Apenas han pasado 15 días del requete-anunciado “eclipse solar del siglo”, cuando el firmamento nos vuelve a regalar otro fenómeno astronómico, que si bien no tiene la trascendencia del anterior, sí que genera sensaciones e inquietudes a las personas con cierta sensibilidad o inequívoco sentido emocional…… cualidades que no detenta todo el mundo. Se trata de un eclipse lunar parcial profundo, que coincide con la Luna Llena de Esturión, situada en estos momentos en la constelación de acuario.
Aquí; entre los paralelos 41º y 42º (norte) y los meridanos 2º y 3º (oeste) es decir; por tierras sorianas, pudimos observar el prodigio en la noche, o mejor dicho en la amanecida del día 28 de agosto. No sin la preocupación de haber estado todo el día sometidos a grises nubarrones que nos tuvieron en vilo hasta prácticamente la hora de la cena. Cuando la luna apareció esplendorosa por encima del horizonte a falta de unos 15 minutos para las 21 horas y con una luminosidad del 98,49 (el lleno total se produjo a las 5,18 horas), nuestro ánimo recupero la esperanza, ya que el firmamento estaba prácticamente despejado.
El singular evento astronómico comenzó a las 4,25 horas, por lo que nos mantuvo toda la madrugada en candelero. La luna tuvo su ocaso a las 7,40 de la amanecida y al durar el eclipse hasta las 8,05, es de rigor que no pudimos ver el final del mismo ya que en esta parte del centro peninsular el satélite se había escondido a esa hora. Pudiendo disfrutar del espectáculo unas tres horas quince minutos, que no fueron completas pues algunas cabezadas hicimos entre medias.
No fue un eclipse total del satélite terrestre, pero casi ya que llego a ocultar en su momento más álgido (6,12 horas) oscureciendo hasta un 93% de su espacio.
Un eclipse lunar se produce cuando los tres elementos se encuentran alineados, interponiéndose la Tierra entre el Sol y la Luna, proyectando nuestro planeta su sombra sobre el satélite. Pudiendo paulatinamente observar cómo va tomando unas tonalidades rojizas, al filtrar nuestra atmosfera la luz solar, bloqueando una parte sustancial de los tonos azules pero si dejando pasar los rojos.
Los próximos eclipses selenitas que podremos observas son: penumbrales de Luna (poco perceptibles) los días 20 de febrero, 17 de agosto de 2027 y 9 de diciembre de 2030. Podremos disfrutar de eclipses parciales de luna el 12 de enero, 6 de julio de 2028 y el 15 de junio de 2030. Siendo total los eclipses de luna que podremos ver en las noches de los días 31 de diciembre de 2028, así como el 26 de junio y 20 de diciembre de 2029.
Y los próximos eclipses de sol visibles desde nuestra piel de toro son: el 2 de agosto de 2027 (eclipse total) y el 26 de enero de 2028 (eclipse anular).
De esta manera ya estáis informados……….. ahora a disfrutarlos.





Muy buenas imágenes, como te gusta trasnochar. A esa hora solo los golfos estaban despiertos
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