiendo haber tenido relación con Piri Reis en su nuevo destino.
 
Mas rocambolesca aun que las anteriores es la de que estos mapas, junto con otros más, habrían sido entregados al cuidado de monjes del Tíbet por los señores del polo norte, la raza Aria divina antes de que se refugiara en la tierra interior, desde donde irradiarían su magnífico poder que mantendría el equilibrio geomántico de la tierra, poder repetido en cientos de mitos y leyendas orientales.
 
El imperio otomano fue durante mucho tiempo cultura puente ente el Oriente más lejano y la Europa occidental, sirviendo durante siglos de filtro de muchos de los conocimientos de por aquel entonces. Los navegantes fenicios, la cultura griega, los propios árabes y hasta los navegantes chinos fueron dejando un legado que en parte nunca llegó a occidente, pero del que Piri Reis si pudo sacar provecho para la realización de su obra.
 
Sean cuales fueran sus enigmáticas fuentes, Piri trabajó durante los siguientes tres años, reduciendo los mapas que le sirvieron de base a una misma escala, lo que era una ardua labor. Al terminarla, agregó esta inscripción: "Los dibujó el humilde Piri ibn Hajji Muhammad (Piri Reis), hijo de Hadj Mehmet, conocido como el sobrino de Kemal Reis, en la ciudad de Gelibolu (Galípoli). Dios tenga misericordia de ambos ,en el Sagrado Mes de Muharram del año 919 (marzo de 1513 de nuestro calendario)".
 
De este primer mapa fechado el 1513, dibujado sobre pergamino de piel de gacela, solo se conserva una sesta parte de lo que pudo ser un mapamundi completo del globo terráqueo. El fragmento que se conserva mide 90 centímetros de largo y 65 de ancho y está centrado en el Océano Atlántico. Debió por aquellos años ser muy útil al gobierno otomano, pues exponían que las nuevas rutas trazadas por los navegantes lusos e hispanos suponían un peligro para el control turco de las aéreas del Océano Índico, ante lo cual, años después, el mismo Reis fue puesto al mando de una flota en 1551, con la misión de repeler a las naves portuguesas que frecuentaban el Golfo Pérsico.
 
El mapa muestra perfectamente: Bretaña, la península Ibérica, África Occidental, el océano Atlántico con infinidad de islas, parte de la costa Norteamérica, Sudamérica y la costa de la Antártida perfectamente detallada hasta una zona por debajo de África. Como está partido e incompleto, se piensa que debió contener también toda Europa, Asia e incluso Australia, componiendo el primer planisferio completo del globo terráqueo. El gran misterio de este mapa es que aparecen representadas muchas zonas de tierra que aún estaban por descubrir siendo desconocidas en su época. Y las recién descubiertas por Cristóbal Colón están dibujadas con cierta exactitud. Pero lo más sorprendente  no es sin embargo cómo Piri Reis pudo haber hecho un mapa exacto de la costa Antártica 300 años antes de ser descubierta, sino, como en el mapa se muestra su litoral, cuando este aun no estaba cubierto de hielo.
 
Respecto de la parte del plano que corresponde al África occidental, algunos caudalosos ríos atraviesan lo que hoy es el desierto del Sahara. Actualmente tenemos conocimiento de que hace más de 8.000 años este desierto enorme era surcado por grandes ríos que regaban fértiles praderas. Sobre la parte correspondiente a la América austral, aparecen en él las Islas Malvinas que no fueron observadas hasta mediados del siglo XVI, los Andes, que no se conocerían hasta la llegada de Pizarro en 1533 y el nacimiento del Amazonas, impensables para esta época. También la fauna pintada en el plano que coincide con la que se localiza en esas latitudes y no descrita hasta 1598. Las grandes islas por encima del ecuador que aparecen cartografiadas, corresponden a las altiplanicies submarinas de los islotes San Pedro y San Pablo, sobre la Gran Dorsal Atlántica (cuya existencia nadie sospechaba). Las anotaciones que sobre la Patagonia nos traslada no dan lugar a discusión: “Este país es árido. Todo está desolado y en ruinas y se dice que hay grandes serpientes […] y también se dice que estas orillas son muy calurosas”.  En él se ven las costas de la Antártida que no se descubrirá hasta 1818. América del Sur está unida con la Antártida por un istmo desaparecido hace miles y miles de años ( Magallanes localiza el estrecho patagónico en 1520 siete años después de la elaboración del primer mapa). Tierra de Fuego aparece unida por una estrecha franja al continente antártico y se correspondería a la perfección con la parte submarina de una cadena montañosa prolongación de los Andes, que según diversos estudios hechos con fotografía aérea, tomas bajo el agua con luz infrarroja y sondas acústicas enviadas desde buques, se ha podido confirmar. Con estos datos se determinó que dicho puente continental existió hacia el final de la Era Glacial. Pero la Era Glaciar finalizó hace 11.000 años cuando los mares estaban 140 metros por debajo del nivel actual.
 
Pero el elemento más sorprendente, el que más enigmas plantea, es el de las costas de la Antártida que en él se ven, son las de la Tierra de la Reina Maud, sin ningún atisbo de hielo. Esta proyección cartografía fue confirmada en 1949 con los apuntes sísmicos de una expedición anglo-sueca. Aún si quedan algunos científicos escépticos sobre este tema, planteando que el casquete de hielo data de varios millones de años. Otros, aceptan la tesis de que esta parte del Antártico pudiera emerger de los hielos durante aproximadamente 10.000 años. Los perfiles costeros, bahías, islas y promontorios del continente antártico estarían representados en el mapas de Piri Reis con una exactitud extraordinaria.
 
Por si todo esto fuera poco y para colmo de sorpresas, observando detenidamente el mapa, entre América del Sur y África veremos la existencia una isla de gran tamaño denominada "Antillia", rodeada de otras más pequeñas, que no existen en la actualidad. En lo que algunos han querido identificar el mítico continente desaparecido de la "Atlántida", del que Platón nos traslada en sus escritos. Además, en el plano de Piri Reis vienen marcados algunos puntos que en principio no poseían sentido aparente, pero tras comprobar su ubicación también merecen un comentario. Uno de ellos señala correctamente el punto de impacto del asteroide que creó el cráter Chicxulub en el golfo de México, hecho acaecido hace mas de 65 millones de años. El otro señala con gran precisión el centro geográfico del Triángulo de las Bermudas. Esto genera aun más el enigma y la magia de este mapa, dejándonos perplejos a unos y recelosos a otros.
 
Pero aun hay más datos interesantes en esta cartografía, como el hecho de que el mapa no es una perspectiva plana, como los que se realizaban en la época, ya que fue elaborado con proyección y trigonometría esférica muy avanzada, sistemas bastantes  desconcertantes en aquellos tiempos, puesto que la Geometría Proyectiva data de 1800. Para que se entienda, lo dibujado sería igual a sacar una fotografía al globo terráqueo desde una altura prudente, o como si viéramos la tierra desde el espacio, a algunos miles de kilómetros de distancia. El hecho lo nota Mallery en 1952 cuando ve que lo consignado era real pero con deformaciones, que desaparecieron al trasladarse los mapas por proyección sobre una esfera. En realidad es una vista en altura desde la vertical de algún punto de Egipto posiblemente El Cairo o Alejandría. ¿Curioso no?..............como para unirlo al enigma de las Pirámides.
 
Los misteriosos mapas elaborados por Peri Reis estuvieron olvidados entre los innumerables legajos del Palacio de Topkapi en Estambul, hasta que en 1929 fue recuperado por B. Halil Eldem, director del Museo Nacional Turco, el cual encontró por casualidad dos fragmentos del mapa trazado por cartógrafo. Hallándose en la actualidad custodiados en el Museo Topkapi Sarayi de ese mismo palacio, aunque muy pocas veces suelen estar expuestos al público. En el libro "Kitab-i Bahriye ", donde se encontraba el plano, hay un comentario marginal, en el que Piri anotó, "Un mapa de esta clase no lo posee nadie hoy en día". El mapa contiene hermosos dibujos de vistosos colores, acompañados de notas que reseñan relevantes descubrimientos: “La región se conoce con el nombre de Antilia. Está del lado por donde se pone el sol. Dicen que hay cuatro tipos de loros: blancos, rojos, verdes y negros. La gente se los come y luego se hacen tocados con las plumas de loro. Hay una piedra, parece pedernal. Es muy dura”.
 
En la actualidad, el mapa con los contornos orientales de Sudamérica constituye un auténtico icono nacional para Turquía, tanto es así que aparece en el reverso de los billetes de diez de liras.
 
Posteriormente en 1528, actualizando la información a partir de mapas portugueses, en base a los descubrimientos de Gaspar Corte Real, Piri Reis dibujo su segundo planisferio, del que desgraciadamente solo se ha encontrado hasta ahora un pequeño trozo hermosamente ilustrado de parte de América del Norte, Groenlandia, la península del Labrador, Terranova, parte de Canadá y la costa oriental de Norteamérica, en el que ya aparece Florida y Cuba adquiere forma de isla.
 
El libro "Kitab-i Bahriye"
Kitab-i Bahriye  (Libro de las Materias Marinas), es la gran obra escrita por Peri Reis y a la que dedicó gran parte de su vida, tardando en confeccionar su primera edición  diez años de investigaciones, de 1511 a 1521. En él se resumen los conocimientos, tanto cristianos como otomanos sobre el Mediterráneo medieval, a través de un total de 132 planos portulanos (gráficos y mapas) muy precisos que describen los puertos y ciudades importantes del mar Mediterráneo, el famoso mapa de 1513, así como información detallada sobre la navegación. En él encontramos reseñas pormenorizadas sobre los principales puertos, bahías, golfos, cabos, penínsulas, islas, estrechos, vientos, corrientes marinas y refugios ideales del Mediterráneo, junto con datos sobre la población local de cada país, de las ciudades y de los aspectos curiosos de su cultura, así como técnicas de navegación y aclaraciones relacionadas con la astronomía, convirtiéndose en uno de los más afamados libros de marinería de la época. Se incluyen comentarios como: “la ciudad de Venecia tiene un área de 12 millas…consiste en partes de tierra y “an ear” de mar. El agua es en algunas zonas poco profunda y en otras, mucho. Los venecianos construyeron su ciudad sobre pilones en las zonas poco profundas…”  Hay treinta anotaciones sobre el mapa del mundo, veintinueve de Turquía y una en árabe.
 
La obra se divide en dos secciones, la primera dedicada a la información sobre los tipos de tormentas, las técnicas de utilización de la brújula, el astrolabio y el compas, los mapas portulanos con información detallada sobre los puertos y líneas de costas, los métodos de orientación por medio de las estrellas y las características del grandes océanos y las tierras que las rodean. Destacando los descubrimientos en el Nuevo Mundo realizados por Cristóbal Colón y los viajes de Vasco da Gama y otros marineros portugueses en su camino a la India y el resto de Asia.
 
La segunda sección se compone enteramente de portulanos y guías de cruceros. Cada tema contiene el mapa de una isla o costa. Comenzando con la descripción del estrecho de los Dardanelos, continuado con las islas y costas del mar Egeo, el mar Jónico, mar Adriático, mar Tirreno, mar de Liguria, la costa francesa del mediterráneo, las Islas Baleares, las costas de España, las costas de Al Ándalus (reino de Granada), el estrecho de Gibraltar, las Islas Canarias, las costas del norte de África, Egipto y el río Nilo, el Levante y la costa de Anatolia. Esta sección también incluye descripciones y dibujos de los monumentos característicos y edificios singulares de cada ciudad. Así como la información sobre su autor, indicando las razones por las que prefiere reunir toda las reseñas en un libro, convirtiéndolo en un verdadero atlas, en vez de dibujar un solo mapa, en el que no habría espacio en el que plasmas tanta información y detalles.
 
Cuando el almirante turco describe en su libro las costas de Al Ándalus del Reino de Granada "los castillos de Malika (Málaga) y Almeriye (Almería), en el Andalusia, que están en las costas del famoso país de Granada’’, nos deja una nota histórica ''el único hecho notable es la conquista del territorio por los castellanos’’, y aunque se trate de un apunte somero, no parece en absoluto un dato ingenuo, sino que hay una finalidad política y estratégica en su anotación.
 
Una nueva versión ampliada y revisada fue elaborada por Piri entre los años 1524 y 1525. En ella plasmó las cartas náuticas y mapas portulanos de las travesías, dibujados durante sus recorridos alrededor del mar Mediterráneo con su tío Kemal Reis. Esta edición, de 434 páginas y 290 planos, fue presentada como regalo   al sultán Suleiman el Magnífico en 1526 y en ella podemos ver una dedicatoria en verso en la que contaba la historia de un astrónomo que se llamaba Kolón..., que salió en busca de Antyle... la cual descubrió.
 
Los mapas que contiene son obras maestras de la miniatura turca, estando realizados con un estilo perfecto e iluminados con panes de oro y plata. Piri Reis quiso dar un herramienta útil a sus contemporáneos para navegar con seguridad por el mar, comenzado su obra con una sencilla pero categórica nota: “Las palabras vuelan y los escritos permanecen” y ciertamente con su magnífica obra consiguió perdurar a través del tiempo hasta nuestros días.
 
“El Libro de las materias marinas” está considerado el primer Derrotero (mapa de rutas) de la historia  por la envergadura y la amplitud de sus conocimientos. Se convertía con el tiempo en una herramienta de navegación imprescindible para los marinos ya que, aunque esa obra más ornamentada y mejorada, estuviera en manos del Sultán, circulaban copias más sencillas, en cuanto a su decoración, que eran el instrumento de cualquier barco otomano que navegase por el Mediterráneo. 

Pincha en la imagen de abajo si quieres ver los hermosos mapas portulanos elaborados por Piri Reis en su libro  Kitab-i Bahriye.

Un siglo después de la muerte de Piri Reis, durante la segunda mitad del siglo XVII, se confeccionó una tercera versión del libro incluyendo nuevos mapas, manteniendo los textos de la segunda pero con la cartográfica actualizada, en su mayoría copias de obras italianas y holandesas del siglo anterior. Estos mapas fueron mucho más precisos y muestran el Mar Negro que no se incluyó en el original.
 
Comprobaciones científicas del Mapa de Piri Reis
No han sido pocos los científicos y estudiosos que han intentado descifrar el misterio del mapa del almirante otomano, buscando explicaciones  lógicas y aceptadas comúnmente.
 
Después de su recuperación en 1929, fue el teutón Paul Kahle quien en 1931 lo presento a la sociedad científica internacional, sobre la base de que la única referencia cartográfica del viaje de Colon al nuevo mundo, se hubiera encontrado en los archivos del Palacio de Topkapi en Estambul. Durante los años cuarenta del siglo pasado, una serie de museos y bibliotecas adquirieron copias de estos fragmentos del mapa de Piri Reis a escala ampliada.
 
En 1953 un oficial de la marina turca envió, para su estudio, el mapa de Piri Reis al Instituto Hidrográfico de la Marina de los Estados Unidos. M.I. Walters, Ingeniero Jefe de la Oficina, pidió ayuda Arlington H. Mallery, capitán de marina y cartógrafo una autoridad en mapas antiguos, especializado en viejas cartas marinas. El mapa en cuestión fascino inmediatamente a los dos científicos, no pudiendo ocultar su admiración ante la exactitud de las proporciones y distancias entre el Antiguo y el Nuevo Mundo. Ambos investigadores observaron también que, o bien Piri Reis no utilizó las coordenadas habituales en su tiempo, o bien consideró realmente que la Tierra era redonda y lo tuvo en cuenta al trazar su mapa, dejando perplejos a los dos estudiosos que decidieron investigar las cosas a fondo. No sólo los contornos de la costa americana, sino también los de la Antártida, correspondían con toda exactitud a los que hoy conocemos gracias a la ciencia moderna. Encontrando que donde el almirante turco consignaba unas islas frente a la costa, corresponderían a picos subglaciares descubiertos por la Norwegian-Swedish-British Antarctic Expedition de 1952.
 
Después de un largo estudio, Mallery descubrió el método de proyección utilizado. Para comprobar la exactitud del mapa, hizo una rejilla y transfirió el mapa de Piri Reis en un globo: el mapa era totalmente exacto. Afirmó que la única manera de dibujar un mapa con una precisión tal era mediante topografía aérea, pero... ¿quien hace 6.000 años podría haber utilizado aviones para dibujar la tierra?
 
Durante el año Geofísico Internacional, 1957, se interesó también por los mapas el padre Lineham, de la Compañía de Jesús, antiguo director del observatorio astronómico de Weston, cartógrafo de la Marina Estadounidense y miembro integrante de las expediciones de la marina norteamericana a la Antártida. Su conclusión fue la misma: los mapas (especialmente la zona de la Antártida) son increíblemente precisos, llegando a ofrecer datos que a nosotros únicamente nos constan después de las expediciones antárticas de suecos, británicos y noruegos.
 
Años más tarde, el veterano cartógrafo, el profesor Charles H. Hapgood, después de revisar algunas de las copias de los mapas, hacía público un comunicado a la comunidad científica: “Tras realizar exhaustivos estudios sobre las cartografías creadas por el cartógrafo Piri Reis a principios del siglo XVI, muestra líneas costeras que tuvieron que ser registradas y cartografiadas antes de que el continente antártico quedase completamente cubierto por el hielo. Cuyos contornos concuerdan a la perfección con las líneas de costas marcadas por los cartógrafos actuales".
 
Hapgood quiso demostrar que el mapa de Piri Reis, se representa en geometría plana, conteniendo las latitudes y longitudes en ángulo recto en una tradicional "cuadricula", sin embargo, es obviamente copiado de un mapa anterior que fue proyectado utilizando trigonometría esférica. No sólo los primeros creadores de mapas sabían que la Tierra era redonda, sino que conocían su perímetro errando el cálculo en tan solo 50 kilómetros.
Hapggod envió su colección de mapas antiguos, no solamente el de Peri Reis al matemático Richard W. Strachan, del Instituto de Tecnología de Massachusetts. Hapggod querían saber exactamente el nivel de matemáticas que se necesita para elaborar los mapas de la fuente original. Strachan respondió en 1965, diciendo que el nivel tenía que ser muy alto. De hecho le comento, que a fin de elaborar estos mapas, los autores tuvieron que saber acerca de la trigonometría esferoidal (técnica no conocida hasta mediados del siglo XVIII), la curvatura de la tierra, los métodos de proyección, un conocimiento que es de un nivel muy alto.
 
La forma en que el mapa de Piri Reis muestra la Tierra de la Reina Maud, sus costas, sus ríos, cordilleras, mesetas, desiertos, bahías, ha sido confirmado por la expedición Británico-Sueca de 1949 a la Antártida (según lo dicho por Olhmeyer en su carta a Hapggod); Los investigadores, utilizando sonar y sondas sísmicas, indicaron la situación de las bahías y los ríos, etc. estaban debajo de una capa de hielo de cerca de una milla de espesor.
 
Charles Hapggod en 1953, escribió un libro llamado "Earth's shifting crust: a key to some basic problems of earth science", donde elaboró una teoría para explicar cómo la Antártida había estado libre de hielo hasta el año 4.000 antes de Cristo. La teoría es la siguiente: "La razón por la que la Antártida estuvo libre de hielo, y por lo tanto mucho más cálida, es que su ubicación no era el polo sur. Se encontraba aproximadamente a 2,000 millas más al norte".
 
Todos los investigadores: Walters, Mallery, Lineham, Hapgood y Strachan, aseguran sin ningún tipo de vacilación que, los mapas de Piri Reis fueron trazados a gran altura y elaborados a partir de un punto situado sobre la Ciudad de El Cairo. A conclusiones parecidas llegó el científico espacial francés y colaborador de la NASA Maurice Chatelain, quien aseguraba que estos mapas representaban una proyección plana de la superficie esférica de la Tierra tal y como podría ser vista hoy por un astronauta situado a una gran altura sobre Egipto. Curiosamente, una foto obtenida por un satélite sobre la vertical de El Cairo a una altura de 4.300 Kilómetros, muestra la misma deformación de las costas que las copias de Piri Reis.
 

El ex capitán de las Fuerzas navales británicas y cartógrafo Gavin Menzies en su libro 1421: The Year China Discovered The World. Presenta la teoría de que la masa terrestre meridional del mapa de Reis es realmente la Antártida y que está basada en cartas chinas anteriores. El almirante Hong Bao habría cartografiado esta costa a las órdenes del legendario almirante Zheng He unos setenta años antes de que Colón descubriera América. La expedición habría tenido como objetivo colocar a todo el planeta bajo el control tributario del emperador chino. La teoría de Menzies ha sido desacreditada por la historiografía científica.
 
Louis Pauwels y Jacques Bergier en su libro "El retorno de los brujos" de 1960, ante la inexistencia de hielo en la costa Antártica, popularizaron la idea de que Piri Reis había usado para la confección de  su mapa, otros muy antiguos, levantados por alguien capaz de volar. ¿Habrá sido trazado partiendo de observaciones hechas a bordo de una nave volante o espacial? ¿O serán notas tomadas por visitantes venidos de Fuera ? Se preguntaban hace casi cincuenta años quienes pusieron de moda la búsqueda de visitantes de otros mundos en el pasado.
 
Inverosímil es también la teoría del escritor e investigador Erick Von Däniken, que en una de sus obras nos habla de entidades alienígenas que han estado visitando nuestro mundo desde hace milenios, dando pie a la creación de las primeras civilizaciones y por consiguiente, a la sociedad actual. Von Däniken nos comenta que para la elaboración del mapa se usó tecnología espacial, máquinas voladoras de mundos extraterrestres que, según él, se ocultan tras los dioses de las antiguas tradiciones. Sólo eso explica, a su juicio, la inclusión de la Antártida y que tanto las costas como el interior de los continentes estén reflejados con “singular precisión; las cadenas de montañas, los picos, ríos, lagos y altiplanicies están diseñados con absoluta exactitud”.
 
En antiguos textos babilónicos se narra que los Dioses, los hijos de Anu, alcanzaron la región de Sumeria a través de los cielos desde su mundo natal, Nibiru. Tal vez los conocimientos de estos distantes viajeros fueron pasando de generación en generación hasta llegar a manos de Piri Reis, trasladándolos a sus mapas para que permaneciesen. Sumeria, en la actualidad es la tristemente castigada Siria, que hace frontera en su norte con Turquía.
 
Otros eruditos han intentado desmitificar los enigmas del mapa de Piri Reis. Imago Mundi, una de las más importantes revistas sobre la historia de la cartografía, jamás dedicó un artículo al mapa del Almirante Turco. Los datos descritos en las cartografías del Bahriye siguen siendo un misterio que todavía no ha sido descifrado. En la actualidad no existen evidencias históricas que sustenten que la carta de Reis procede de "antiguas civilizaciones" o de culturas desconocidas. El mapa de Piri Reis es considerad en la actualidad como una extraordinaria y bella compilación de todo el conocimiento geográfico de la Europa Medieval. Solo el tiempo nos dirá algo sobre su misteriosa creación, mientras tanto aquí os dejo los datos y las dudas.
 
Hoy en día, conocido cada recóndito lugar de este planeta, solo nos queda por descubrir los enigmas del universo, los agujeros negros, las galaxias y gradualmente se conformaran los mapas de ellas.....pero eso ira llegando poco a poco, y tendremos que esperar para poderlos ver......................aunque lo tengamos que hacer tras el cristal del escaparate de alguna vieja papelería.